Mostrando entradas con la etiqueta Jack Kerouac. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jack Kerouac. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de mayo de 2012

'Corre, Conejo' de John Updike

Photobucket

Título: Corre, Conejo (Rabbit, run)
Autor: John Updike
Editorial: Tusquets (marzo 2010)
Año de publicación: 1960
Páginas: 368
Precio: 8,61 euros


"Si tienes el valor suficiente para ser tu mismo, otros pagarán el precio por ti" 

En nuestros planes de lectura todos los lectores tenemos, en mente o en papel, una lista de libros imprescindibles, de clásicos que en un momento u otro de nuestra vida sabemos que queremos acabar leyendo. Corre, Conejo es uno de ellos. Presente en todos esos listados de "novelas que hay que leer", es ya un clásico moderno por derecho propio, y como tal, encontramos una lectura algo densa y complicada, pero muy gratificante cuando cerramos el libro. Tras haber leído las últimas líneas sabemos que ese esfuerzo ha valido la pena. La historia nos sitúa en los suburbios de la ciudad imaginaria de Brewer, en el estado de Pennsylvania. Harry Amstrong, apodado Conejo, es un hombre de 26 años casado, con un hijo de dos años y con otro bebé en camino. Su vida es anodina y gris, un norteamericano más de clase media, viviendo en una población en la que nunca pasa nada, en la que ha nacido y en la que previsiblemente vivirá toda su vida y donde morirá, con un trabajo aburrido y un matrimonio que no le hace sentir nada. Hasta que un día, de camino a casa, Harry recuerda sus años de juventud como estrella del equipo de baloncesto jugando con un grupo de chavales que encuentra en la calle. Ese pequeño instante, ese momento que le ha recordado quién era realmente, le hace darse cuenta de que ha perdido el control de su vida, que no sabe lo que quiere pero que sí que sabe exactamente lo que no quiere. Harry sale de casa a comprar tabaco (un tópico ya muy manido pero que por lo visto tiene su inicio con esta novela) y decide no volver más, en una huida sin sentido en busca de algo que no sabe qué es, dando vueltas sobre sí mismo. Porque parece que, por mucho que lo intente, es incapaz de huir de Brewer y de esa vida que le asfixia. A su alrededor, todos tratarán de que regrese con su mujer, al camino establecido, a lo que se debe hacer, sin preguntar en ningún momento qué es lo que él quiere, conduciéndole de este modo a un final trágico e inesperado.

Robert Frank, The Americans

"Tuve la sensación de que mi vida se reducía a eso, a traerle esto o aquello y poner remedio a sus continuos estropicios. No sé, me pareció como si estuviera encerrado con un montón de juguetes rotos, vasos vacíos, un televisor siempre encendido, obligado a comer tarde y sin ninguna salida. Entonces, de repente, comprendí lo fácil que sería librarme de todo eso, sólo tenía que cruzar la puerta y... lo fue, resultó facilísimo"



El tema quizá haya quedado algo obsoleto (aunque para algunas personas no tanto) en una sociedad en la que la libertad es cada vez mayor. Pero ¿cómo debieron sentirse todas esas personas que con apenas veinte años tenían que, no solo vivir una vida de adultos que no querían, sino además fingir y adoptar el aire serio y formal de lo que se suponía que debía ser un adulto? Updike más bien quiso criticar la huida, la falta de madurez y el no hacerse cargo de las responsabilidades que conlleva la edad. Por mi parte, la lectura que he hecho y lo que veo crítico es el obligar a alguien a hacer o comportarse de una manera que no quiere. El hecho de ser adulto no quiere decir que uno deba comportarse de una manera determinada, dictaminada además por los demás. Harry Conejo es un personaje despreciable donde los haya: cobarde, liante, egoísta, pero no por ello podemos dejar de sentir lástima por él, por la vida en la que se ha visto atrapado y de la que le es imposible escapar, solo puede dar más y más vueltas alrededor de la ciudad que le ha visto nacer y de la que previsiblemente no saldrá jamás, de una mujer a la que no quiere, de un trabajo que no le aporta nada, de una vida vacía. Pero lo peor no es que esté atrapado en ella, sino que le es imposible escapar, todos los esfuerzos que hace son infructuosos, la vida está diseñada de tal modo que, cuanto más trata de huir, más atrapado se encuentra.


Robert Frank, The Americans
Contaba Updike que escribió esta novela como respuesta a la célebre En el camino de Jack Kerouac. Updike despreciaba esa idea un tanto romántica de lanzarse a la carretera, dejar todo atrás y irse a la aventura, su postura con esta novela es la de preguntarse qué sucede cuando uno se marcha, cómo queda tu vida y la gente que la compone. Os podéis imaginar que yo me decanto totalmente por Kerouac, el camino ya sea exterior o interior, es algo que ha de hacerse, ponerse límites lo único que hace es que aborrezcamos aquello a lo que en teoría deberíamos estar atados. De hecho, nadie huye de una vida feliz, el que huye es porque lo que deja atrás, aunque tenga apariencia de felicidad, no lo es.


Robert Frank, The Americans


La novela puede leerse así como una crítica a la sociedad bienpensante norteamericana de finales de los años 50, en los que temas como el divorcio o la sexualidad abierta eran un completo tabú. En ese sentido, el libro fue enormemente valiente para la época ya que además de describir escenas sexuales sin ningún tipo de pudor, habla abiertamente de la religión o la falta de ella y la influencia tan grande que tenía en una sociedad cada vez menos creyente pero que de cara a la galería tenía que aparentar. Los personajes son lo mejor de todo, desde el cínico y egoísta Harry, pasando por su mujer alcohólica, por el antiguo entrenador de Conejo, un hombre acabado que no deja de engañar a su mujer pero que a la vez sermonea a su antiguo alumno para que vuelva con la suya, o el cura que azuza a Harry para que haga "lo correcto". El estilo es sumamente realista y detallista, con largas y exhaustivas descripciones que hacen que la lectura sea un tanto densa, aunque también con diálogos muy vivos que dan el contrapunto a los trozos descriptivos. Con un final impactante, inesperado y duro, la novela se cierra con una nueva huida, una huida que como las veces anteriores, resulta un correr en círculos más que una huida hacia delante.


John Updike


Corre, Conejo es la primera de una serie de novelas que llevarían a la fama a John Updike, compuesta por El regreso de Conejo, Conejo es rico, Conejo en Paz y Conejo en el Recuerdo. Con Conejo es rico y Conejo en Paz ganó dos Premios Pulitzer, uno en 1982 y otro en 1991. Además, recibió el National Book Award en 1964 y el National Book Critics Circle Award dos veces, en 1981 y en 1990. Las siguientes novelas dedicadas a Harry Conejo Amstrong siguen sus andanzas, a pesar de ello, esta de la que os hablo se puede leer de forma independiente y es autoconclusiva. He aprovechado para ilustrar la entrada con imágenes del fantástico fotógrafo Robert Frank, nacido en 1924 en Zúrich (Suiza), de su libro más popular, The Americans, publicado en 1958, en el que retrata a la sociedad norteamericana. Frank retrató asimismo a la Generación beat y se relacionó con Kerouac y Ginsberg, entre otros, con quienes colaboró en proyectos donde sus fotografías se unían a textos de estos magníficos escritores.

viernes, 25 de noviembre de 2011

'Poemas dispersos' de Jack Kerouac


Título: Poemas dispersos (Scattered Poems)
Autor: Jack Kerouac
Editorial: Visor de Poesía (1980)
Año de publicación: 1971
Páginas: 80
Precio: 10 euros


Jack Kerouac es esencialmente conocido por su faceta de novelista, en especial, por la increíble En el camino que si no habéis leído aún os animo a que lo hagáis cuanto antes, es un libro estupendo. Kerouac es uno de los miembros de la Generación Beat, de la que ya os he hablado aquí anteriormente, es de hecho, mi beat favorito, y me apetecía probar con su faceta de poeta. Poemas dispersos reune poemas publicados por el escritor en diferentes años y publicaciones, desde 1945 hasta 1970, así como de manuscritos inéditos. En sus poemas encontramos muchos elementos que aparecen en sus novelas: la carretera y el viaje tanto exterior como interior, la filosofía zen...

Morir es éxtasis.
No soy un maestro, ni un
Sabio, ni un Roshi, ni un
escritor o profesor, ni siquiera
un vagabundo del dharma risueño, soy
hijo de mi madre y mi madre
es el universo 
(fragmento de Lucien Medianoche)

El libro incluye el texto Los orígenes del gozo en poesía del propio Kerouac, en el que nos desvela su visión de la poesía que hacían tanto él como sus compañeros de generación Allen Ginsberg o Gregory Corso  como "una especie de nueva-vieja poesía lunática zen, escrita tal y como entra en la cabeza según va viniendo; poesía que regresa a su origen, al niño bardo, auténticamente ORAL como dijo Ferling, en vez de grises palabrerías académicas". Sin embargo, en su momento, la crítica no lo vio así, la Generación beat fue duramente criticada, ya que se consideraba que la poesía no podía tratar temas o personajes ordinarios del día a día (ellos hablaban de sexo, de los clubs de jazz, de drogas) ni utilizar el lenguaje coloquial que usaban con modismos y expresiones de la calle.

Y cuando me mostraste el puente de Brooklyn
por la mañana,
¡oh Dios!
Y la gente resbalando sobre el hielo de la calle,
dos veces,
dos personas diferentes
cruzan, yendo a trabajar,
tan dispuestas y confiadas, 
abrazando su piadoso 
Daily News mañanero
resbalan en el hielo y caen
ambas dentro de cinco minutos
y yo lloro, lloro
(fragmento de Himno)

La propia prosa de Kerouac está llena de poesía, de símbolos, con lo que no es de extrañar que en ambas haya una voz de fondo común. También dedica algunos poemas a compañeros suyos de generación como Allen Ginsberg, o a poetas como Baudelaire, o personajes como Harpo Marx. La ironía y el humor también están presentes en sus poemas, llenos de ácidos comentarios sarcásticos. Pero si hay algo que define su poesía es el lenguaje coloquial, los versos sencillos y una gran capacidad para observar lo que le rodea y plasmarlo en sus textos.

Y las luces de la sonora Washington St.
Tilín, mortecinas, pipar de opio y gongs de guerra,
Tong, el arroz y el juego de naipes -y
Tibet el tibet el tin tin tin tin
la comida china se hace en la cocina
Jazz 
(fragmento de Los patos aplastados)

Me han parecido también especialmente interesantes sus poemas tomados del ciclo San Francisco Blues. El blues formó parte esencial de la Generación beat, se tocaba en locales oscuros, casi clandestinos, en los peores barrios de las ciudades, era la llamada "música de negros" y por ello criticada por la sociedad más racista y conservadora de la época. El jazz y el blues aparecen constantemente como fondo de las obras de los beat.

chicas hacen
sombras sobre la
acera más breve
que la sombra
de la muerte
en esta ciudad-

(fragmento de San Francisco Blues)

Algo que no conocía de Kerouac son sus 'haikus occidentales', tal y como él los llama. Los haikus son pequeños poemas japoneses que con pocas palabras y en tres breves versos, contienen grandes ideas o imágenes sobre la vida. Kerouac adapta esto al inglés y a la vida occidental, y la verdad es que no le sale nada mal.

La luna tuvo
un bigote de gato
Durante un segundo.
Jack Kerouac

Jean-Louis Kerouac nació en Lowell (Massachusetts) en 1922 y falleció en St. Petersburg (Florida) en 1969. Entre sus novelas más importantes, además de la popular En el camino, escribió Los vagabundos del Dharma, Big Sur o Los subterráneos. Sus escritos reflejan su ansia por liberarse de los convencionalismos sociales de su época y buscar un sentido más profundo a la existencia, para ello, además de recurrir a las drogas y al alcohol, se sumergió e investigó la religión y la espiritualidad de oriente, en especial la zen. Su búsqueda de un sentido de la vida le llevó a viajar por toda Norteamérica, viajes que plasmaría en sus novelas. Quizá para un primer acercamiento a Kerouac lo mejor sea leer su obra cumbre En el camino, o la no menos extraordinaria Los vagabundos del Dharma, sin embargo, si os gusta tanto como a mí Kerouac y la Generación beat, o si, simplemente, queréis probar algo diferente, os recomiendo que leáis este breve pero intenso poemario.

miércoles, 20 de julio de 2011

'Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques' de William S. Burroughs y Jack Kerouac

 
Título: Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques (And the Hippos Were Boiled in Their Tanks)
Autor: William S. Burroughs y Jack Kerouac
Editorial: Anagrama (abril 2010)
Año de publicación: 2008
Páginas: 192
Precio: 16,50 euros 


Qué bien sienta después de un fracaso lector toparte con un libro que te recuerda por qué amas tanto la lectura, del que estarías todo el día hablando y se lo recomendarías a todo el mundo. No ha sido difícil acertar, me entusiasma la Generación Beat, pioneros en poner el mundo adulto y formal patas arriba, precursores del movimiento hippie, un puñado de amigos a cuál mejor escritor. De momento mi favorito sigue siendo Jack Kerouac y En el camino, aunque también recomendaría Los vagabundos del dharma; a Burroughs lo conocí a través de su obra maestra, El almuerzo desnudo, que me dejó impactada. Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques es uno de esos libros cuya propia historia es tan o más interesante que el libro en si. Escrita mano a mano entre Kerouac y Burroughs entre 1944 y 1945, narra el día a día de un grupo de amigos a través de una sucesión de capítulos alternos escritos por dos personajes, Will Dennison (Burroughs) y Mike Ryko (Kerouac). Nos encontramos en el verano de 1944 en Nueva York, queda un año para que finalice la II Guerra Mundial, y Will y Ryko recorren la ciudad con sus amigos de una sala de jazz a otra, cóctel en mano, copa tras copa, apurando la ciudad, viviendo su música, su arte o su cine. Las alusiones a películas, músicos, escritores o pintores son constantes, y consiguen meternos de lleno en la época. Para irnos ambientando os dejo una canción del increíble Benny Woodman, The world is waiting for the sunrise, que se nombra en la novela.


Junto a Mike y Will se desarrolla un pequeño drama que acabará por estallar de una manera insospechada. Phillip Tourian, un adolescente, y Ramsay Allen, un treintañero enamorado locamente de él desde hace años viven en un continuo tira y afloja que acabará con un asesinato. En realidad todos los personajes de la novela son personas y hechos reales. Ramsay Allen era David Kammerer, y Phillip Tourian, era Lucien Carr, quien el 14 de agosto de 1944 apuñaló a Kammerer y arrojó su cuerpo inconsciente al río Hudson donde murió ahogado. Después, les contó a sus amigos Burroughs y Kerouac lo sucedido, convirtiéndoles en cómplices involuntarios del asesinato. Ambos escritores reconstruyen en esta novela los días previos a los hechos y la confesión que Carr les hizo por separado, cuando aún no había alcanzado la fama ninguno de ellos ni habían escrito sus posteriores obras maestras. Lucien Carr, tratando de huir de ese oscuro pasado, impidió que se publicase su novela hasta el momento de su muerte en 2005. La novela nos mete de lleno en las vidas de estos genios, por aquel entonces aún  muy jóvenes, y sus locuras y extravagancias. Lo que empieza siendo un periplo por el Nueva York de los años 40 de la mano de los que serían años después los creadores de la Generación Beat, termina en un drama auspiciado por una sociedad rancia y de doble moral que condena la homosexualidad y el no ajustarse a las normas morales.


Espero que os haya gustado el libro, porque tras leer Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques he recordado lo mucho que me gusta la Generación Beat, y en un ataque de locura me he hecho con todos estos libros, así que aviso, va a haber beats para rato. ¿Qué os parecen? ¿Habéis leído alguno?

  • Tras no parar de hablarle del libro, mi chico se ha comprado Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques para leerlo él, ya que el libro que tenía yo era de la biblioteca. Así que ya lo tengo en casa para releerlo cuando me apetezca. 
  • Los subterráneos de Jack Kerouac: mi beat favorito, San Francisco a golpe de jazz, alcohol y drogas. Una historia de amor en los años 50 entre un escritor blanco y una chica negra. 
  • Yonqui de William S. Burroughs: el descenso a los infiernos de la droga como forma de vida, un libro prohibido y marginal en su momento, que tan solo se atrevió a publicar una pequeña editorial. 
  • Aullido de Allen Ginsberg: genio e inspirador de la Generación Beat, un largo poema que pasea por lo más oscuro del ser humano. Un libro que estuvo prohibido durante un año, y cuyo editor fue a juicio acusado de promover la obscenidad al publicarlo (hechos que podéis ver en la increíble película Howl de Rob Epstein). "Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura".