Ha muerto J.D. Salinger. Para algunos puede significar muy poco, para otros mucho. Para mí, cuyo libro de cabecera desde los 14 años es "El guardián entre el centeno", seguido de "Franny y Zooey", "Levantad, carpinteros la viga del tejado" y "Nueve cuentos", es una tragedia. Que haya muerto el creador del mundo en el que me refugio cada vez que necesito consuelo me deja un poco huérfana. Cierto es que el autor, muerto el pasado 27 de este mes a los 91 años, no había vuelto a escribir nada después de tan magníficas obras, pero nunca perdí la esperanza de que volviera a hacerlo. Para mí Salinger, además del autor de mi libro preferido muy por encima de cualquier otro -a pesar de que sé que no es ni mucho menos el mejor de la literatura universal-, es el autor del siglo XX que mejor ha sabido conectar con la gente joven de cualquier edad y de cualquier tiempo. Mucha gente me ha dicho que era una exagerada -he leído El guardián una media de tres o cuatro veces por año, además de tres veces en total en inglés-, que es un libro sobrevalorado, o que simplemente no les había llegado. Parte del éxito de este libro creo que procede de los sentimientos que crea, por eso considero que es fundamental leerlo de adolescente, cuando Holden -mi queridísimo Holden- nos es más cercano. Sólo espero que ahora que el maestro Salinger ha muerto, no empiecen a aparecer aprovechados -como aquel que quiso escribir una secuela del Guardián y el propio Salinger se lo impidió. No puedo ser objetiva con este tema, Salinger siempre será el padre de Holden, yo siempre me sentiré el alma gemela de Holden, pero al menos me quedan las páginas de El guardián entre el centeno para refugiarme en ellas cada vez que el mundo se vuelve contra mí y se convierte en un lugar hostil.
viernes, 29 de enero de 2010
¡Ha muerto Salinger! ..y ahora que hacemos?
Ha muerto J.D. Salinger. Para algunos puede significar muy poco, para otros mucho. Para mí, cuyo libro de cabecera desde los 14 años es "El guardián entre el centeno", seguido de "Franny y Zooey", "Levantad, carpinteros la viga del tejado" y "Nueve cuentos", es una tragedia. Que haya muerto el creador del mundo en el que me refugio cada vez que necesito consuelo me deja un poco huérfana. Cierto es que el autor, muerto el pasado 27 de este mes a los 91 años, no había vuelto a escribir nada después de tan magníficas obras, pero nunca perdí la esperanza de que volviera a hacerlo. Para mí Salinger, además del autor de mi libro preferido muy por encima de cualquier otro -a pesar de que sé que no es ni mucho menos el mejor de la literatura universal-, es el autor del siglo XX que mejor ha sabido conectar con la gente joven de cualquier edad y de cualquier tiempo. Mucha gente me ha dicho que era una exagerada -he leído El guardián una media de tres o cuatro veces por año, además de tres veces en total en inglés-, que es un libro sobrevalorado, o que simplemente no les había llegado. Parte del éxito de este libro creo que procede de los sentimientos que crea, por eso considero que es fundamental leerlo de adolescente, cuando Holden -mi queridísimo Holden- nos es más cercano. Sólo espero que ahora que el maestro Salinger ha muerto, no empiecen a aparecer aprovechados -como aquel que quiso escribir una secuela del Guardián y el propio Salinger se lo impidió. No puedo ser objetiva con este tema, Salinger siempre será el padre de Holden, yo siempre me sentiré el alma gemela de Holden, pero al menos me quedan las páginas de El guardián entre el centeno para refugiarme en ellas cada vez que el mundo se vuelve contra mí y se convierte en un lugar hostil.
jueves, 28 de enero de 2010
Up in the air reúne todas las virtudes que ha de tener una buena película
Si hay una película que debería dar que hablar este año, esa es Up in the air de Jason Reitman (Juno), protagonizada por un cada vez más curtido George Clooney, que se mete en la piel de un hombre encargado de despedir a los trabajadores en lugar de sus cobardes jefes. De este modo, Clooney viaja continuamente en avión por toda norteamérica, su filosofía de vida es que no hay que llevar nada en la mochila, las casas, coches y pertenencias son una carga innecesaria si se quiere triunfar profesionalmente, pero también lo son los amigos, la familia, la pareja o los hijos. Así, el personaje de Clooney pasa su vida en aeropuertos, aviones y hoteles, su casa es un apartamento frío que apenas pisa, ha roto totalmente la relación con su familia, y sus relaciones afectivas son siempre esporádicas. La película hace así un retrato de varias terribles realidades de nuestros días: la crisis y la alta tasa de paro, la inhumanidad de las empresas a la hora de deshacerse de personas que han dado su vida por su trabajo, el capitalismo más descarnado y la figura del hombre moderno, soltero y sin vínculos afectivos, cuyo único anclaje con la realidad es su trabajo. Hay que destacar también los trabajos de una guapísima Vera Farmiga (galardonada con el premio a mejor actriz secundaria en los BAFTA, los Globos de Oro y por la Asociación de Actores por esta película), otra mujer solitaria que viaja continuamente por trabajo y que inicia una relación atípica con el personaje de Clooney, y la revelación de Anna Kendrick (que en saga Crepúsculo se limita a poner caras raras), y que sorprende con el papel de discípula de Clooney. El film lo tiene todo: crítica a varias lacras de la sociedad actual, humor, romance... pero que nadie espere una comedia romántica al uso, lo mejor de esta película es su final nada convencional.
miércoles, 27 de enero de 2010
Cuando Sorolla y Velázquez conversaron: Diálogos en el Museo de Sorolla
El Museo de Sorolla en Madrid merece una visita por si mismo, sin embargo, estos días y hasta el 24 de enero tenemos una razón más: la exposición temporal "Diálogos: Sorolla y Velázquez". En ella podemos conocer una faceta no muy conocida del pintor, su gran admiración por Velázquez, a quien el valenciano copió con 19 años con gran maestría y mostrando atisbos de lo que sería luego su peculiar y muy personal forma de pintar: pinceladas rápidas y sueltas, pero a la vez armoniosas, y una gran comprensión de la luz y las sombras. Alrededor de la figura central de "Menipo" de Velázquez que Sorolla contempló en el Museo del Prado, asistimos al descubrimiento de un pintor en otro pintor en tres ejes: realismo, retratos y paisaje. Sorolla no madurará plenamente ni comprenderá totalmente al maestro hasta años después, cuando conozca en París a otros creadores como Anders Zorn del que dice que "él había resumido lo que nosotros, teniendo en casa a Velázquez y contemplándolo todos los días, no vemos ni entendemos por sobra de prejuicios". Sorolla empieza entonces a ser Sorolla con obras tan maravillosas como las que también podemos observar en el Museo como "La bata rosa", "Bajo el toldo" o "Paseo a orillas del mar".
viernes, 22 de enero de 2010
Up, una peli increíble, no sólo para niños
No he dejado de oír maravillas de Up desde su estreno, incluso de gente no muy aficionada al cine de animación. La verdad es que pensaba que sería un exageración, pero no, Up es una auténtica maravilla. Una película preciosa con una historia que engancha desde el primer momento. El arranque es realmente increíble, para nada propio de una historia infantil, emociona hasta las lágrimas la historia de un niño y una niña que quieren ser exploradores y que acaban casándose y pasando toda la vida juntos. Sin embargo, su sueño de viajar a Suramérica para explorar nuevas tierras no llega a hacerse realidad... El niño, ya anciano, decide un día que ese sueño ha de cumplirse, y hace volar su casa con miles de globos. Sin embargo, lleva a un polizón muy molesto, un niño de ocho años que también quiere ser explorador. Hasta aquí la peli es increíble, sin embargo, y a pesar de que sigue estando muy bien, llegados a este punto empieza a desinflarse un poco. El film entra ya de lleno en los cánones del cine infantil, y se llena de bromas fáciles y aventuras increíbles, cobra ritmo pero pierde en emociones y en una historia bien construida como al principio de la misma. Pero claro, no podemos decir que esto sea un defecto, al fin y al cabo se trata de una peli para niños.
miércoles, 20 de enero de 2010
Cuentos del río Pescara de Gabriele D'Annunzio
A Gabriele D'Annunzio, el genial escritor italiano, he llegado en realidad a través del también genial Luchino Visconti y su adaptación de El inocente, una película increíble, cargada de grandes personajes y de una historia claustrofóbica y apasionante. Ahí queda esa recomendación. Sin embargo, aún no he podido encontrar este libro, y eso que lo he buscado por todas partes, sin embargo, en medio de esa búsqueda infructuosa, me he topado con Cuentos del río Pescara, una selección de cuentos del autor, que incluye los mimos ingredientes que me fascinaron en El inocente: la crueldad, la inmoralidad y la bajeza de unos personajes, que sin embargo, son cotidianos. No se trata de grandes tragedias, sino de pequeñas criminalidades que llevan a cada uno de los personajes a un final cada cual más trágico. Nacionalista acérrimo, decadentista, excesivo y precursor del fascismo italiano, la vida de D'Annunzio no puede separarse de su producción literaria. Sin embargo, esa misma asociación con el fascismo ha hecho que su obra no sea lo suficientemente difundida ni apreciada. Una vez más hay que quitarse prejuicios y darse cuenta de que una cosa es el ideario de una persona, y otra su calidad como literato. Y D'Annunzio merece ser leído. Sus personajes son gentes del pueblo, en concreto del pueblo de Pescara, donde el nació, en la tristemente conocida zona de los Abruzzos por el no tan lejano terremoto. Para D'Annunzio, la brutalidad es inherente en el ser humano, y aún más en aquellos que no han recibido una educación y son de baja extracción social. El fanatismo y las manifestaciones religiosas también son un ingrediente de ese coctel que lleva a sus protagonistas a un desenlace fatal, aunque siempre anodino, ya que el autor tiñe esas tragedias con elementos ridículos que la hacen aún más trágica, pues han sido muertes o finales sin sentido.
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