martes, 25 de agosto de 2009

Antichrist de Lars Von Trier


Antes de nada tengo que reconocer mi debilidad por Lars Von Trier, sé que hay mucha gente que no le soporta, e incluso considera que sus películas son absurdas e insufribles. No es mi caso. Adoro a Lars Von Trier, es de hecho uno de mis directores vivos favoritos. Siempre he sido una estusiasta seguidora del movimiento Dogma -al que mucha gente critica también-, pero es que incluso cuando Von Trier se desligó de él, he seguido siendo fiel a todas y cada una de sus ocurrencias fílmicas. La última, Antichrist es una película de una dureza sin límites, como he leído por ahí, no es un film que se pueda recomendar a cualquiera, de hecho, no me atrevo a recomendárselo a nadie. Y no porque no me haya gustado, es más, me ha encantado, ha sobrepasado con creces las expectativas que tenía sobre ella, pero no es una película fácil. La trama se sigue sin dificultad, una pareja atraviesa una profunda crisis tras la muerte de su hijo pequeño. Willem Dafoe -un actor sobresaliente en todos y cada uno de sus trabajos- es el marido psiquiatra que trata de sacar de su honda depresión a su mujer, Charlotte Gainsburg- quien ganó el premio a la mejor actriz en Cannes por su brillantísima actuación en Antichrist-, para ello se van a Edén, una cabaña apartada de todo en medio del bosque. El ritmo de la película es sobrecogedor y no aburre al espectador en ningún momento, al contrario, atrapa en la butaca en donde no sabes cómo refugiarte. Von Trier sufrió él mismo una profunda depresión, y nos hace partícipes de ella. No sólo nos transmite las sensaciones de angustia, ansiedad, depresión, desasosiego y terror, sino que estas nos invaden sin remedio, al final de la película sientes cómo tu estado anímico ha cambiado sin poder evitarlo. La película ha conseguido meternos en otra dimensión, y a través de las imágenes descarnadas pero también gracias a los efectos sonoros, nos ha sometido a una intensa bajada a los infiernos. Se ha hablado mucho de el abuso de sexo -nunca tanto como en Los idiotas donde había una auténtica escena de pornografía - y especialmente de violencia rozando lo gore. Es posible, pero en ningún caso es gratuita, necesitamos de esa violencia para poder comprender el infierno en el que se hayan inmersos los personajes. Al salir del cine, todo ese desasosiego podemos ir quitándonoslo de encima, y analizar en cada caso qué es lo que nos angustia y combatirlo, esa es la magia de este film. Aparte quedan las controvertidas interpretaciones del mal que reside en la naturaleza humana, y especialmente en la femenina. Lo bueno de las películas de Lars Von Trier es que están totalmente abiertas a cualquier tipo de interpretación, por eso, Antichrist nunca será igual para un espectador que para otro, depende de su estado anímico previo, de sus experiencias... Con todo, y pese a la extrema violencia y escenas desagradables, es esta la película visualmente más hermosa del director. Especialmente en su inicio y final, consigue escenas de una belleza sorprendentes.

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