miércoles, 22 de junio de 2011

'Have you heard about my baby?', noche de blues en La Riviera de la mano de John Mayall


Si te llaman "padre blanco del blues" por algo será. El sábado el cantante e instrumentalista británico John Mayall actuó en La Riviera, demostrando que el blues puede conjugar virtuosismo y diversión. A sus casi 78 años, Mayall sigue conservando un torrente de voz y una gran capacidad para mover a su público. Mayall fue uno de los pioneros en introducir el blues en Inglaterra principalmente gracias a su famosa banda The Bluesbreakers, una formación en la que tocaron tres virtuosos de la guitarra: Eric Clapton (quien se marcharía de la banda con su compañero bajista Jack Bruce para formar Cream), Peter Green (antes de formar Fleetwood Mac), o Mick Taylor (quien se marcharía a tocar con los Rolling Stones). A pesar de que el verdadero gustazo hubiese sido poder disfrutar de alguno de esos increíbles músicos, Mayall vino bien acompañado, especialmente del bajista Greg Rzab, a quien parece haber cogido bajo su protección como nuevo pupilo, el potente batería Jay Devenport y un flojo Rocky Athas a la guitarra. Y digo flojo porque aunque estuvo en todo momento correcto, no fue capaz de hacer hablar a la guitarra y le faltó esa nota de virtuosismo que si tuvo el resto de la banda. No soy una experta en blues, por eso, esta entrada y por primera vez en el blog tiene un colaborador, la comparto con Joy que es quien me arrastra normalmente a este tipo de conciertos de los que al final disfruto muchísimo. La actuación fue impecable, da gusto ver a una banda que no solo toca bien, si no que además disfruta tocando y disfruta viendo disfrutar al público. El propio Mayall lo decía en una entrevista: "si se es sincero con el público, dándole lo mejor en cada entrega, nada falla. Sigo al frente de una banda que sabe lo que busca. No hay más secretos en el éxito". Además, como nota curiosa, Mayall estuvo vendiendo él mismo sus cds y fotografiándose y firmando autógrafos a los fans al comienzo del concierto. Al final del mismo, se le unió el bajista con una naturalidad de la que ya podrían aprender muchos estrellones con bastante menos calidad musical. Os dejo con Joy.



Have you heard about my baby?
Yes, how I love her you don't know.
Have you heard about my baby?
How I love, how I love her you don't know.
I declare it hurt me so bad,
Yes, when I heard she'd got to go.

Es sábado noche y las almas blueseras se desplazan a La Riviera para disfrutar de una velada inolvidable con el maravilloso mito del blues británico. Esta vez nos olvidamos del rock de estadio e intentamos rememorar el blues más genuino después de los clásicos de los años 50. Así fue como vivimos todos el pasado sábado el concierto del clásico del blues John Mayall. Mayall se presento ante todos nosotros sin guitarra, sin bajo, sin batería, simplemente él y su armónica ofreciéndonos su Another Man. Acabado este tema se incorporó el resto de la banda para tocar un potente All your love. No obstante, si debo decir que todos notamos la falta de Eric Clapton. Pues aunque el guitarrista que acompañaba a Mayall pudiera ser calificado como correcto por algunos sectores conformistas de la crítica musical, yo lo definiría como un auténtico funcionario de las cuerdas. Todo lo contrario se puede decir del bajista quien sintió el blues acompañando de la mano a Mayal hasta el final del concierto.


A todos estos temas les siguieron algunos otros clásicos para finalizar con Hideaway. Pues bien no quiero haceros perder el tiempo porque la música habla por sí sola y espero podáis disfrutar de estos vídeos. 

(Sentimos no haber podido meter más vídeos de la actuación en La Riviera, tan solo el primero es de ese día, sin embargo, el resto son de la misma gira por lo que podéis haceros una idea de lo que vimos ese día).

lunes, 20 de junio de 2011

'Llenos de vida' de John Fante


Título: Llenos de vida (Full of life)
Autor: John Fante
Editorial: Anagrama (mayo 2011)
Año de publicación: 1952
Páginas: 160
Precio: 7 euros 


No es fácil que me ría con un libro, llorar si, a mares, pero que un libro me haga reír es más complicado. Con Llenos de vida de John Fante he soltado más de una carcajada mientras lo leía, no diría que se trata de un libro de humor, si no más bien una sucesión de momentos cómicos e hilarantes. El autor se sirve de si mismo y de sus experiencias para crear a su personaje, un alter ego llamado también John Fante, un treintañero que vive en California y que comienza a tener éxito como guionista de la Paramount, y que junto a su esposa Joyce esperan a su primer hijo. Ambos son el prototipo del americano de clase media de los años cincuenta, viven en una amplia casa en un barrio residencial y creen firmemente en al american way of life, en la familia, la religión y los valores tradicionales. Sin embargo, no todo es idílico, la casa que tanto les ha costado pagar está plagada de termitas y demasiado cerca del ruido y la contaminación de una carretera. Fante decide ir a buscar a su padre (de raíces italianas y obrero jubilado) para traerlo a que les ayude a reparar la casa. A partir de aquí las situaciones cómicas son continuas, pues si hay un personaje que sobresale en este libro, es el padre de Fante. A pesar de que este exaspera a su hijo con sus ocurrencias (sacar el salami y el queso en el tren en vez de ir a la cafetería; bajarse del taxi cuando aún quedan varios kilómetros por no gastar y tener que caminar bajo el abrasador sol californiano; poner a Joyce a preparar mortero a pesar de estar muy avanzado su embarazo...), de una manera u otra, el que acaba humillado y despreciado por los demás es él, mientras que su padre se gana el afecto y la misericordia de todos por tener "semejante hijo". 

 
 John Fante
 
El libro, muy breve, narra apenas una anécdota, la recta final en el embarazo de esta pareja, pero lo que de verdad sobresale en él son los personajes. Además del padre, tenemos a una histérica Joyce que se enfrenta a su preocupación por el inminente parto volcándose en el catolicismo con una intensidad que roza el fanatismo; la madre de Fante que para demostrarse a si misma que sus hijos la siguen queriendo sufre desmayos y ataques al corazón imaginarios cada vez que la visitan; y por último el propio Fante, hipocondriaco, machista, soberbio y a la vez insoportable, pero al que perdonamos al ver la de veces que mete la pata y lo perdido que se encuentra. Se trata como digo de una novela de personajes que os hará reír y con situaciones con las que seguro que más de uno os sentiréis algo identificados.

John Fante (1909-1983) era, al igual que su personaje, hijo de una familia de origen italiano que vivió durante casi toda su vida en California, donde ambientó la gran mayoría de sus novelas. Charles Bukowski, padre del realismo sucio, puso en valor a Fante, asegurando que fue este autor quien le inspiró. Fante escribió relatos para revistas, novelas y especialmente guiones de cine para Holllywood que el mismo despreciaba, ya que los consideraba un mero medio de subsistencia sin ningún tipo de interés literario, a pesar de ello, aparcó su carrera literaria durante más de 20 años para dedicarse en exclusiva al cine.

viernes, 17 de junio de 2011

PHOTOESPAÑA 2011: 'Retratos de Fayum + Adrian Paci: sin futuro visible' Museo Arqueológico Nacional

Retrato de momia de un sacerdote. Hawara, Faiyum, Egipto. Periodo romano 140-160 d.c.

Hace poco comenzaba PHotoEspaña 2011, la XIV edición del festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales, gracias al cual podremos ir viendo hasta el 24 de julio en diversas salas y museos de Madrid el trabajo de fotógrafos y artistas visuales, que este año tienen en el retrato un eje temático común. Yo he visto ya unas cuantas exposiciones, y puedo decir que un año más, el nivel sigue siendo muy alto y hay cosas muy interesantes. Intentaré acercaros poco a poco lo que ofrece el festival que, os recuerdo, tiene también sedes en las ciudades de Lisboa, Cuenca y Alcalá de Henares

Retrato de momia de un joven. Hawara, Faiyum, Egipto. periodo romano 150-170 d.c.

Empezamos el recorrido con la que, hasta el momento, me ha parecido la más original y bonita de las propuestas, tanto por su propio valor artístico, como por lo diferente y rompedora que es. Porque Retratos de Fayum no es una muestra de fotografías si no que se trata de retratos realizados por pintores griegos en el Egipto colonizado por los romanos entre los siglos I y IV d.c. 

 
 Retrato de momia de una mujer. Hawara, Faiyum, Egipto. periodo romano 100-120 d.c.

¿Y qué hacen entonces en un certamen que tiene a la fotografía y al audiovisual como protagonistas? Pues bien sencillo, a los organizadores de PH'11 se les ha ocurrido la idea de incluir estos retratos por considerarlos las primeras "fotografías de carné" de la historia de la humanidad. 

 
 Retrato de momia de una mujer. Hawara, Faiyum, Egipto. periodo romano 55-70 d.c. 

Estos retratos se realizaron en tablas y lienzos que cubrían el rostro de las momias, mezclan así el realismo romano, los ritos funerarios egipcios y la pintura griega. Se realizaron mediante un método denominado encáustica, una técnica pictórica que consiste en usar cera como aglutinante de los pigmentos, logrando así una mezcla densa que se aplica con un pincel o una espátula caliente. El acabado se hace mediante un pulido con trapos de lino sobre una capa de cera caliente que funciona como protector de la pintura.


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Los retratos proceden de la necrópolis de Al Fayum y de otros lugares de Egipto. En ellos se trataba de retratar de la manera más fiel a la persona fallecida para que el alma de los difuntos pudiesen identificarlos y llevarles al reino de Osiris. Son 13 retratos que nos muestran con un gran realismo y también ternura cómo eran estas personas, ya que ver sus rostros en esta muestra es una manera de volver a darles vida.

 Ejemplos de momias de Fayum y cómo se colocaban los retratos sobre ellas

A los retratos se une el vídeo Centro di permanenza temporanea de Adrian Paci, en el que un grupo de emigrantes parecen detenidos en el tiempo: no se mueven a pesar de que quieren partir y esperan un avión que nunca llega. Con ello se ha querido crear un puente entre los antiguos retratos de Fayum y este audiovisual en el que los rostros de los emigrantes "en una frontera congelada -se sienten tan próximos a los muertos-vivos de Fayum. Caras en espera, de pasaporte, en tránsito a una nueva realidad" (según el folleto informativo). Personalmente no me atraen mucho los audiovisuales, más que en contadas ocasiones, y este no es el caso. Me ha parecido una unión un poco traída por los pelos, la verdad.



La entrada a esta exposición es gratuita y puede verse de martes a sábado de 9,30 a 20,00 horas y los domingos y festivos de 9,30 a 15,00 horas en el Museo Arqueológico Nacional (calle Serrano, 13) hasta el 24 de julio. Espero que los que podáis os animéis a verla. A todos, ¡muy feliz fin de semana!

miércoles, 15 de junio de 2011

'X-Men: Primera Generación' de Matthew Vaughn



Parece que los seguidores del universo Marvel estamos de enhorabuena, si hace poco os hablaba del estreno de Thor de Kenneth Branagh, tenemos ahora en los cines X-Men: Primera Generación, el regreso de los célebres mutantes, en esta ocasión en una precuela que se remonta al origen de todo. Si no sois seguidores de los cómics, o no habéis visto las demás películas, no os preocupéis, porque en esta se nos cuenta cómo comenzó todo. El eje de la historia son Charles Xavier y Erik Lensherr, interpretados por unos magníficos James McAvoy y Michael Fassbender, antes de ser el profesor X y Magneto, respectivamente. Xavier proviene de una familia adinerada y tiene una prometedora carrera universitaria, su poder es la mente, con ella puede manejar a los demás a su antojo o leer la mente. Por su parte Erik sufrió la persecución nazi y perdió a sus padres en los campos de exterminio, algo que jamás olvidará y que determinará muchos de sus actos. Su poder consiste en poder mover y manejar los metales a su antojo. Dos personas tan diferentes se encontrarán e iniciarán una amistad que les llevará a conocerse mejor a si mismos y a sus poderes y a ayudar a otros mutantes a perfeccionar sus dones. En medio de todo ello tenemos al malo malísimo de la película, un soberbio Kevin Bacon al que jamás habría imaginado en la piel de un villano de cómic y que borda su papel, principalmente porque se nota que disfruta con lo que está haciendo. Bacon interpreta a Sebastian Shaw, un mutante que quiere destruir el mundo para que puedan dominarlo los mutantes y que inicia la crisis de los misiles de los años 60


Junto a todos ellos, un grupo de mutantes a cada cual más impresionante: January Jones la mujer del Mad Men Don Draper, como Emma Frost, telépata y capaz de convertirse en diamante; Jennifer Lawrence como una joven Mística; Jason Fleming como Azazel un malvado demonio capaz de teletransportarse; o el español Álex González como Riptide, quien puede provocar tornados, entre otros. X-Men: Primera Generación recupera una saga cinematográfica que había quedado un poco de capa caída tras la tercera entrega, con nuevos personajes, cameos, mucha acción y la posibilidad de abrir las puertas a nuevas películas. Demuestra que una película de superhéroes puede ser muy divertida, con impresionantes efectos especiales, y a la vez contar con un gran elenco de actores, estupendas interpretaciones, y con una historia de fondo bien trabajada.

lunes, 13 de junio de 2011

'Lágrimas en la lluvia' de Rosa Montero


Título: Lágrimas en la lluvia
Autor: Rosa Montero
Editorial: Seix Barral (marzo 2011)
Año de publicación: 2011
Páginas: 477
Precio: 20 euros 

En los últimos años no he sido muy aficionada a la literatura española, lo reconozco, y mucho menos a la actual. He leído gran parte de los clásicos de nuestra literatura, y con los años he ido picoteando a autores actuales con resultados desiguales, pero con un denominador común: no me emocionan. Cuando leo un libro quiero que me haga viajar, que me enseñe cosas nuevas, quizá por eso me guste tanto la literatura extranjera, para que me hablen de cosas que puedo ver todos los días no me hace falta abrir un libro. Por eso, aunque Lágrimas en la lluvia de Rosa Montero no me haya parecido un libro excepcional, si que me ha sorprendido para bien. No esperaba para nada una historia de ciencia ficción tan bien construida ni la originalidad de muchas partes de la novela. María del blog De todo un poco me había recomendado esta novela, que tuve que dejar escapar una vez en la biblioteca, así que, la segunda vez que lo vi, no dudé en traérmelo a casa, especialmente teniendo en cuenta que se trata de una novedad muy reciente y que estas vuelan.


Lágrimas en la lluvia se sitúa en Madrid, pero en el Madrid de los Estados Unidos de la Tierra del año 2190. Nos encontramos en un mundo futurista donde se han logrado grandes avances como la teletransportación, la conquista y asentamiento en otros lugares del espacio, el contacto con seres extraterrestres, la creación de una vida mucho más cómoda totalmente robotizada, y de androides casi humanos. Sin embargo, esos avances se ven nublados por una gran cantidad de cosas negativas como el calentamiento del planeta que provoca inesperados fríos polares, la contaminación del aire respirable que ahora es de pago, la desaparición de muchas especies animales, las continuas guerras y enfrentamientos, y unas enormes desigualdades entre los ciudadanos que lo tienen todo y los que no tienen nada. Nuestra protagonista es Bruna Husky una androide o replicante que trabaja como detective y tiene que averiguar por qué un gran número de replicantes parecen estar volviéndose locos en una oleada de asesinatos y suicidios descontrolados. Detrás de todo ello parece que hay una conspiración que está llegando incluso al archivo central de documentación donde una mano invisible está modificando la historia de la humanidad y señalando a los androides como el origen de todos los males.


La historia es trepidante a más no poder, los capítulos son breves y están llenos de acción, así que no tenemos más remedio que seguir leyendo para no quedarnos con la tensión de qué será lo próximo que suceda. Lo mejor de todo, sin duda, la ambientación en un Madrid futurista pero reconocible con una "varias veces reelegida y casi eterna presidenta de la Región, Inmaculada Cruz" (lo que me he reído con esto); unos Nuevos Ministerios llenos de marginalidad, prostitución y puntos de venta de droga; un parque del Retiro convertido en pulmón artificial de la ciudad; o un Reina Sofía que deja su función de museo y vuelve a ser un hospital, por poner unos ejemplos. El libro cuida a más no poder los detalles, me han gustado especialmente los extraterrestres Maio y Bartolo, el primero con una extremada sensibilidad a pesar de su extraño aspecto exterior; y el segundo, denominado tragón porque no puede parar de roer todo lo que encuentra a su paso. En medio de la historia, la autora intercala extractos del archivo central con los que vamos aprendiendo un poco más de este mundo del futuro. También sabremos qué les pasó a los osos polares y el por qué de esa increíble portada (y también el por qué de la foto que he hecho).


Sin embargo, el libro, a pesar de toda su originalidad en detalles, falla en lo más importante, en la trama principal. Lo que comienza siendo un homenaje a la fantástica película Blade Runner de Ridley Scott tanto en el título de la novela como en llamar a los androides replicantes, acaba yéndosele de las manos a Rosa Montero, y son demasiados los parecidos. Los replicantes tienen una fecha de caducidad, al igual que en la película y no quieren morir; existen unos aparatos que pueden determinar al observar la retina del ojo si el replicante miente o no (aunque en el libro se dice que esto no funciona y en la peli eran para determinar si se es replicante o no); incluso aparece un personaje físicamente idéntico al de Daryl Hannah en la película. Otro "parecido" que he encontrado es lo mucho que me ha recordado la protagonista, Bruna, a otra célebre detective, a Lisbeth Salander de la saga Milleniun de Stieg Larsson, ambas son mujeres duras y antisociales que no quieren comprometerse con sus parejas para no sentir dolor, pero en el fondo están deseando que las amen. No soy muy apasionada de las novelas policíacas, y me parece que los temas que se abordan podrían haber sido más interesantes con otro tipo de trama principal. De hecho, en los tramos de la investigación de Bruna estaba continuamente deseando que saliesen más extractos del archivo o explicaciones sobre el nuevo mundo y los desastres que estaba provocando. Creo que al final el libro se queda en eso, mucho ruido y pocas nueces, un libro entretenido y lleno de acción en el que asoman tímidamente algunos temas controvertidos como el cambio climático, la contaminación, la deshumanización, el mal uso de las nuevas tecnologías y los medios de comunicación, pero en los que la autora no termina de ahondar. Aún así os recomiendo que leáis este libro, muy entretenido y con algunas reflexiones interesantes de hacia dónde está encaminándose nuestro mundo.