Mostrando entradas con la etiqueta Museo del Padro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Museo del Padro. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de octubre de 2010

"Pasión por Renoir" en el Museo del Prado


Palco en el teatro (En el concierto), 1880.

El Museo del Prado propone hasta el 6 de febrero de 2011 la muestra "Pasión por Renoir", un paseo por la obra del genial pintor impresionista francés a través de las obras cedidas por la colección del Sterling and Francine Clark Art Institute (Williamstown, Massachusetts).


Muchacha con abanico, 1879

Se trata de 31 obras reunidas a lo largo de 40 años por el coleccionista norteamericano Robert Sterling Clark (1877-1956). Casi todas las pinturas pertenecen a la última etapa del pintor francés, y abundan los dulces retratos femeninos llenos de delicadeza y sensualidad, que a Sterling le fascinaban.


Bañista peinándose, 1885

Entre las obras expuestas hay también desnudos, paisajes llenos de luz y color y composiciones florales y bodegones, todos ellos con el sello inconfundible del pintor, sus pinceladas rápidas y luminosas, su gusto por la luz.


Venecia (Palacio Ducal), 1881

De todos ellos destaca el maravilloso autorretrato que realizó el pintor y que podemos ver a la entrada de la exposición. Aquí, obviamente, no puede captarse, pero frente a la pintura parece que Renoir nos mire con sus ojos brillantes llenos de inteligencia, nos sigue con la mirada, y parece querer hacernos partícipes de algo, nos habla directamente con su mirada.


Autorretrato, 1875

Sí, Renoir es uno de mis pintores favoritos, y sus pequeñas damas me fascinan igual que debieron hacerlo en su momento al coleccionista Robert Sterling. La única pega que pondría es que la sala en la que se exponen los cuadros es bastante pequeña y se llena enseguida de gente, por lo que me fue difícil poder contemplarlos con el tiempo y el detenimiento que me hubiese gustado, aunque por otra parte es una excusa perfecta para volver. La entrada incluye el acceso a la colección permanente del Museo y su precio es de 8 euros;  gratuita para menores de 18 años, mayores de 65, desempleados, estudiantes de la UE menores de 25 años y  con carné de prensa. La muestra puede verse de martes a domingo de 9 a 20 horas. 


 Bibiena, Giuseppe Galli (1696-1756). Architetture e prospettive... , 1740

Además, hasta el 30 de enero puede visitarse la muestra "Bibliotheca Artis. Tesoros de la Biblioteca del Museo del Prado". La exposición muestra primeras ediciones de obras sobre Leonardo da Vinci ; tratados de arquitectura de Vitrubio o Palladio o ediciones ilustradas de las Metamorfosis de Ovidio, entre otras. Una auténtica maravilla para los amantes de los libros, a los que acompañan algunos cuadros. La exposición está compuesta por cuarenta libros y manuscritos fechados entre 1500 y 1750, así como por un conjunto de ocho cuadros del Museo, entre los que hay obras de Tiziano, El Greco o Velázquez.


Lo que no pude resistir fue la tentación de hacerme con éstos preciosos marcapáginas de la tienda del Museo que representan tres maravillosos cuadros: Retrato de Madame Monet (Madame Claude Monet leyendo) de la exposición "Pasión por Renoir" y Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga de Antonio Gisbert de las nuevas salas dedicadas a la pintura española del XIX. Ambos vienen en una práctica funda de plástico, muy útil para que no se estropeen, y me costaron tan sólo 1,30 euros. La ganga fue el precioso Autorretrato de Alberto Durero, que me costó tan sólo 1 euro.

Os recuerdo que aún tenéis hasta el lunes 1 de noviembre para participar en el sorteo de Kokoro de Natsume Soseki, y que el martes publicaré el nombre del ganador. ¡Mucha suerte a todos y feliz puente!

jueves, 1 de julio de 2010

Turner y los maestros en el Museo del Prado

J.M.W.Turner
Paz. Sepelio en el mar, 1842


Después de tantas exposiciones de fotografía que os he estado mostrando últimamente con motivo de PHotoEspaña, cambiamos totalmente de tercio. El Museo del Prado nos propone hasta el 19 de septiembre un viaje a través de la obra del pintor británico J.M.W. Turner, el gran renovador del paisaje del siglo XIX.

J.M.W.Turner
Arenal de Calais, marea baja, pescadoras recogiendo cebo, 1830

Turner comenzó, como muchos otros pintores, estudiando a los maestros del pasado y también a algunos de sus contemporáneos. La muestra hace una comparativa entre la obra del inglés y aquellos cuadros que le influyeron de manera más directa, y que el artista reinterpretó con su particular visión del mundo. Podemos así ver la obra de Turner junto a la de artistas como Piranesi, Gaspard Dughet, Richard Wilson, Rembrandt, Van de Velde, Tiziano, Veronés, Claudio de Lorena, Poussin, Ruysdael, Cuyp, Rubens, Teniers, Watteau, Thomas Gainsborough, David Wilkie, Canaletto, John Constable...

J.M.W.Turner
El puente de los suspiros, el Palacio Ducal y la Aduana de Venecia: Canaletto Pintando, 1833

Canaletto
El Molo desde el Bacino di San Marco, 1733-34


La última parte de la exposición ha sido personalmente la que más he disfrutado. Ya en plena madurez de su arte, Turner se desprende de la rigidez clasicista de sus maestros y aporta el genio por el que ha pasado a la inmortalidad como artista. Sus pinceladas sueltas y vigorosas, el juego de colores y luces, nos sorprenden y sobrecogen a la vez, descubriendo a un artista que entra de lleno en la modernidad. Descubrimos en esta parte de la muestra por qué Turner ha sido apodado el "pintor de la luz", y por qué se le considera el precursor del impresionismo e inspiración de muchos pintores abstractos.

J.M.W.Turner
Tormenta de nieve, 1842

Como recuerdo de la muestra me he llevado este marcapáginas magnético, que regalaré a mi madre, ya que le encantaría ver esta muestra, pero no va a poder, se lleva así un pedacito de la misma. ¿No os parece precioso? El libro es una antología de poemas de Pessoa.

viernes, 26 de marzo de 2010

Barceló en Caixaforum y El arte del Poder en el Prado

























Como se acerca la Semana Santa y con ello mi precipitado viaje a Viena de último momento y tengo que organizarlo todo, voy a escribir un post conjunto de las dos últimas exposiciones que he podido ver.No tienen nada que ver en temática, aunque por buscarle alguna relación, podríamos decir que su proximidad geográfica hace que puedan visitarse en el mismo día y en pocas horas.De un lado tenemos la muestra que Caixaforum dedica al genial Miquel Barceló, un artista al que conocía superficialmente y que me ha maravillado por lo cuidado de sus obras, por sus temáticas tan diversas e innovadoras, y porque estoy convencida de que el el mejor artista vivo de nuestros días. La muestra puede verse hasta el 13 de junio y reune los últimos 25 años de trayectoria de Barceló, una auténtica maravilla y la oportunidad de vivir una experiencia única a través de las sensaciones que su obra nos producen: pasando del desasosiego a la calma, del terror a la beatitud.

Por su parte, el Museo del Prado brinda la oportunidad de ver hasta el 23 de mayo la muestra El arte del poder, un interesante recorrido en el que por primera vez pueden verse juntas las armaduras de la Real Armería, junto a su reproducción en diversos cuadros, en su mayoría de los distintos miembros de la familia real que gobernaron España. Son treinta y cinco pinturas entre las que podemos encontrar obras de Tiziano o Rubens, entre otros.

martes, 3 de marzo de 2009

Francis Bacon: el horror encerrado en un cuadro



"Si se piensa que mis obras son violentas es que no se ha pensado previamente en la vida...
No llego a ser tan violento como la propia vida". Eso decía el pintor Francis Bacon, sin embargo, quien se acerque al Museo del Prado hasta el 19 de abril, discrepará con el artista. Es una muestra imprescindible, de la que se pueden decir pocas cosas. Impactante como pocas, se sale de allí con una gran sensación de desasosiego y angustia. Por una parte, es algo positivo, ya que el arte debería mover siempre a un sentimiento, como en este caso, aunque por otro, llega a aborrecer al espectador. Yo por lo menos, en los últimos cuadros optaba por mirar lo menos posible, era difícil no apartar la mirada. Dolor, sufrimiento, angustia, miedo. Es lo que Bacon transmite, Hay que verla, no hay palabras que definan un sentimiento.