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miércoles, 20 de abril de 2011

'Picnic en Hanging Rock' de Joan Lindsay


Título: Picnic en Hanging Rock (Picnic at Hanging Rock)
Autor: Joan Lindsay
Editorial: Impedimenta (noviembre 2010)
Año de publicación: 1967
Páginas: 320
21,95 euros

Ha sido bastante curioso el camino que he recorrido hasta leer este libro. Me gustan mucho las historias sobrenaturales (sin entrar a valorar si las creo o no), por lo que, hace años, visitando varias webs de temas sobre fenómenos extraños me topé con la intrigante historia de Hanging Rock que muchos dan por cierta. Hace poco, vi este libro reseñado en el blog de Lahierbaroja, y descubrí que esta historia que en esas webs daban por cierta, no es ni más ni menos que una excelente novela, una joya de la literatura australiana, con la que su autora jugó al despiste, al insinuar que los hechos relatados podían ser reales o no. La curiosidad me pudo, y gracias a la editorial Impedimenta, que me envió amablemente un ejemplar, he podido leer esta novela que mezcla elementos sobrenaturales con una cotidianidad tal que pudieron confundir a los lectores en su momento. Me ha recordado en muchos aspectos a Otra vuelta de tuerca de Henry James, donde también se juega a la ambigüedad, y lo sobrenatural y lo cotidiano conviven y se entremezclan de tal modo que no tenemos claro si lo que ha sucedido han sido realmente fenómenos extraños o de los más cotidianos y todo ha sido fruto de nuestra imaginación. Además, ambas novelas están teñidas de una atmósfera victoriana y muy anglosajona, la lectura de las dos es pausada, los acontecimientos se van sucediendo poco a poco, y ambos autores dejan finalmente en nuestras manos la tarea de recomponer el puzzle que nos presentan. Picnic en Hanging Rock se sitúa en el día de San Valentín de 1900, un grupo de alumnas del colegio elitista de señoritas Appleyard celebra un picnic en un inquietante paraje, Hanging Rock, unas formaciones rocosas que existen realmente en Australia.


Todo se tuerce cuando tres alumnas y una profesora desaparecen de manera misteriosa y sin dejar rastro, la única chica que logra regresar no recuerda nada, y al cabo de los días aparece otra de las alumnas sin daños físicos aparentes, que tampoco consigue recordar qué es lo que ha sucedido, cómo ha podido sobrevivir durante tantos días a la intemperie, ni qué ha sido de sus compañeras. A partir de este incidente, las vidas de varias personas se verán afectadas de uno u otro modo por los acontecimientos, y por la presencia implacable de las rocas de Hanging Rock. Lo mejor sin duda de la novela es la construcción de personajes y de una atmósfera que se vuelve angustiante, especialmente porque no tenemos claro qué tememos, si realmente hay un misterio en todo ello. Leyendo la novela queda bien claro que los hechos que se relatan en ella son totalmente ficticios, y aún así, no podemos dejar de preguntarnos en varios momentos de la lectura qué habrá sido de esas alumnas y la profesora.


Joan Lindsay (1896-1984), es una autora australiana que estudió inicialmente pintura en la National Gallery Schoool de Melbourne. Alcanzó el éxito mundial con su novela Picnic en Hanging Rock, considerada una de las novelas clásicas de la literatura australiana. Parte de su éxito se debió a que la autora jugó intencionadamente con la ambigüedad de si lo que se relataba en la novela era cierto o no. La novela fue adaptada al cine en 1975 por Peter Weir, director entre otras de El show de Truman o El club de los poetas muertos, con lo que volvió a poner de actualidad el misterio de Hanging Rock.

jueves, 22 de julio de 2010

El retrato de una dama de Henry James

El retrato de una dama de Henry James es uno de esos libros que aparecen siempre en todas las listas en las que se recopilan "las mejores novelas" de todos los tiempos. Después de haberla leído, puedo decir que no me extraña que esté considerada una de las mejores novelas jamás escritas, James consigue trasladarnos sin ningún problema al siglo XIX y nos presenta unos personajes que se vuelven tan reales como si fuesen de carne y hueso. Isabel Archer es una joven norteamericana que se traslada a Inglaterra donde viven sus tíos adinerados, allí, además de trabar un profundo afecto a sus tíos, se hace inseparable de su primo Ralph Touchett, quien sufre una enfermedad crónica que le impide trabajar. Su tía quiere que Isabel conozca Europa y que se relacione con la alta sociedad, unos planes que finalmente no saldrán como la anciana mujer esperaba. Isabel tendrá que decidir entre tres pretendientes que quieren casarse con ella: Caspar Goodwood, un honrado empresario que la sigue desde Norteamérica; lord Warburton, un miembro de la aristocracia inglesa; y Gilbert Osmond, un norteamericano que vive desde hace años en Italia dedicado a la pintura, y que tiene una encantadora hija, Pansy, a la que han estado educando en un convento. Lo mejor de la novela sin duda son las descripciones, con Isabel viajamos por Londres, Paris, Florencia o Roma, como si realmente estuviéramos contemplando éstas ciudades con ella. Los personajes son tan reales que al cerrar el libro nos apena dejarles, además de los que ya he comentado destaca el personaje de Henrietta Stackpole, la amiga periodista de Isabel, que tiene que enfrentarse a los prejuicios machistas por su profesión y ansias de libertad, o la señora Merle, una mujer intrigante que tendrá mucho que ver con el futuro de Isabel. Si bien la acción de la novela es más bien lenta, ocurren pocas cosas y éstas transcurren a un ritmo pausado, las chispeantes conversaciones son las que dan agilidad a la lectura, son especialmente divertidas aquellas en las que los ingleses critican a los norteamericanos, y viceversa, mostrando la cantidad de prejuicios que tienen tanto unos como otros. Es interesante además ver la diferencia tan grande que existía en la época entre una Norteamérica más moderna, en la que las mujeres trabajaban, no existía aristocracia y había una moral más relajada, y el antiguo continente, que todavía respiraba un ambiente rancio y anticuado en sus costumbres.

Henry James nació en Nueva York en 1843, y murió en Londres en 1916, pasó la mayor parte de su vida en Europa, por lo que finalmente decidió nacionalizarse británico, algo que sus compatriotas de la época no vieron con buenos ojos. Además de El retrato de una dama, destacan entre sus obras Daisy Miller, Las bostonianas o las genial Otra vuelta de tuerca, una obra maestra de las novelas de terror, en la que se revisa de una manera muy novedosa el tema de los fantasmas, incluyendo el factor psicológico que tan popular se ha hecho después.



Existe una adaptación cinematográfica de la novela, llevada a la pantalla en 1996 por Jane Campion y protagonizada por Nicole Kidman y John Malkovich que vi en su momento y no me interesó mucho, de hecho, una vez leída la novela he podido comprobar que la película no tiene mucho que ver con el libro y que se pierde lo esencial del mismo. Por eso, si podéis elegir, os recomiendo que os quedéis con el libro.