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jueves, 30 de mayo de 2013

Book Cam #2 - Nombres propios

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Pauline / George Sand (Erasmus)
Coraline / Neil Gaiman (Salamandra)
Namiko / Tokutomi Roka (Satori)
Emma / Jane Austen (Orbis Fabbri)
Botchan / Natsume Soseki (Impedimenta)
Rebeca / Daphne Du Maurier (Debolsillo)
Demian / Hermann Hesse (Alianza)
Franny y Zooey / J.D. Salinger (Alianza)



**Book Cam es una idea original de Laura, del blog Cargada de Libros, y consiste en mostrar a través de una fotografía una serie de libros que tengan algo en común.

viernes, 23 de diciembre de 2011

'We Wishlist a Merry Xmas': mi lista de deseos en Fnac




Un año más Fnac propone su concurso por un lado para blogueros y por otro para usuarios de Facebook: We Whislist a Merry Xmas. El año pasado ya me apunté, aunque por desgracia no tocó nada, como la esperanza es lo último que se pierde, participo de nuevo cruzando los dedos a ver si este año hay más suerte. Tan sólo hay que publicar en el blog o en Facebook (depende de la modalidad que elijáis) una lista con los productos de la Fnac que os gustaría llevaros por Navidad, el premio es ni más ni menos que un vale por valor de 2.012 euros para gastar en lo que queráis. Vamos, un regalazo navideño. Os dejo aquí las bases para el concurso de bloggers por si os animáis a participar. Este año hay un poco de todo en mi lista, aunque es verdad que aprovechando lo suculento del premio, me he tirado mucho a lo tecnológico. Esta es mi Whislist de este año:

miércoles, 28 de septiembre de 2011

'La bailarina' de Ogai Mori


Título: La bailarina (Maihime)
Autor: Ogai Mori
Editorial: Impedimenta (julio 2011)
Año de publicación: 1890
Páginas: 80
Precio: 9,95 euros 


Siento predilección por las pequeñas historias, novelas muy cortas que sin embargo dejan un largo recuerdo en nuestra memoria. Podría citar muchos ejemplos, como Paradero desconocido de Kressmann Taylor o Los ojos del hermano eterno de Stefan Zweig, cuyo vínculo en común es la brevedad, historias que repentinamente terminan a las pocas páginas, pero en las que no podemos dejar de pensar. En esa línea se encuentra La bailarina, del japonés Ogai Mori, una breve novela (de sus 80 páginas, las 24 primeras forman parte de la magnífica introducción) con la que se disfruta de principio a fin y que puede devorarse en muy poco tiempo. La obra, muy autobiográfica, nos sitúa en Berlín, donde un joven estudiante japonés, Toyotaro Ota, se ha trasladado para proseguir sus estudios. Allí conocerá a Elise, una joven bailarina muy pobre pero de una belleza extraordinaria, con la que iniciará una historia de amor llena de dificultades, tanto por la incomprensión de sus propios compañeros japoneses como por las circunstancias que les rodean a ambos. Toyotaro tendrá que elegir entre el amor y las obligaciones que le atan a su país, el marcado sentido del honor y del deber japonés se verán enfrentados al romanticismo exacerbado, a la libertad y al individualismo que el japonés comienza a experimentar en Alemania. La novela dibuja así una historia de amor muy influenciada por los escritores alemanes de la época, en especial Goethe, no podía dejar de pensar en su novela Las afinidades electivas mientras leía La bailarina. En ese sentido, el tono, la historia y la forma de narrar son más propias de los escritores románticos europeos del XIX que de un autor japonés. De hecho, en su momento La bailarina fue considerada en Japón una obra muy moderna, ya que por primera vez en la literatura japonesa el protagonista hablaba en primera persona y expresaba sus sentimientos.

 Unter den Linden (Bajo los tilos), el bulevar berlinés por el que pasea Toyotaro, en una imagen de principios del siglo XX

Sin embargo, la impronta japonesa se nota, y mucho. Al amor como sentimiento trágico, abocado al fracaso y lleno de dificultades, pero por el que se luchará por todos los medios, incluso recurriendo al suicidio si es necesario, como sucede en Las penas del joven Werther de Goethe, propio de los románticos europeos, se contrapone otro tipo de idea muy japonesa: el sentido del deber hacia la patria, la familia, en definitiva, el deber hacia los demás, que hace que los intereses del individuo se vean sometidos por los intereses de la comunidad. Es por ello que Toyotaro, el protagonista, debe luchar entre esa nueva libertad, ese yo conquistado en Europa, ese individualismo que en Japón no tenía cabida, y su innegable carácter japonés que le obliga a obedecer a sus superiores y compatriotas. Toyotaro tendrá la difícil tarea de elegir el amor o el deber, en este caso simbolizado en su progreso profesional. Además de la historia de amor, resulta interesante ver Berlín a través de los ojos de un japonés del siglo XIX, época en la que Japón aún no se había abierto al mundo, y cómo todo le resultaba fascinante, al mismo tiempo que él resultaba tremendamente exótico a los alemanes.

 Ogai Mori
Como comentaba, la historia tiene algunos tintes autobiográficos, ya que el propio autor viajó a Alemania para continuar sus estudios de medicina, y allí vivió una historia de amor que posteriormente le serviría como inspiración para La bailarina. La historia real fue algo diferente a la que se narra en la novela, ya que la Elise real siguió a Mori hasta Japón después de que él la abandonara en Alemania al comprometerse en matrimonio con una japonesa, con la que terminaría casándose y finalmente divorciándose a cabo de los años. Mori fue coetáneo a otro gran escritor japonés del que os he hablado mucho aquí, Natsume Soseki (Kokoro, Soy un gato o Botchan), ambos exponentes de la literatura japonesa de la era Meiji. Buscando información para esta entrada me ha sorprendido encontrar una película en alemán sobre la novela, y lo que es más curioso aún, unos dibujos animados japoneses inspirados en la novela, de los que os dejo el enlace. Como habréis podido comprobar a lo largo de la entrada, me encanta el romanticismo del siglo XIX, en especial Ghoete, del que os animo a que leáis cualquiera de las obras que menciono en esta entrada, así como Fausto o sus poemas, ya que todos ellos son verdaderas obras maestras. Si os gusta ese tipo de literatura no dudéis con La bailarina ya que, el estilo, tono e historia, bebe muchísimo de los románticos alemanes, y resulta interesante ver esa influencia en un autor japonés.

martes, 2 de noviembre de 2010

Resultado concurso Kokoro: Y Kokoro se lo lleva...



Aunque de una manera un poco rudimentaria y con la ayuda de la mano inocente de mi chico, ya tenemos ganador@ para el concurso de Kokoro de Natsume Soseki, y Kokoro se lo lleva...:


¡Enhorabuena a la ganadora! Ahora sólo tienes que ponerte en contacto conmigo a través de mi dirección de email, para que pueda enviarte el libro. Muchas gracias a todos los que habéis participado.


También quiero agradeceros el haber alcanzado y superado la barrera de los 100 seguidores, muchas gracias a todos por estar ahí, y sobre todo por seguir volviendo una y otra vez y comentando los post. Ya sabéis que sin vosotros éste blog no sería posible.

lunes, 11 de octubre de 2010

¡10.15 Saturday night cumple dos años!: Concurso Kokoro


Un día como hoy hace dos años nació 10.15 Saturday night sin saber cómo iría evolucionando todo ésto, pero con muchas ganas de sacar adelante un blog en el que poder compartir todo aquello que me gusta. Personalmente han cambiado muchas cosas, unas a mejor y otras a peor, pero el blog no ha dejado de ser una fuente de ilusión y de nuev@s amig@s con quien compartir libros, música, cine, arte y todo aquello que pueda interesarnos. Para agradeceros que estéis ahí, leyendo mis post, comentando y aportando nuevas ideas quiero regalaros uno de los libros que más me han gustado éste año: Kokoro de Natsume Soseki, del que hice una reseña no hace mucho y que podéis leer aquí.

Para conseguir el libro tan sólo tenéis que indicar que queréis participar en el sorteo en los comentarios de ésta misma entrada. Podéis participar hasta el 1 de noviembre, el resultado del sorteo saldrá publicado en el blog el 2 de noviembre y me pondré en contacto con el ganador para enviarle el libro. No hace falta ningún requisito para poder participar, tan sólo que tengáis dirección postal en España, aún así podéis conseguir más participaciones de la siguiente manera:

+1 Para los seguidores.
+1 Para los que comentáis habitualmente.
+1 Los que llevéis el banner del concurso a vuestro blog (la fotografía enlazada a éste post que encontraréis en la columna de la derecha).
+1 Los que publicitéis el concurso en vuestro propio blog.

Si cumplís alguno de éstos requisitos para lograr más participaciones, indicadlo en los comentarios.

Mucha suerte a tod@s, espero que os animéis a participar, y que el ganador@ disfrute de Kokoro tanto como lo hice yo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Kokoro de Natsume Soseki

Kokoro es una palabra japonesa con múltiples significados: corazón, mente, interior, espíritu, alma, intención, voluntad, sensibilidad, sentimientos... Después de leer la increíble novela de Natsume Soseki (autor de Botchan y Soy un gato, de los que ya he hablado aquí), me doy cuenta de que significa todo eso y mucho más. Soseki consigue con ésta novela hablarnos de una amplia gama de sentimientos con una economía de lenguaje sorprendente. En Kokoro un joven estudiante conoce al anciano sensei (en japonés es una fórmula de respeto hacia maestros o personas mayores), quiere aprender de él, pero hay una oscura sombra en sensei que le hace inaccesible a los demás. Incluso su mujer se queja de que éste no parece amarla. Tras mucho insistir, sensei le contará por carta al joven estudiante cómo ha llegado a ese deprimente estado de ánimo, volviendo la vista atrás, cuando él mismo era un estudiante y se enamoró por primera vez. Sensei compartía casa con un amigo, estudiante también, al que llama K, ambos se enamoran de la misma mujer, aunque ninguno de ellos se atreve a confesar sus sentimientos. Una terrible traición será la responsable del cambio de carácter de sensei, que nunca podrá olvidar lo que pasó con ese triángulo amoroso. La novela se divide en tres partes, las dos primeras son preparatorias e introductorias a lo que es el núcleo central de la historia, la carta de sensei. En la primera, el estudiante conoce a sensei y a su esposa, en la segunda, conocemos a los padres del estudiante y asistimos a lo que era el Japón rural y tradicional, totalmente anclado en el pasado. La última parte, la principal y más intensa, es la carta en la que sensei cuenta su historia. Soseki siempre logra sorprenderme con su gran habilidad como escritor, con Kokoro, su obra maestra, me he enamorado definitivamente de su estilo sobrio y contenido, pero a la vez lleno de pasión y sentimientos. Sin duda, si amáis la literatura japonesa o queréis introduciros en ella, tenéis que leer Kokoro.

Y cambiando de tema, quiero agradecerle a María del blog De todo un poco que haya pensado en mí a la hora de darme el premio a la web más importante y más hermosa. ¡Gracias María! Y como la gracia de los premios no es quedárselos sin más, sino compartirlos, yo haré como ella y lo quiero compartir con seis de vosotros, aunque me encantaría poder dároslo a todos, ya que vuestras visitas y comentarios son lo que dan sentido a este blog, y os lo agradezco de verdad.

- A Anabel y su blog La ventana de los libros.
- A Karo y su Libro-génica.
- A Rusta la Devoradora de libros.
- A Carmen por su blog Carmen y amig@s.
- A Princesa Nadie.

Y como buen desastre que soy, tengo que agradecerle con muchíiiisimo retraso a Goizeder de Cuéntate la vida el premio inspiración que me dio a principios de agosto, y del que no me había enterado hasta ahora. ¡Muchas gracias Goizeder y perdona por mi despiste! Y a continuación respondo las preguntas que conlleva el premio.

-¿Qué es la inspiración para ti?
-Una idea que aparece cuando menos lo esperas y que no puedes sacarte de la cabeza.

-Menciona cinco cosas que te inspiren.
-La gente a la que quiero y que me quiere; los sueños; lo que observo por la calle; los libros; la música.

-Escribe lo primero que se te venga a la mente.
-Estoy feliz y agradecida por los premios que me están dando personas a las que sólo conozco por internet pero que son ya grandes amig@s.

-Pásalo a los blogs que creas que son de los más inspiradores.
- Mars on life de Elphaba.
- Delibris de Mafaldas.
- Ros y punto de Ros.
-From Isi de Isi.

miércoles, 23 de junio de 2010

Soy un gato de Natsume Soseki

Os preguntaréis qué ha pasado con Soy un gato de Natsume Soseki, cómo es posible que lleve tanto tiempo con él si habitualmente devoro los libros. Pues sí, lo reconozco, con éste me he atascado. El problema ha sido personal, porque la novela es absolutamente genial. Lo que ha sucedido es que pensaba que sería otro Botchan, con el que lo pasé muy bien y me reí a carcajadas. Sin embargo, Soy un gato, es muy diferente. Sí, tiene el humor sarcástico de Soseki, las situaciones absurdas y los personajes excéntricos, pero también es una excusa para que Soseki nos de su visión del mundo. El protagonista de la novela es un gato sin nombre que juega a ser filósofo y al que recoge la familia de un maestro. El gato es tan engreído y a la vez tan torpe que no podemos dejar de reír con sus ocurrencias. Además, se dedica a observar y criticar a los humanos que le rodean, a los que considera seres inferiores: su dueño, el profesor Kushami y su familia, pertenecientes a la clase media tokiota; el amigo del profesor, Meitei, un charlatán que está continuamente inventando historias y chismes sobre los demás; o el estudiante Kangetsu, enredado en una compleja historia de amor. Pero también están el resto de los gatos: Mikeko, la delicada y aristocrática gatita de la que está enamorado o Kuro, el gato macarra del carretero. Todos estos personajes y situaciones no son más que una mera excusa para que Soseki satirice a la burguesía japonesa, a los occidentales, los conflictos entre China y Japón... Natsume Soseki publicó Soy un gato en 1905, un año antes de la aparición de Botchan. En ese sentido, creo que se nota que el autor aún no ha perfilado el estilo incisivo que le hizo tan popular con Botchan, y que terminaría culminando en su obra maestra Kokoro.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Botchan de Natsume Soseki

Ya lo he dicho más de una vez, introducirse en la literatura japonesa es meterse en un mundo totalmente diferente. Sí, más rígido y marcado por la tradición y las normas, pero también con unos valores que tanto se está lamentando Occidente de haber perdido, y un amor por la naturaleza y lo bello que nosotros jamás podremos entender. Baste una anécdota que me impactó muchísimo. El autor de Botchan, Natsume Soseki, estuvo viviendo en Inglaterra tres años ya que había recibido una beca del gobierno japonés para estudiar allí. Nunca se adaptó a la sociedad británica. Un día invitó a uno de sus compañeros de estudios a contemplar cómo caían los copos de nieve. Éste se burló del japonés junto al resto de los estudiantes. Esta panda de mal educados quizá no supo jamás que en Japón invitar a una persona a contemplar cómo cae la nieve es signo de respeto y amistad hacia la otra persona. Sensibilidades aparte, Botchan -que quiere decir niño mimado- es una novela hilarante, perfecta para aquellos que aún no se hayan adentrado en la literatura japonesa. Cuenta la historia de un joven que ha sido mimado hasta el extremo por su aya, y que tiene que marcharse a dar clases a una escuela de un pueblo recóndito de Japón, siendo que él vive en Tokio. Nada más llegar pone motes a todos los profesores, sin embargo, es él el que recibe las continuas burlas de éstos, y especialmente de sus alumnos, que sin ninguna piedad se lo hacen pasar bastante mal. El protagonista a veces llega a darnos lástima, otras despreciamos su incultura y sin embargo sus aires de superioridad, pero todo ello sin poder parar de reír. Si Botchan destaca por algo es por su humor, no en vano es una de las obras más leídas de Japón. Natsume Sōseki es de hecho uno de los escritores más importantes de Japón, y su estudio es obligatorio en los colegios. Además, el gobierno japonés incluyó en 1984 su efigie en los billetes de 1000 yenes. Pero que esto no asuste a nadie, Botchan es una obra de juventud, y como tal, se lee casi sin darse uno cuenta. Es entretenida, es ágil, y sobre todo muy, muy divertida.