Pese a que recomiendo la lectura de Fin de David Monteagudo, que nadie se llame a engaños, se trata de una novela entretenida de suspense e intriga psicológica que engancha desde la primera página hasta el final, pero eso es todo. Que nadie espere encontrar una gran novela, porque ésta contiene fallos y muchos. Para empezar, y aunque sea destacable la historia por su originalidad y trama bastante bien llevada, el lenguaje utilizado por el autor arruina en parte su trabajo. Hay algunas erratas, y sobretodo, se nota una falta de relectura y de corrección en el estilo, que hace que éste sea pobre y repetitivo. Los personajes son algo planos y algunas de las situaciones y diálogos que se plantean son meros tópicos. Una vez dicho ésto, pasemos al argumento, lo mejor de la novela. Un grupo de amigos de la adolescencia que ha perdido el contacto, vuelve a reunirse 25 años después en un refugio de montaña. Cuando eran jóvenes pasó algo terrible con un miembro del grupo, lo que les hizo separarse. Una vez en el refugio, comienzan los roces entre ellos, y en ese momento empiezan a sucederse fenómenos extraños: una luz cegadora inunda el cielo, los aparatos eléctricos dejan de funcionar, los animales parecen adueñarse de la tierra y no hay ni un sólo ser humano en los alrededores excepto ellos. Pero lo peor de todo, es que poco a poco y de manera inexplicable, van desapareciendo uno a uno los miembros del grupo. Como veis es un argumento que puede recordar a otras novelas o películas, pero es cierto que el autor consigue mantener el suspense y las páginas van pasando a toda velocidad intentando desentrañar el misterio. Sin embargo, tengo que añadir otro pero, el final no resuelto y un tanto precipitado de la novela y el constante intento del autor de escribir como si se tratase de un guión de cine. Así que lo dicho, entretenimiento sin pretensiones.
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miércoles, 14 de abril de 2010
Fin de David Monteagudo, suspense y entretenimiento sin pretensiones
Pese a que recomiendo la lectura de Fin de David Monteagudo, que nadie se llame a engaños, se trata de una novela entretenida de suspense e intriga psicológica que engancha desde la primera página hasta el final, pero eso es todo. Que nadie espere encontrar una gran novela, porque ésta contiene fallos y muchos. Para empezar, y aunque sea destacable la historia por su originalidad y trama bastante bien llevada, el lenguaje utilizado por el autor arruina en parte su trabajo. Hay algunas erratas, y sobretodo, se nota una falta de relectura y de corrección en el estilo, que hace que éste sea pobre y repetitivo. Los personajes son algo planos y algunas de las situaciones y diálogos que se plantean son meros tópicos. Una vez dicho ésto, pasemos al argumento, lo mejor de la novela. Un grupo de amigos de la adolescencia que ha perdido el contacto, vuelve a reunirse 25 años después en un refugio de montaña. Cuando eran jóvenes pasó algo terrible con un miembro del grupo, lo que les hizo separarse. Una vez en el refugio, comienzan los roces entre ellos, y en ese momento empiezan a sucederse fenómenos extraños: una luz cegadora inunda el cielo, los aparatos eléctricos dejan de funcionar, los animales parecen adueñarse de la tierra y no hay ni un sólo ser humano en los alrededores excepto ellos. Pero lo peor de todo, es que poco a poco y de manera inexplicable, van desapareciendo uno a uno los miembros del grupo. Como veis es un argumento que puede recordar a otras novelas o películas, pero es cierto que el autor consigue mantener el suspense y las páginas van pasando a toda velocidad intentando desentrañar el misterio. Sin embargo, tengo que añadir otro pero, el final no resuelto y un tanto precipitado de la novela y el constante intento del autor de escribir como si se tratase de un guión de cine. Así que lo dicho, entretenimiento sin pretensiones.
jueves, 5 de marzo de 2009
El curioso caso de Benjamin Button
Mucho se ha hablado ya de El curioso caso de Benjamin Button, he de reconocer que David Fincher es uno de los directores actuales que más me gustan: El club de la lucha, Zodiac o Seven, son películas de las que nunca me canso. Quizá tenía puestas demasiadas expectativas en el film: me gusta el director, me encantan los protagonistas, Brad Pitt y Cate Blanchett, y Fitzgerald es una apuesta segura (se basa en uno de sus relatos). Y aunque me gustó mucho, tengo que decir que esperaba más. La historia es bonita, especialmente la historia de amor entre los protagonistas, el ritmo es trepidante y las tres horas no se hacen para nada largas... Pero pensaba que retrataría más los momentos históricos en los que vive el protagonista, no se le puede poner una cinta en la cabeza a Brad Pitt y montarle en una moto, y decir que eso retrata la época hippie. Independientemente de esto, salí hecha polvo, pensaba que iba a ver una bonita historia de amor que me subiría el ánimo, y todo lo contrario, me deprimió muchísimo. Reconozco que estaba ya bastante sensibilizada, el 4 de marzo fue mi cumpleaños (31), y se me va haciendo duro ir diciéndole adiós a la juventud, además, mi obsesión y pánico por la muerte, no ayuda mucho. Lo he comentado con otras personas que no lo han visto así, pero para mí la película es una sucesión de muertes, la muerte está presente continuamente, y el final no es nada esperanzador. A pesar de ello, repito, me gustó mucho, aunque me alegro de que Slumdog Millionaire se llevase todos los Oscar importantes, lo merecía más. A continuación dejo algunas de las frases de la peli que más me han gustado.
Nunca es demasiado tarde o pronto para ser quien queremos ser
No hay límite de tiempo, puedes empezar cuando quieras
La vida no se mide en minutos, se mide en momentos
Estaba pensando que nada es para siempre, y lo triste que resulta
Puedes estar furioso como un perro rabioso por como salieron las cosas. Puedes insultar, puedes maldecir al destino pero cuando se acerca el final debes resignarte
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