"Ciudad de hueso", primera parte de la trilogía "Cazadores de sombras" de Cassandra Clare nos sitúa en la ciudad de Nueva York, allí, Clary y su amigo Simon se encuentran en una de las discotecas de moda de la ciudad, cuando la chica presencia cómo tres jóvenes cubiertos de extraños tatuajes matan a un chico de pelo azul que había atraído la atención de Clary. A partir de ese momento, el mundo que Clary conocía se desmorona, y aparece ante sus ojos otro nuevo en el que los cazadores de sombras, guerreros dedicados a liberar al mundo de los demonios, conviven con vampiros, hombres lobo o hadas, gracias a unos frágiles acuerdos que están a punto de desmoronarse. Con éste libro he tenido mis altibajos, comienza bastante bien, con mucha acción y multitud de personajes, pero poco a poco se va volviendo más denso, con extensas descripciones y conversaciones que aportan poco a la trama, hasta el sprint final en el que el libro vuelve a coger ritmo. Otra de las pegas que le veo es lo previsible de la trama, desde el primer momento se tiene muy claro lo que va a suceder y quién es quién, salvo una pequeña sorpresa al final que realmente me descolocó, bastante desagradable por cierto. En cuanto a los personajes, éstos están bastante bien en general, los malos son malos y los buenos buenos, como tiene que ser en una novela de éstas características, además pululan por la novela una gran cantidad de personajes extraños bastante divertidos. El protagonista masculino, Jace, uno de los cazadores de sombras me ha parecido especialmente bueno, ya que a diferencia de lo que suele suceder en otras novelas del mismo género, no es un dechado de virtudes,:tiene mal carácter, es sarcástico... Sin embargo, Clary, la protagonista es un personaje bastante plano, con el que es muy difícil identificarse, y en la que confluyen todos los tópicos, que la verdad, ya cansan: ella no se ve gran cosa, pero de repente los demás le hacen darse cuenta de que tiene su encanto; los chicos se enamoran locamente de ella; aunque no estaba preparada en absoluto para éste mundo se adapta a la perfección. En general me ha parecido muy entretenido aunque le sobran páginas, aún así seguiré con la trilogía, que se completa con Ciudad de cenizas y Ciudad de cristal, así como una precuela que se acaba de publicar el 16 de noviembre titulada Los orígenes. Ángel mecánico.
viernes, 19 de noviembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010
Invasión mexicana en Madrid: conciertos, gastronomía, rutas y la muestra "México ilustrado"
¡México invade Madrid ésta semana! Y yo me dejo invadir encantada. Me gusta mucho la cultura mexicana, y en especial, he de confesarlo, su gastronomía. Creo que los nachos con queso y guacamole son mi nuevo chocolate (entendido como el máximo placer al comer: lanzar suspiros, chuparse los dedos, pensar que nunca, nunca, vivirás una experiencia igual), y ya si van acompañados de unas margaritas o un buen tequila con sal y limón, para qué pedir más. Pero a lo que vamos. México celebra durante 2010 el bicentenario de su independencia y el centenario de la Revolución mexicana. Así que desde hoy jueves 18 de noviembre hasta el domingo 21, la Plaza de España de Madrid se llenará de la gastronomía, la artesanía, las rutas y la música mexicanas. Además de los puestos donde se podrá conocer un poco más a éste país, el sábado 20 a las 13.00 horas podremos disfrutar de un concierto totalmente gratuito de Julieta Venegas; el Instituto mexicano del sonido y Kinky actuarán el domingo 21 a las 13.30 y a las 16.00. Las tres actuaciones tendrán lugar en la Plaza de España, y como digo, son totalmente gratuitas.
Carlos Mérida. Dibujo para las guardas de "Porfirio Díaz. Dictator of Mexico", 1932
Pero es que además, el Instituto Cervantes nos lleva hasta México a través del mundo de la ilustración con la muestra "México ilustrado. Libros, revistas y carteles, 1920-1950". Se trata de una interesante exposición en la que podemos encontrar dibujos y grabados publicados en libros, carteles y revistas en México entre 1920 y 1950, mostrando muchos de ellos la fuerte impronta que dejó la revolución de 1910.
Artistas como Diego Rivera. Dr. Atl, Leopoldo Méndez, Carlos Mérida, Miguel Covarrubias, Josep Renau, Gabriel García Maroto, Carlos Orozco Romero, José Mendaz Ozqueta, José Chávez Morado, Julio de la Fuente, Francisco Díaz de León, Rufino Tamayo o José Moreno Vila, nos acercan a una iconografía que forma ya parte de México.
José Guadalupe Posada. La Catrina, 1913
Podemos ver en la muestra un total de 400 obras que pertenecen a los fondos del Museo Nacional de Arte de México e IVAM, colecciones privadas mexicanas (Ricardo Pérez Escamilla, Ramón Reverté, Mercurio López Casillas y Ramón López Quiroga) y españolas. tras la revolución de 1910. Porque en ésta muestra también podemos encontrar los antecedentes de la intensa relación que han mantenido siempre España y México, a través de los artistas mexicanos y españoles (mención especial a mi querido Lorca), pero también de la gente de a pie.
Chapulín. La revista del niño mexicano, 1942
La muestra podrá verse en el Instituto Cervantes (c/ Alcalá, 49) hasta el 9 de enero de 2011, en horario de lunes a sábado de 11 a 20 horas; y los domingos y festivos de 11 a 14 horas. La entrada es totalmente gratuita.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Yann Tiersen demuestra en La Riviera que sigue siendo un virtuoso pero ya no emociona
A veces esperar mucho de algo es lo peor que se puede hacer. Es lo que me ha pasado con el concierto que dio ayer martes Yann Tiersen en La Riviera. Compré la entrada nada más salir a la venta, llevaba al acecho desde hacía tiempo para que no se agotasen, desde entonces he estado escuchando compulsivamente sus discos, volviendo a ver la maravillosa película de Amelie (¡me encanta esta peli!), emocionándome sólo con pensar lo que me iba a emocionar en el concierto y... no me emocioné. Pero voy a comenzar por el principio. Las colas para entrar a la sala eran tremendas, una vez dentro, lleno total, las entradas se habían agotado hacía días. Comienza el concierto, está claro que el músico francés va a dedicarse especialmente a su último álbum "Dust Lane", que para eso es la gira de presentación, hasta ahí perfecto. Las canciones de su nuevo disco suenan fenomenal, Yann Tiersen es un virtuoso como pocos que se atreve con la guitarra, violín, sintetizadores, instrumentos de viento... Sin embargo tengo que ponerle unos cuantos "peros", primero la duración del concierto, escasa hora y media en total, interrumpida por dos salidas fuera del escenario y la necesidad del público de tener que llamarle para que volviera para dos bises (no soporto tener que rogar a un músico que vuelva). El otro inconveniente es la propia sala en sí, con una acústica no muy buena, y menos aún para un concierto de éstas características, esencialmente instrumental. Además había gente (mucha) que no sé a qué fue, no pararon de hablar a voz en grito en todo el concierto, y claro, haces eso en uno de Interpol por poner el ejemplo más reciente en el tiempo, y no pasa nada, pero es que en un concierto de Yann Tiersen no te enteras de nada. Tiersen además ha dejado totalmente de lado el piano, un instrumento que hacía muy especiales sus canciones, las colaboraciones de otros cantantes brillaron por su ausencia, así como las habituales voces femeninas.
El violín lo tocó, especialmente en una virtuosa, y emotiva a la vez, interpretación de la increíble Sur Le Fil, pero parece que a Tiersen le ha dado ahora por ponerse guitarrero, y en casi todo el concierto se empeñó en tocar como si formara parte de un grupo de rock indie. Por un lado, grupos de rock indie hay a patadas, y él siempre se había caracterizado por hacer cosas especiales y diferentes, y por otra, y no es opinión mía sino de una persona que sabe tocar la guitarra y que lleva haciéndolo muchos años "toca normal, no es ningún virtuoso, no hace nada que no se pueda hacer", cuando obviamente con el violín o con el piano sí lo es ¿Qué te ha pasado Yann Tiersen? La nota final la puso deformando canciones tan bonitas como el Vals de Amelie, cambiándola totalmente con un sintetizador marciano (sí, parecía que una nave extraterrestre iba a abducirnos a todos). Si me preguntáis si me ha gustado: "Sí, me ha gustado". Me alegro mucho de haber podido ver por fin a Yann Tiersen en directo, me gusta su último disco y cómo ha interpretado las canciones de éste. Pero no era necesario que destrozara las anteriores, y me da la sensación de que el músico tenía ayer pocas ganas de esforzarse.
lunes, 15 de noviembre de 2010
"El rumor del oleaje" de Yukio Mishima
Yukio Mishima fue el primer escritor japonés que leí, y los que visitáis habitualmente el blog sabéis que desde entonces nació en mí un auténtico flechazo hacia la literatura y la cultura japonesas. A pesar de que de eso hace ya muchos años y que he leído a muchos otros escritores orientales que me han gustado mucho, volver a Mishima me ha hecho darme cuenta que para mí él es el número uno. Sus novelas son tremendamente bellas y a la vez complejas y sencillas. Complejas porque se adentra en algo muy difícil de describir, el ser humano, sus sentimientos y sus pasiones; y muy sencillas porque su lectura no es nada densa ni difícil No en vano, el propio Mishima se encargaba de supervisar las ediciones en inglés de sus obras, y exigía que las traducciones a otros idiomas se hicieran a partir de esa versión en inglés y no desde la japonesa, para evitar así los frecuentes malentendidos que suelen producirse al traducir del japonés, una lengua ambigua en la que un mismo ideograma puede significar muchas cosas diferentes. He vuelto a Mishima con una novela breve de la que me he enamorado profundamente y que ya estoy intentando hacer circular entre el mayor número de personas para que disfruten de ella tanto como lo he hecho yo. "El rumor del oleaje" tiene unas escasas 196 páginas, su ritmo es pausado y nos lleva tranquilamente hacia un desenlace que no revelaré si es feliz o desgraciado, pero con el que el autor nos mantiene en vilo desde el principio. La novela se sitúa en una pequeña isla llamada Utajima, donde sus habitantes viven de espaldas al progreso imparable que se vive en el Japón de los años 50. De puntillas pasan también por la novela y sus personajes la guerra de Corea o la ocupación estadounidense de algunos territorios japoneses tras la II Guerra Mundial. Los personajes viven en una especie de arcadia fuera del tiempo, en una isla donde el mar es el eje vertebrador de sus vidas: los hombres salen a pescar y las mujeres bucean en busca de conchas y algas. Pero el mar es además uno de los personajes principales, el rumor de su oleaje, en referencia al título está presente en la vida de los habitantes de Utajima. Mishima consigue con sus descripciones que sintamos el olor de la sal del mar, que veamos el agua azul y que nos metamos de lleno en la vida cotidiana de la isla. La historia es muy sencilla pero muy hermosa a la vez, Shinji es un joven pescador que se enamora de Hatsue, la hija de uno de los hombres más ricos de Utajima, que regresa tras una larga estancia fuera de la isla. Su padre no va a permitir que se case con un humilde pescador, y tiene ya en mente unirla a Yasuo, un joven rico pero holgazán, quien al enterarse de que Shinji y Hatsue están enamorados esparce el malvado rumor de que han mantenido relaciones, algo totalmente indecente para la mentalidad de la época, con lo que el futuro de la pareja se ve en mayores dificultades aún. Si aún no conocéis a Mishima ésta es la novela perfecta para hacerlo, se sitúa en Japón, pero las situaciones y sentimientos de los que habla son universales.
** En la imagen, una bata que me trajeron éste verano de China. Éstas Navidades espero que por fin caiga el kimono japonés que tantas ganas tengo de tener y que he pedido insistentemente.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Interpol presentó el sábado su último disco en el Palacio de Vistalegre ante un entregado público
Lo peor de los conciertos es que compras la entrada con meses de antelación, esperas que llegue el día con ansiedad, y cuando llega, sea un concierto de una hora o de tres, pasa volando, aunque supongo que eso es bueno, cuando el tiempo vuela es que lo estás pasando bien. Interpol tocaron el sábado por la noche en el Palacio de Vistalegre de Madrid. Era la segunda vez que les veía, tras el último Summercase, aunque en esa ocasión no pude ver su actuación completa porque me acerqué a otro de los escenarios a ver a Maxïmo Park, antes de que terminaran. Lo he dicho muchas veces, el sonido de Vistalegre es horrible, sin embargo, los neoyorquinos supieron sortear éste obstáculo con bastante soltura.
Durante la hora y media de concierto que nos brindaron, el público se volcó con el grupo, coreando canciones, saltando y bailando, especialmente apoteósico fue el momento Evil. Si bien es cierto que la puesta en escena dejó bastante que desear por lo pobre que era (en el Summercase los juegos de luz y de imágenes estuvo muchísimo más cuidado), teniendo en cuenta que se trata de un grupo cuyo mayor mérito es el de crear atmósferas en directo, quedó en cierto modo paliado por el bonito efecto (no intencionado) que se producía en los paneles que cubren los laterales del recinto, donde se proyectaban las siluetas del grupo.
La actuación fue breve, y los músicos no se movían ni a tiros, pero el cantante fue bastante agradable con el público, hablando en un perfecto castellano, que después explicó, se debía a que vivió cuatro años en Madrid. Tocaron canciones del nuevo álbum, pero hicieron un completo repaso por sus temas ya clásicos. En conjunto fue un buen concierto, que ha venido a corroborar la opinión que tenía ya de que Interpol es un grupo que suena infinitamente mejor en directo.
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