viernes 13 de noviembre de 2009

Nace la novela gótica de terror: El castillo de Otranto de Horace Walpole

El castillo de Otranto de Horace Walpole está considerada la novela que da el pistoletazo de salida a la novela gótica de terror. Y menudo comienzo es este. En ella podemos encontrar todos los elementos que luego hicieron grandes a Mary Shelley, Bram Stoker o Louis Stevenson. Hay intriga y misterio, castillos encantados, fantasmas, venganzas e intrigas, amor, muerte, príncipes y princesas, reyes malvados y caballeros medievales dispuestos a todo por su amada. Es una novela breve y se hace más corta aún porque atrapa desde la primera hasta la última página. Quizá haya pasajes un poco más tediosos, y es justo decir que el autor se recrea demasiado en un lenguaje pomposo que pretende imitar lo que él creía que era el lenguaje de los nobles de la Edad Media. Pero a quien le guste la novela gótica de terror va a disfrutar muchísimo con esta novela, incluso ese lenguaje acartonado y anticuado es parte del encanto de la misma. La novela narra la historia del usurpador del trono de Otranto, Manfredo, que tiene que enfrentarse a una maldición que dice que cuando el legítimo heredero del castillo no quepa en él, deberá abandonarlo.

jueves 12 de noviembre de 2009

Tokio blues -Norwegian wood de Haruki Murakami: un japonés occidentalizado


Haruki Murakami me produce sentimientos encontrados, últimamente parece que el escritor japonés está de moda, sus libros están por todas partes y todo el mundo habla de él. Y me temo que precisamente esa expectación ha sido la que ha hecho que me decepcione un poco, esperaba bastante más de él, sinceramente, ante tanto halago e interés por parte de todos. Que un escritor se ponga de moda es un fenómeno extraño y difícil de explicar, en este caso supongo que se trata más de una estrategia comercial que de otra cosa. Gran parte de la decepción por Murakami viene si se han leído previamente a otros autores japoneses: Mishima, Kawabata, Soseki... son escritores de una gran talla, de hecho son clásicos de la literatura japonesa. Comparativamente sería algo así como si hubiésemos leído a Lorca, Delibes o Cela, por poner un ejemplo, y luego nos leyéramos a Javier Cercas, pues está bien, no digo que no, pero es que las comparaciones son odiosas y brutales. Mi acercamiento a Murakami ha sido con la novela Tokio blues -Norwegian wood, en él, su protagonista Watanabe tiene que luchar metafóricamente contra el espíritu de su amigo muerto tras suicidarse, y se debate entre el amor de dos chicas, una de ellas, la novia de ese amigo que murió. La novela es un tanto lenta, apenas pasan cosas, e incide mucho en el suicidio entre los adolescentes japoneses, un tema muy de actualidad, y un gran problema para el país. Además, da la impresión de que Murakami quiere renegar de su cultura japonesa (precisamente lo que más aprecio de los anteriores autores citados), y sus referencias culturales son continuamente a la cultura occidental: El guardián entre el centeno, El gran Gatsby, y por supuesto los Beatles, entre muchos otros, Como un primer acercamiento a la literatura japonesa no está mal, aunque repito, es un autor sumamente occidentalizado, sin embargo, si se quiere conocer de verdad la cultura y la esencia japonesas, Mishima, Kawabata o Soseki son los indicados.

martes 10 de noviembre de 2009

Woody Allen vuelve a Manhattan en Si la cosa funciona


Por fin parece que recuperamos al Woody Allen de siempre después de sus desafortunados escarceos por Europa -bochornosa
Vicky, Cristina , Barcelona-, excluyendo obviamente la grandiosa Match Point, Allen vuelve a su hábitat natural, a Manhattan. En Si la cosa funciona, regresa el Allen neurótico e histriónico que tanto nos ha hecho reír, en esta ocasión en su alter ego Larry David, que borda el papel. Las apelaciones al espectador, el cine dentro del cine, las conversaciones filosóficas en torno al sentido de la vida, y las ácidas críticas a la sociedad norteamericana, son de lo mejor del film. Todo ello con un humor visceral y sin concesiones, unos personajes a la vez absurdos y entrañables, y una visión de la vida que no permite la hipocresía y que nos anima a ser nosotros mismos, decir lo que pensamos, hacer lo que queremos, en definitiva, a vivir la vida con alegría y buen humor, a exprimirle todo el jugo. Porque al fin y al cabo, si la cosa funciona... ¿por qué no hacerlo?

lunes 2 de noviembre de 2009

Comienza la Navidad: El cascanueces de Tchaikovsky


Tchaikovsky
es sin duda mi compositor de música clásica favorito, sabe aunar sensibilidad, romanticismo, y unas historias increíbles que han dado lugar a dos de los ballets más hermosos y conocidos del mundo: El lago de los cisnes y El cascanueces. Este fin de semana he tenido la inmensa suerte de poder ver por fin este último en el Teatro de Madrid de la mano del Rousse State Ballet, una prestigiosa compañía búlgara. Sé que hay mucha gente a la que no le acaba de gustar el ballet, pero quizá esta sea la mejor obra para iniciarse. Tan sólo con cerrar los ojos y escuchar esa maravillosa música nos transportamos a ese mundo de fantasía que el autor quiso transmitir. Además, el Rousse State Ballet introduce una primera parte teatralizada, donde el baile es lo de menos, y los actores, gesticulando nos cuentan la historia, lo que hace más fácil su comprensión. Se trata de una historia mágica, donde lo más importante es dejarse llevar por ese mundo de fantasía que nos ofrecen. Y para aquellos a los que sí que les guste el ballet clásico, sólo puedo decir que es una obra preciosa, con momentos de un virtuosismo increíble, que nadie debe perderse, porque nunca la olvidarán.

jueves 29 de octubre de 2009

Gigi, una novela de Colette, renovada por Vicente Minelli


Normalmente cualquier libro supera con creces la adaptación cinematográfica que se hace de él, por eso llama enormemente la atención cuando es al contrario. Sucede así con Gigi, primero novela de Colette, y posteriormente llevada al cine por Vicente Minelli. La novela tiene todos los ingredientes que hicieron triunfar posteriormente a la película: una historia tragicómica, una crítica a la sociedad decadente en el frívolo París de principios de fin de siglo y unos personajes con una fuerza impresionante. Gigi es una novela corta que no nos deja ni un momento parar de reír con las ocurrencias de sus personajes, en su mayoría femeninos, unas mujeres, la abuela, la madre y la tía de Gigi que están anticuadas y que tratan de hacer de Gigi una cortesana como lo fueron ellas. Le enseñan cosas absurdas y ridículas como a comer pajaritos con cuchillo y tenedor o a distinguir piedras preciosas. Frente a ellas Gigi, una quinceañera divertida e inocente que sólo quiere vivir la vida apasionada y sinceramente, sin fingimientos. En el otro extremo, Gaston Lachaille, un vividor que quiere hacer de la niña su protegida y amante. Y la gran virtud de la novela, cómo la quinceañera rompe las ataduras que quieren imponerle, se libera, y ella sola consigue una meta con la que jamás han podido soñar sus maestras. Es una novela muy entretenida y valorada por ilustres escritores y artistas de la época, amigos de Colette, como Proust, Cocteau, Simone de Beauvoir o Picasso. Sin embargo, la película de Minelli le añade mucho al armazón construido por la novela, no en vano ganó nueve Oscars en 1958, entre ellos mejor director y película. Además destaca la actuación de su protagonista, la guapísima Leslie Caron (Un americano en París). La película es una divertidísima comedia musical que enriquece al libro, aunque como siempre pienso, si no hubiera existido el libro tampoco tendríamos la película. Vale la pena hacerse con ambos y disfrutar de un poco de la alegría, humor y romance que nos brindan.

miércoles 28 de octubre de 2009

La carretera, el fin del mundo apocalíptico de Cormac McCarthy


Si No es país para viejos me pareció una gran novela, con La carretera Cormac McCarthy se ha superado a sí mismo. La novela nos sumerge en un mundo opresivo y apocalíptico, en el viaje de un padre y su hijo por una carretera que no lleva a ningún lado, en un mundo sin futuro. McCarthy revela todo lo que hay de malo en el ser humano, aunque también deja una luz a la esperanza en el niño, con una bondad inocente y a menudo peligrosa. La carretera se lee casi sin pestañear, nos sumerge en ese mundo en el que sólo hay llamas y caníbales, destrucción y muerte. Los diálogos rápidos y fluidos nos acercan a unos personajes que no queremos dejar. La acción es lo menos importante del relato, donde destaca la relación entre el padre y su hijo, y entre ellos y el entorno hostil en el que les ha tocado vivir. Una novela imprescindible, en la que un tema manido hasta la saciedad, el de las catástrofes que nos conducen a mundos apocalípticos se renueva con una frescura tal que parece que no se haya escrito jamás sobre ello. Un libro que llegará en breve a los cines protagonizada por el siempre increíble Viggo Mortensen que sabe dotar a sus personajes de una asombrosa verosimilitud. Habrá que verla.

martes 27 de octubre de 2009

After: qué pasa cuando tienes que madurar y no quieres


Fui al cine a ver After de Alberto Jiménez (director de 7 vírgenes, una gran película) con ciertas reticencias, esperaba ver una película española más, absurda, con chistes groseros y muy poca gracia, y me llevé una buena sorpresa. La película se merece un notable, tanto por la historia, como por la manera de llevarla, y sobre todo por sus actores. Reconozco cierta debilidad hacia Guillermo Toledo, con quien no puedo evitar reír a carcajadas cada vez que le veo, pero es que en este film está sobresaliente. También hay que destacar el trabajo de Tristán Ulloa, otro gran actor que sostiene gran peso de After. Por último, sería injusto no reconocer que Blanca Romero, a pesar de su sosería habitual y a no tener mucha idea de lo que es actuar, está bastante correcta y tiene incluso algunos grandes momentos. La gran lacra que va a arrastrar esta película es su trailer que no refleja ni mucho menos el argumento de la película. After es mucho más que tres amigos cuarentones de juerga sin querer aceptar el paso del tiempo y la llegada de la madurez. En After la juerga es sólo la culminación de una serie de situaciones desdichadas: la soledad, la incomprensión, la falta de amor, las relaciones truncadas... Es sobretodo muy recomendable para aquellos mayores de 30 años que alguna vez se hayan sorprendido a sí mismos de noche en un bar mirando alrededor y pensando estar fuera de sitio. La película invita a una profunda reflexión, aunque eso sí, el mensaje es bastante desalentador.

lunes 26 de octubre de 2009

Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain


Poco se puede decir a estas alturas de Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain, una novela que estos días he vuelto a leer y que me ha traído grandes recuerdos. Es curioso, porque aunque la lea una y otra vez, las aventuras de Tom, Huck y Becky no me cansan nunca. Eso me demuestra que estamos ante una gran novela que ha sabido soportar el paso del tiempo, y en la que, según con la edad con la que se lea se captan unos matices u otros. Hace poco hablaba de Aventuras de un niño malo de Thomas Bailey Aldrich, la novela que animó a Twain a escribir Tom Swayer. Si bien aquella era una gran novela, con Twain nos encontramos ante una obra maestra en la que los personajes nos atrapan de principio a fin, ni siquiera los presuntos secundarios están dejados al azar, sino perfectamente dibujados, y todos ellos tienen su momento de gloria: la quisquillosa pero bondadosa tía Polly, el hermanastro empollón y acusica Sid, el malvado indio Joe... Es esta una novela que nos recuerda cuando éramos niños, libres e imaginativos, pues Tom ve el mundo con unos ojos totalmente diferentes a como lo hacen los adultos, y esa mirada es la que nos hace reír y la que nos hace querer volver una y otra vez a ser piratas, bandidos o buscadores de tesoros con él. No he podido evitar poner el vídeo del inicio de los dibujos animados que echaron en TVE en los ochenta, ¿a quién no le traen un montón de recuerdos estas imágenes?

domingo 25 de octubre de 2009

New York I love you


A quien le gustó Paris je t'aime le gustará New York I love you, (de la serie Cities of love, de la que se barajan ya escenarios como Jerusalén, Rio de Janeiro o Shangai) esta sigue la premisa de la primera, varios directores que nos ofrecen pequeñas piezas rodadas en lugares emblemáticos de la ciudad con el amor y las relaciones personales como motor principal. Si New York tiene un gran acierto es que en esta ocasión, las piezas no tienen un inicio y un final claramente delimitado como sucedía en París, sino que se enlazan entre sí, hay una continuidad, los personajes de un corto interactúan con los de otros y las historias se cruzan, algo que da mayor dinamismo y sentido al film. Su peor baza es que en esta ocasión el tono es excesivamente naif, idílico y edulcorado, y que no hay ninguna historia que se clave firmemente en la retina por su temática como sucedía en París, donde se trataban temas como la inmigración, las diferencias sociales y religiosas, y planteaba más situaciones para la reflexión. A pesar de ello es una película agradable de ver, con un tono amable que no cae simplemente en la mera película romántica. Los directores son de lo más variado, aunque se notan sonoras ausencias como la de Woody Allen, director de Nueva York por antonomasia, en el film encontramos a Jiang Wen, Mira Nair, Shunji Iwai, Yvan Attal, Brett Ratner, Allen Hughes, Sekhar Kapur, Fatih Akin, Joshua Marston y Natalie Portman, pocos nombres conocidos en esta ocasión. Hay que destacar el trabajo de Natalie Portman, que se pone por primera vez tras las cámaras y consigue un trabajo admirable, en mi opinión la mejor de las historias, la más bonita tanto por temática como por las impresionantes imágenes de Central Park, donde nos muestra la relación entre una niña blanca y un hombre negro que la cuida, y como esta relación llama la atención de quienes les rodean. Entre los actores, muchos rostros conocidos, entre ellos podemos ver a la ya citada Natalie Portman, Hayden Christensen, Andy García, Orlando Bloom, Christina Ricci, Ethan Hawke, Robin Wright Penn, Chis Cooper, Shia La Beouf, Julie Chistie, Eli Wallach y Cloris Leachman. No puedo contar mucho de cada pieza porque parte del encanto de las mismas consiste en ir descubriendo poco a poco los secretos que contienen, pero estas son las que más me han gustado. Upper West Side en la que Orlando Bloom es un músico que encuentra la inspiración gracias a una chica que le recomienda mediante correos electrónicos y llamadas que se inspire en Dostoievsky. Soho, en la que Ethan Hawke trata de seducir a una desconocida a la puerta de un restaurante, en esa misma puerta, Robin Wright Penn hace lo mismo con un desconocido, aunque dentro del restaurante todo resulta ser diferente de lo que parecía. En Greenwich Village una pareja que ha tenido una noche de sexo intenta averiguar si deben seguir adelante o no. En Upper East Side Julie Christie es una cantante retirada que entabla una relación especial con un botones disminuido físico. Y la guinda del pastel la compone la maravillosa Brighton Beach donde dos ancianos, mientras discuten dando un paseo, muestran finalmente como el amor no tiene edad ni fecha de caducidad. Es en definitiva una película romántica y bonita que no nos cambiará la vida, pero si nos ayudará a evadirnos y a ser un poquito más felices a lo largo de sus casi dos horas de duración, y por supuesto, a conocer esta maravillosa ciudad.

Lágrimas de Eros

El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid han reunido una serie de piezas pictóricas, escultura, fotografía y vídeo en torno al título Lágrimas de Eros, en el que tratan de mostrar la relación entre el amor y el sexo y la muerte. A través de varias figuras de la mitología y del imaginario occidental como los suicidios de Cleopatra y Ofelia, el tema de la decapitación como parte de la erótica con Judith, Salomé e incluso David y Goliat o el mito de Selene y Endimión, Eva y la serpiente o incluso el vampirismo, se muestran una serie de obras de irregular calidad. Como suele suceder en estas muestras temáticas, hay muchas obras menores, pero vale la pena darse una vuelta, porque en medio de ellas encontramos otras realmente sobresalientes de Dali, Picasso, Warhol, Rodin, Cèzanne, Bernini, Ribera, Doré o Munch, entre otros. La muestra puede verse hasta el 31 de enero de 2010.

Para poner un poco de orden en tan ecléctica exposición, se han dividido por temáticas. En el Museo Thyssen tenemos el nacimiento de Venus, Eva y la serpiente, esfinges y sirenas, tentaciones de San Antonio, el martirio de San Sebastián, Andrómeda encadenada y el beso.

Por su parte en la Fundación Caja Madrid tenemos a Apolo y Jacinto, Endimión dormido, bellas suicidas: Cleopatra y Ofelia, Magdalena penitente y cazadores de cabezas.