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jueves, 13 de junio de 2013

Book Cam #3 - Destinos

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Palestina / Hubert Haddad (Demipage)
Sukkwan Island / David Vann (Alfabia)
Caribou Island / David Vann (Mondadori)
Tortilla Flat / John Steinbeck (Navona)
India / V.S. Naipaul (Debolsillo)
Nueva York / Edward Rutherfurd (Roca)
Roma / Steven Saylor (La esfera de los libros)



**Book Cam es una idea original de Laura, del blog Cargada de Libros, y consiste en mostrar a través de una fotografía una serie de libros que tengan algo en común.

viernes, 21 de septiembre de 2012

'Los años de la Dolce Vita' en la Sala Canal de Isabel II



Después del habitual parón de verano, vuelven las exposiciones, poco a poco y casi con cuentagotas (por desgracia la crisis ya sabemos que no perdona a la cultura), pero con algunas propuestas bastante interesantes.



En la Sala Canal de Isabel II (c/Santa Engracia, 125) puede verse hasta el 6 de enero de 2013 la muestra Los años de la Dolce Vita, que recoge a través de 160 fotografías, trajes, diseños, dibujos y vídeos la intensa época que vivió la ciudad de Roma durante los años 50 y 60, convirtiéndose en epicentro del mundo del cine, la moda y el famoseo.


La muestra tiene la virtud de acercarse a esa época desde distintas perspectivas: moda, cine, fotoperiodismo, fotografía... 


Todo ello para reflejar cómo Roma se convirtió entonces en epicentro del mundo del cine a nivel mundial, ya que allí acudían estrellas de Hollywood a rodar producciones norteamericanas como Cleopatra o Ben-Hur.


Además, el propio cine italiano tuvo un importante auge gracias a directores inmensos como Fellini, Pasolini, etc... O mitos de la pantalla como Sofía Loren, Marcello Mastroianni o Claudia Cardinale.


Esa reunión de actores, artistas y famosos en una misma ciudad, llevó a una continua fiesta, al desenfreno, el derroche y el lujo que Federico Fellini supo plasmar tan bien en su inolvidable film La Dolce Vita.



La muestra se divide en varios ámbitos, aprovechando las distintas plantas del edificio, la planta baja está dedicada a las películas que se rodaron en la Cinecittà y que le valieron a Roma el calificativo de Hollywood de Europa.



Aquí puede verse un fragmento del documental de Marco Spagnoli: Hollywood sobre el Tíber, que refleja la Roma cinematográfica de la época, y que puede verse completo en la planta superior del edificio. 


Hay además dos trajes, uno de Balenciaga y otro de Valentino de los años 60, así como una selección de fotos de Tazio Secchiaroli en quien se basó Fellini para crear su personaje del paparazzo en La Dolce Vita. Además unas lonas de gran tamaño muestran imágenes de los rodajes de películas como Cleopatra, Ben-Hur, Matrimonio a la italiana o Espartaco.



En las plantas siguientes podemos contemplar fotografías de la época realizadas por Marcello Geppetti y Arturo Zavattini, que marcaron lo que sería el periodismo gráfico posterior.


La figura de los paparazzi tal y como los conocemos ahora quedaría entonces instaurada, así como la fijación de los famosos por romper cámaras, agredir a fotógrafos  o huir de ellos.


Además de las magnífica fotografías que conforman el grueso de la exposición y que en mi opinión son lo más interesante de la misma, se hace un alto en el mundo de la moda con una proyección con el primer desfile masculino de la casa Brioni en los 50 y una selección de fotos de las joyas de Bulgari que las actrices que acudían a trabajar a la Cinecittà lucían como Elizabeth Taylor, o cómo actores y actrices se confeccionaban trajes a medida de la mano de los diseñadores italianos más exclusivos.



En las imágenes podemos ver a algunas de las caras más famosas que dio el cine de la época como Audrey Hepburn, Cary Grant, Sofia Loren, Liz Taylor, Kirk Douglas, Richard Burton, Charlton Heston, Clint Eastwood, Jane Fonda, Joan Collins, Gregory Peck, Anthony Hopkins, Jack Lemmon, Rita Hayworth, Rock Hudson, Robert Mitchum, James Stewart o Alain Delon, entre otros.



La exposición puede verse de martes a sábado de 11 a 14 y de 17 a 20.30 horas; y los domingos y festivos de 11 a 14 horas de forma gratuita. ¡Feliz fin de semana!

lunes, 17 de enero de 2011

'Roma' de Steven Saylor

Este libro lo vi reseñado en algún blog hace tiempo, pero no consigo recordar en cuál, me llamó la atención pero no lo incluí en mi lista de deseos. No volví a acordarme de él hasta que dando vueltas por una librería mi chico me dijo que quería una novela sobre la antigua Roma, me acordé inmediatamente de esta y se la recomendé. Aún así seguí sin mucha intención de leerlo, hasta que él comenzó a comentarme los capítulos que leía, y ahí sí que quise ya leerlo. Roma retrata a lo largo de 853 páginas el nacimiento de la ciudad hasta el final de la República con la muerte de Julio César y la llegada al poder del primer emperador, César Augusto. Son mil años de historia condensados en un libro bastante gordito, pero que nadie se asuste por favor, la letra es grande, los capítulos no son muy largos, y está novelado de una manera muy entretenida y ágil. De hecho, un punto fuerte del mismo, es que aunque tiene una continuidad en el tiempo, cada capítulo puede leerse como si se tratara de un relato aislado, por lo que si os cansa la lectura siempre podéis coger en medio otros libros, que es lo que he hecho yo. A través de dos familias imaginarias, los Poticio y los Pinario, el autor va llevándonos por la historia de una ciudad que llegó a dominar casi todo el mundo conocido. Todo comienza con los pueblos nómadas que iban desde el mar hasta las montañas vendiendo sal. A uno de estos grupos pertenece la joven Lara, quien un día se enamora de un extraño hombre que ni siquiera habla su mismo idioma. Sólo pasan una noche juntos, pero él le entrega un extraño amuleto de oro con forma de pene alado, símbolo de la fertilidad, al que llaman Fascinus. Este amuleto irá pasando de padres a hijos a lo largo de la novela, y será el hilo conductor de la historia. Lo mejor de todo es la primera parte del libro, en la que el autor es más libre y deja volar su imaginación, dando explicaciones más o menos plausibles a las innumerables leyendas que pueblan la fundación y los primeros años de Roma: Rómulo y Remo, Hércules y el gigante Caco, Coriolano, las vestales... No sólo conocemos la historia de la ciudad y cómo nacieron sus mitos y leyendas, sino que vemos cómo era la vida diaria de la gente corriente.


A medida que va transcurriendo el libro, el autor se deja atrapar por la historia, y es ahí donde pierde su frescura ya que se centra en personajes históricos y reales y acaba contándonos cosas que ya nos han contado mil veces, como la muerte de César o la caída de los Graco, aunque no por ello deja de seguir teniendo interés. Es un libro estupendo para refrescar muchas cosas de la historia de Roma, y si se ha estado en la ciudad eterna, recordar lugares que se han visitado. No es el libro del año, pero es muy entretenido, de esos libros con los que aprendes sin darte cuenta, y con los que retienes una cantidad enorme de información. 


Hace dos años pude visitar Roma durante quince días, sin duda ha sido el mejor viaje que he hecho en mi vida hasta el momento. Me enamoré al instante de una ciudad que es historia viva, en cada rincón encuentras algo hermoso que admirar. Una ciudad a la que pienso volver algún día, ya que aparte de Foro, Coliseo y Vaticano, hay tanto que ver, que me quedaron muchas cosas pendientes. Las imágenes  de la  loba capitolina y del Foro que os dejo en esta entrada las hice durante ese viaje.


*** Creo que ya he comentado en más de una ocasión que no he tenido libros ni para Papá Noel ni para los Reyes, aún así sí que he tenido un montón de regalos de mi otra gran adicción: la ropa y los complementos. En la foto podéis ver un chal de color lila que me trajo Papá Noel (me encantan los chales y el color lila es mi favorito), y el collar y la pulsera son mis autoregalos de Reyes. Los compré a través del blog Cucumismelo, una página creada por dos chicas que crean unos preciosos complementos artesanales. Es la primera vez que compro complementos a través de Internet y he de decir que he quedado encantada. Las chicas que llevan el blog han sido de lo más amables, y han estado en todo momento en contacto conmigo hasta que me llegó mi pedido, todo ello de la manera más sencilla que podáis imaginar y sin incidencias. Os animo que os paséis por su blog para comprar algo para vosotras o si tenéis algún regalo que hacer, son piezas originales, que difícilmente veréis, además de muy económicas.

viernes, 24 de diciembre de 2010

"El paseo" de Federico Moccia

 Té y pastas para disfrutar de una bonita lectura, mis primeras cookies me han quedado un poco regular, prometo mejorar
Parece que lo hago queriendo, pero os aseguro que no es así: muchos de los libros que reseño últimamente son buenísimos regalos para estas Navidades. Con El paseo del italiano Federico Moccia acertaréis seguro, es un libro que le gustará a cualquiera, incluso a la gente no muy lectora, ya que tiene tan sólo 57 páginas, a letra muy grande, y la historia se lee en poco rato, de una sentada. Pero lo mejor de todo es el tema, un tema que nos toca a todos, la pérdida de un ser querido, y todas esas cosas que nos hubiese gustado compartir o hablar con él. Moccia os sonará por ser el autor de varias novelas románticas juveniles como Tres metros sobre el cielo o Perdona si te llamo amor. En este caso cambia de registro, en una breve novelita dirigida al público adulto. El protagonista-autor se encuentra una mañana en una playa desierta en Anzio (al sur de Roma), un lugar muy bonito y lleno de recuerdos para él, ya que pasó sus vacaciones de infancia y adolescencia allí: su primer amor, donde aprendió a navegar, la pandilla de amigos... 
La maravillosa playa de Anzio

Allí se reencuentra con su padre muerto, en un encuentro mágico donde se diluyen las fronteras del tiempo. Juntos pasean, salen a la mar en un pequeño barco  y pasan un precioso tiempo juntos. La historia es simplemente preciosa, de las de soltar unas lagrimitas, y no precisamente porque sea triste. Al contrario, Moccia describe el encuentro como una oportunidad, como un hermoso regalo. La verdad es que, porque sabemos que el padre está muerto, si no, apenas se hacen referencias al hecho, o por lo menos no de una manera trágica o deprimente. Otro elemento que me ha enamorado ha sido la constante presencia del mar (un elemento que echo de menos todos los días), Moccia hace unas descripciones realmente hermosas de las olas, la arena y la tranquilidad que se respira en la playa. Moccia suele introducir en sus novelas juveniles algunas reflexiones personales sobre la vida o las personas, aunque muy breves y supeditadas a la acción de la historia. En este caso, las reflexiones se convierten en protagonistas. Se trata de una novela muy breve pero intensa, una preciosa historia de padres e hijos, de barreras generacionales que llega un momento en la vida, que saltan por los aires, para dejar nada más que a dos personas que se quieren.

domingo, 5 de diciembre de 2010

"Degustación de Titus Andronicus" de la Fura dels Baus

Gusto, tacto, olfato, vista y oído. Todos los sentidos se activan en esta originalísima obra de teatro de la Fura dels Baus, Degustación de Titus Andronicus, basada en una pieza de Shakespeare. Nada más entrar en la sala, la primera sorpresa, no hay patio de butacas, el público permanece de pie durante toda la obra, rodeado de unas pantallas gigantes, y compartiendo espacio con los actores que se mueven libremente entre los espectadores. Además, un par de cocineros trabajan en una cocina ante nuestros ojos, podemos oler los alimentos que preparan, pero además, podemos probarlos, ya que los actores se encargan de repartirlos entre el público. La obra comienza con el regreso de Titus Andronicus a Roma tras vencer a los godos, sacrifica al hijo del líder enemigo ganándose así el odio de su madre, Tamora, quien ha sido hecha prisionera y es casada con el nuevo emperador Saturnino. A partir de éste momento, las intrigas y la venganza entre ambas familias se cobrarán las vidas de éstos romanos, llevados por los excesos de los últimos tiempos del Imperio, sin ser conscientes de que sus luchas internas lo único que hacen es favorecer a los enemigos y precipitar la caída de Roma. Una obra muy original, que demuestra que aún pueden hacerse muchas cosas nuevas en el teatro, y que recomiendo a todo el mundo. Sin duda, lo mejor que he visto en teatro en mucho tiempo.

lunes, 8 de febrero de 2010

La campesina de Alberto Moravia: cómo la guerra desata nuestros peores demonios

Reconozco que es el primer libro que leo de Alberto Moravia y que llegué a él a través de su adaptación al cine por parte del grandísimo Vittorio de Sica en Dos mujeres, una película que me impactó y que recomiendo fervientemente a quien aún no la haya visto. Tanto la novela La campesina como su adaptación cinematográfica cuentan la historia de una mujer (Sofía Loren galardonada con un Oscar por su espléndido papel) que huye de los bombardeos de Roma durante la II Guerra Mundial con su hija Rosetta. Ambas se van al campo, donde creció la protagonista, pensando que allí estarán a salvo, sin saber que la guerra ha llegado ya a todos los rincones de Italia, y que cuando el ser humano se ve inmerso en un conflicto, es el peor de los depredadores. Además del valor propio de una novela que nos relata cómo se vivió en Italia la contienda -relatado de forma magistral y verídica por Moravia que sufrió en la vida real algunas de las peripecias que cuenta en su novela-, La campesina es una reflexión sobre lo que la guerra puede hacerle a un individuo. Moravia se centra en cómo un ser humano normal y corriente, puede convertirse por culpa del conflicto en el que se ve inmerso en ladrón, mentiroso, violador o asesino, casi sin darse cuenta. Por desgracia este enfoque tan pesimista del ser humano se ha visto refrendado una y otra vez por la realidad. Moravia escoge además a Cesira, la protagonista, para contarnos en primera persona lo que sucede a su alrededor. Es una persona sin estudios y un poco simple, a la que lo único que le mueve es el dinero, sin embargo, a través de su mirada, unas veces inocente, otras interesada, asistimos a la transformación del ser humano cuando la guerra es su realidad cotidiana. Si antes recomendaba la película, es obvio decir, que la novela es una de esas pequeñas obras maestras que a veces nos encontramos entre las manos y cuya lectura es obligada.

martes, 24 de febrero de 2009

El efecto Moccia



Ya he dicho en anteriores ocasiones que me gusta conocer de primera mano los fenómenos sociales tanto literarios como cinematográficos que provocan auténtico furor entre los jóvenes y los no tan jóvenes, fue el caso de la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer o el recién empezado True Blood del que hablaré cuando termine de leer. Dentro de éstos, se encuentra el muy peculiar caso de Federico Moccia. Para empezar es un autor italiano, sus novelas han llegado además con cuentagotas, y aunque en su país es un auténtico fenómeno -se han estrenado dos películas basadas en su novela, que no han llegado aún a España-, aquí aún no hemos llegado a esos niveles. Es cierto que se ha dado bastante publicidad a los candados del puente Milvio, pero hay todavía mucha gente que no ha sucumbido al efecto Moccia. Son tres las novelas que este autor tiene publicadas en España: Perdona si te llamo amor, Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de tí (que acaba de llegar a las librerías españolas). Los tres tienen puntos comunes: chicas adolescentes que despiertan al primer amor, jóvenes macarras que luego no son tan duros y que realmente llevan a un romántico dentro, y la ciudad de Roma como escenario perfecto para el amor. Creo que realmente su éxito se basa en las ideas tan locas y a la vez tan románticas que se le ocurren al autor: escribir sobre un puente "Tú y yo... a tres metros sobre el cielo"; colocar un candado en el puente Milvio y tirar la llave al Tíber, como símbolo del amor eterno; robar una orquídea salvaje del jardín botánico; repartir pistas y regalos el día del cumpleaños de la chica, como una búsqueda del tesoro... Moccia llega así a su público -esencialmente femenino-, describe a un tipo de hombre muy alejado de la realidad, que por un lado puede defender a la chica de cualquier contratiempo, y por otro, tener los detalles más increíbles que pueda imaginar uno. Cualquier chica que lea las novelas de Moccia no podrá evitar pensar ¿por qué no puede sucederme eso a mi? Son novelitas sin mucho sentido literario, ciertamente, pero que hacen pasar un rato muy agradable, y consiguen hacernos soñar y desconectar del día a día. Si eso fuera poco, estos libros constituyen una auténtica guía turística de Roma: restaurantes, bares de moda... Eso sí, hay que leerlo con el estómago lleno, Moccia no para de hablar de espagueti, ñoquis, pizza... toda una tentación.