martes, 28 de diciembre de 2010

Vótame y gana uno de los tres lotes de 20 libros que sortea Libros y Literatura

 

Como ya sabéis participo en el concurso Premios y Literatura 2010 que organiza el blog Libros y Literatura para elegir la mejor reseña del año. La votación para elegir a la mejor reseña según los lectores ya está abierta hasta el próximo 5 de enero. Si os gustó mi reseña de El viento en los sauces con la que participo podéis votarme entrando aquí, tenéis que registraros como usuarios del blog y votar la que más os guste (la mía es la número 4). Ánimo y votadme, porque sólo por hacerlo entraréis en el sorteo de tres lotes de 20 libros. Muchas gracias a todos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿Nos autorretratamos?: Reto autorretrato

Reto Autorretrato


Nos leemos, recomendamos, bromeamos, somos casi una gran familia de blogueros que día a día nos damos cita en Internet, pero ¿cómo somos? Una original idea se ha colado desde distintos blogs, el Reto del Autorretrato, una divertida manera de vernos las caras, de conocernos un poco más. La idea es muy sencilla, tan sólo hay que apuntarse al grupo de Facebook Reto del Autorretrato antes de las 23.59 horas de este lunes 27 de diciembre. Cada uno de los participantes publicará en su propio blog o en flickr su autorretrato el 29 de diciembre. También podéis conseguir más información en el grupo de twitter #retoautorretrato.

Las pautas a seguir son:
  1. Tener un blog y/o flickr :)
  2. Únicamente se deberá publicar UNA foto en la entrada
  3. Que el autorretrato sea realizado para la ocasión
  4. Vale todo tipo de formatos (parciales, totales, cámara en mano, con trípode, color, blanco y negro, ...)
  5. En la publicación del blog y/o flickr deberá aparecer el enlace al grupo del facebook y una lista del resto de blogs que participan en el reto (se hará pública a lo largo del día 28 de diciembre)
  6. Cualquier información publicada en el twitter sobre el reto deberá ser tageada con #retoautorretrato
  7. Poner el banner del grupo en el post/entrada (código HTML indicado al final)
  8. Para apuntarse al reto basta únicamente con indicarlo en el evento creado en este mismo grupo (indicando el nombre y la URL del blog al hacerlo)
  9. Fecha límite para apuntarse a la lista de blogs del reto lunes 27 de diciembre a las 23:59 horas.

viernes, 24 de diciembre de 2010

"El paseo" de Federico Moccia

 Té y pastas para disfrutar de una bonita lectura, mis primeras cookies me han quedado un poco regular, prometo mejorar
Parece que lo hago queriendo, pero os aseguro que no es así: muchos de los libros que reseño últimamente son buenísimos regalos para estas Navidades. Con El paseo del italiano Federico Moccia acertaréis seguro, es un libro que le gustará a cualquiera, incluso a la gente no muy lectora, ya que tiene tan sólo 57 páginas, a letra muy grande, y la historia se lee en poco rato, de una sentada. Pero lo mejor de todo es el tema, un tema que nos toca a todos, la pérdida de un ser querido, y todas esas cosas que nos hubiese gustado compartir o hablar con él. Moccia os sonará por ser el autor de varias novelas románticas juveniles como Tres metros sobre el cielo o Perdona si te llamo amor. En este caso cambia de registro, en una breve novelita dirigida al público adulto. El protagonista-autor se encuentra una mañana en una playa desierta en Anzio (al sur de Roma), un lugar muy bonito y lleno de recuerdos para él, ya que pasó sus vacaciones de infancia y adolescencia allí: su primer amor, donde aprendió a navegar, la pandilla de amigos... 
La maravillosa playa de Anzio

Allí se reencuentra con su padre muerto, en un encuentro mágico donde se diluyen las fronteras del tiempo. Juntos pasean, salen a la mar en un pequeño barco  y pasan un precioso tiempo juntos. La historia es simplemente preciosa, de las de soltar unas lagrimitas, y no precisamente porque sea triste. Al contrario, Moccia describe el encuentro como una oportunidad, como un hermoso regalo. La verdad es que, porque sabemos que el padre está muerto, si no, apenas se hacen referencias al hecho, o por lo menos no de una manera trágica o deprimente. Otro elemento que me ha enamorado ha sido la constante presencia del mar (un elemento que echo de menos todos los días), Moccia hace unas descripciones realmente hermosas de las olas, la arena y la tranquilidad que se respira en la playa. Moccia suele introducir en sus novelas juveniles algunas reflexiones personales sobre la vida o las personas, aunque muy breves y supeditadas a la acción de la historia. En este caso, las reflexiones se convierten en protagonistas. Se trata de una novela muy breve pero intensa, una preciosa historia de padres e hijos, de barreras generacionales que llega un momento en la vida, que saltan por los aires, para dejar nada más que a dos personas que se quieren.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

on&on, arte efímero en La Casa Encendida

 Chiharu Shiota: Dialogue with absence

No sé por qué he tardado tanto en hacer esta entrada, porque la verdad es que ha sido una de las exposiciones más interesantes de las que he visto últimamente, en cuanto a arte contemporáneo se refiere. La Casa Encendida nos propone on&on, una muestra donde la premisa ha sido la creación de arte efímero, piezas que una vez termine la muestra, desaparecerán. Y no sólo eso, sino que cada vez que el espectador la visite, verá algo diferente. Se trata de piezas sensoriales que buscan estimular otros sentidos, no sólo la vista, si no también el olfato y el oído. Una muestra que conecta con el yo primitivo e interior del espectador, aquí no es necesario entender de historia del arte, tan solo acercarnos a las piezas y dejarnos estimular, permitir que nos hablen. Impacta entrar a una sala donde vemos un piano y unas sillas quemadas, todo ello rodeado de una enorme madeja de hilo negro, como si el tiempo se hubiera detenido. El piano ha perdido su función, es inservible, el silencio se adueña de la estancia. Parece como si el tiempo se hubiese detenido en medio de un recital, como si el mundo hubiese desaparecido, en la instalación de Chiharu Shiota.

 Anya Gallaccio: Aspire

Una de las instalaciones más hermosas es la de Anya Gallaccio, que nos muestra una sala cubierta de auténtico chocolate con un banco en el centro del mismo, hecho del mismo material. Podemos oler el intenso aroma del chocolate que nos envuelve dentro de la habitación. Al salir, nos encontramos con una sala llenas de velas que se van derritiendo y dejan unos preciosos círculos de cera en el suelo.

 Claire Morgan: Fluid
Claire Morgan nos sorprende con un montón de fresas suspendidas del techo que van pudriéndose poco a poco, rodeadas de pájaros disecados y moscas de la fruta. Aunque parezca lo contrario, no resulta desagradable, al contrario, el olor de la fruta extremadamente madura envuelve todo con un dulzón olor a fresas. Las fronteras entre la vida y la muerte se diluyen, ya que la muerte de unos genera la vida de otros.


Instalación de Céleste Boursier-Mougenot  

Realmente impactante y bonita es la de Céleste Noursier-Mougenot, entramos en una sala decorada como si nos encontráramos en medio de un paraje desértico, con instrumentos musicales diseminados por aquí y por allá, y revoloteando por toda la sala, un montón de pájaros. Es realmente interesante observar cómo interactúan con los instrumentos, se posan en ellos, y gracias a unos amplificadores, se oye el sonido que hacen; pero también construyen nidos entre las cuerdas de una guitarra, o comen al lado de los platos de una batería.

Gerda-Steiner & Jörg Lenzlinger: The Conference

Es de una sorprendente belleza la idea plasmada por Gerda Steiner y Jörg Lenzlinger, donde una sala de reuniones llena de ordenadores se ha visto invadida por una colonia de cristales  (un fertilizante que se expande como si fuese un coral rosa) que van creciendo día a día. El mundo cotidiano del trabajo se ve invadido por lo insólito.



Pero estas son sólo algunas de las cosas que podemos ver en esta exposición, lo mejor es acercarse y dejarse envolver por las sensaciones que nos aporten cada una de las obras. La exposición reune a 14 artistas de distintas generaciones y nacionalidades, la mayoría de ellos han realizado las obras específicamente para esta muestra, que  puede verse hasta el 16 de enero de 2011 en La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2) de lunes a domingo de 10 a 22 horas, de forma gratuita.


 Estos días estoy un poco ausente del mundo blog, no he podido pasarme por la mayoría de los blogs en los que suelo comentar, y ni siquiera estoy alimentando con muchos posts el mío propio. Me imagino que muchos estaréis como yo, la culpa la tienen las Navidades: regalos, días fuera de casa, comidas, cenas, locuras mil, vaya. No soy de las que adoran la Navidad, pero tampoco voy a decir que la odio, son unos días un poco locos, que pasarán, así que a partir del domingo volveré a la carga como siempre. De momento quiero desearos a todos una Feliz Navidad y que disfrutéis mucho de estos días. Nos leemos.

** Este año aún no hemos tenido la suerte de que nos nieve en Madrid, así que os dejo una de las fotos que hice el invierno pasado de la preciosa nevada que cayó en la ciudad.

domingo, 19 de diciembre de 2010

"Estupor y temblores" de Amélie Nothomb


Me adentré hace poco en las letras de Amélie Nothomb con Antichrista, una libro que me sorprendió gratamente, tanto que he repetido en seguida con la autora. Estupor y temblores era ya un acierto antes de comenzarlo, ya sabéis que me interesa mucho la cultura japonesa. Amélie, aunque de nacionalidad belga, nació en la ciudad japonesa de Kobe y pasó su infancia y adolescencia en China y Japón, donde su padre fue embajador. La autora habla japonés y trabajó como intérprete en Tokio. En Estupor y temblores (Gran Premio de la Academia Francesa y Premio Internet), nos cuenta con un marcado tono autobiográfico el calvario por el que tiene que pasar una joven belga, nacida en Japón, al comenzar a trabajar en una multinacional japonesa. Ya se sabe que los japoneses son un tanto peculiares, que el trabajo es para ellos casi como una religión y que la rigidez en el mundo de la empresa deja a la altura del betún al jefe más odioso occidental, a pesar de ello, una cosa es saberlo y otra leer las experiencias de la pobre Amélie. Como siempre la autora sabe conjugar a la perfección un humor ácido con momentos desesperantes. Nos sorprende ver cómo aguanta las humillaciones de sus jefes y cómo una vez tomada la decisión de terminar su año de permanencia en la empresa sin presentar su dimisión, la joven se resigna a todo por quedarse. Amélie es despreciada no sólo en su calidad de occidental, sino también como mujer, las jerarquías y prejuicios de los japoneses son interminables. Nadie quiere decirle en qué consiste su trabajo, pero cada vez que ella toma la iniciativa, recibe fuertes reprimendas. Las humillaciones son constantes: trabajos absurdos como poner al día todos los calendarios que cuelgan de los despachos de la empresa; órdenes surrealistas como la de aparentar que no entiende japonés para que los clientes no se sientan intimidados ante una occidental que puede entenderles, cuando ella fue contratada por su dominio del idioma; tareas repetitivas como la de fotocopiar una y otra vez el folleto del club de golf de uno de sus jefes; y superiores llenos de un sadismo sin límite. Amélie comienza a trabajar en el departamento de contabilidad, y va bajando escalafones, sirviendo cafés, pasando a la fotocopiadora, para acabar limpiando los baños masculinos. Si bien, es posible que de momento aún no hayamos llegado a esos niveles (que todo llegará), en ocasiones me he parado a pensar en mis propias experiencias laborales, en jefes ineptos o sádicos, que disfrutan humillando a sus empleados. Tareas absurdas de las que me he tenido que ocupar a veces o como la pobre Amélie, estar en un trabajo en el que no tienes ni idea de lo que tienes que hacer y nadie te lo dice, por lo que empleas tu tiempo en las tareas más absurdas para hacer algo. Seguro que más de uno tiene cientos de historias parecidas que contar. El libro es muy breve, apenas llega a las 150 páginas, el estilo de Nothomb es sencillo y directo, por lo que su lectura es muy amena. Os divertiréis y horrorizaréis a la vez. Yo sólo se una cosa, me sigue enamorando Japón y uno de mis máximos deseos es poder visitarlo alguna vez, pero lo que sí que tengo claro es que jamás trabajaría para una compañía japonesa, bueno, o quizá si.