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lunes, 7 de noviembre de 2011

Concierto de Yes en La Riviera: virtuosismo y emoción a partes iguales sobre el escenario



Hay conciertos para pasarlo bien, corear canciones, bailar... Y otros para disfrutar al cien por cien viendo cómo alguien puede sacar un sonido maravilloso e inimaginable con su instrumento. El concierto de Yes fue un ejercicio de virtuosismo, a la vez que un regalo absoluto para los que pudimos verles en directo. La Riviera abarrotada, algo poco frecuente en este tipo de conciertos, en los que los integrantes del grupo son más que veteranos y las formaciones originales han sufrido cambios a lo largo del tiempo. Eso sí, no había visto jamás un público tan entregado, tanto es así, que los propios músicos nos miraban con una mezcla de orgullo, felicidad y asombro ante las intensas ovaciones que nos arrancaban, especialmente al final del espectáculo, cuando toda la banda en el escenario saludó y despidió al público. A pesar de que los veteranos del grupo andan más allá de la sesentena, eso no afectó para nada a la actuación, más bien al contrario ¿cómo consiguen seguir en tan buena forma? El bajista Chris Squire, impresionante marcando el ritmo, el batería Alan White o el teclista Geoff Downes dieron lo mejor de sí mismos. Y aunque el cantante original de la banda Jon Anderson será siempre insustituible, el "joven" Benoit David de 45 años que le sustituye, consigue que por momentos consigamos olvidar que no estamos oyendo al cantante original del grupo, ya que el timbre de su voz es bastante parecido al de Anderson. Sin embargo, con el que creo que nos quedamos todos embobados, emocionados hasta las lágrimas, fue con el increíble guitarrista Steve Howe de 64 años. ¿Cómo lo hace? ¿Cómo puede conseguir que su guitarra nos hable, cante, transmita con tanta intensidad? Muy pocos guitarristas pueden conseguir lo que este hombre, y en ese sentido sé que he tenido la inmensa suerte de poder ver a uno de los grandes encima de un escenario. Uno de esos músicos que por desgracia ya no se estilan, de una época en la que los guitarristas insustituibles eran parte esencial de un grupo.



El momento más mágico de la noche fue cuando Steve Howe armado él solo con su guitarra y sin el acompañamiento del resto del grupo nos enseñó de lo que es capaz, atreviéndose con todo y demostrando que es un auténtico maestro de la fusión: rock, jazz, country, blues, flamenco... sus dedos se movían por la guitarra como si nada, como si hubiese nacido con la guitarra pegada a sus manos. Si acaso la única pega que le pondría al concierto es que las canciones del nuevo álbum no llegan ni a la mitad de la emotividad que alcanzaban sus temas clásicos, que no solo eran virtuosos sino llenos de ritmo, divertidos y trepidantes, con el último álbum la banda se ha quedado tan solo con el lado virtuoso, siendo una pena que ya no conserven ese "algo" que les hacía especiales y diferentes. A pesar de ello, un diez para esta banda y para la magnífica actuación que nos regalaron el viernes en La Riviera, que terminó de la mejor de las maneras posibles, con un apoteósico Roundabout final. Me siento muy feliz de haber podido ver algo así en directo, especialmente teniendo en cuenta que los grandes grupos del rock son cada vez más difíciles si no imposibles de ver en directo. Y especialmente quiero agradecerle a mi chico que me regalase la entrada para poder asistir al concierto, hubiese sido una gran pena que no hubiese podido disfrutarlo, y si ha sido posible ha sido gracias a él.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Delacroix hasta el 15 de enero en Caixaforum Madrid y a partir de febrero en Caixaforum Barcelona



Si hay una exposición que pueda decir que va a ser sin duda mi favorita del año (por lo menos de momento, hasta que se inaugure el 8 de noviembre la del Hermitage en el Prado, que estoy deseando ver), esa es la dedicada a Delacroix en Caixaforum. Por culpa de todos los problemas técnicos que he tenido con el blog no he podido hablaros antes de ella, pero la esperaba con ansiedad desde hacía tiempo, y el día después de inaugurarse estaba ya allí viéndola. Luego, he vuelto una segunda vez con mi chico, y no descarto volver más veces. Me encanta Delacroix, me encanta el siglo XIX y el romanticismo. ¿Cómo no va a entusiasmarme esta muestra?


 
 Autorretrato con chaleco verde

El recorrido comienza con dos autorretratos de Eugène Delacroix, quien nació en 1798 en la localidad francesa de Charenton-Saint-Maurice y falleció en París en 1863. Aunque comenzó su formación con maestros neoclásicos como Pierre Narcisse Guérin, Théodore Géricault o el Barón Gros, pronto comenzó a fijarse en otros clásicos, visitando el Louvre y copiando a los pintores que admiraba como Rubens, Velázquez o Rembrandt.  Si hay algo maravilloso en esta muestra es ver cómo el pintor fue evolucionando de una manera increíble desde sus primeros cuadros más formales y clásicos, hasta terminar en un estilo propio, muy personal, de pinceladas sueltas y pinturas llenas de luz, que serían fuente de inspiración para los impresionistas y postimpresionistas. Y es que Delacroix fue un auténtico adelantado a su tiempo.

El duque de Orleans mostrando a su amante

Como hijo de su época que fue, el espíritu romántico impregna toda su obra, con personajes solitarios y melancólicos, o grandes héroes. El pintor se relacionó con los grandes artistas de su época, quienes no ocultaron su admiración por él y por su obra, el intercambio fue mutuo. Baudelaire no tenía más que palabras de elogio para Delacroix,  y Goethe admiró las excelentes litografías que este hizo de su Fausto. Unas litografías que pueden verse en la muestra y que son sencillamente extraordinarias, si habéis leído el clásico de Goethe (os lo recomiendo, es un libro imprescindible) veréis con qué acierto supo plasmar Delacroix la historia en estas litografías. Me encantaría tener un libro con estas ilustraciones.


Otro de los motivos de inspiración literarios del artista fue Hamlet de Shakespeare, un personaje que encarnaba muy bien el espíritu romántico de la época con su carácter atormentado y solitario. Como veis, la literatura fue para Delacroix una fuente constante de inspiración, tanto sus contemporáneos como los clásicos.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d8/Eug%C3%A8ne_Delacroix,_Hamlet_and_Horatio_in_the_Graveyard.JPG
 Hamlet y Horacio en el cementerio

Otro de los coetáneos al que admiró fue el poeta Lod Byron, al que le dedicó varios cuadros y por quien comenzó a interesarse en el conflicto entre Grecia y Turquía. La guerra de la independencia de Grecia fue seguida con gran interés en la época, y Byron fue uno de los defensores del bando griego, llegando a morir en este país. Delacroix dedicó varios cuadros a la lucha del pueblo griego por su libertad.

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 Grecia expirando sobre las ruinas de Missolonghi

Otro de sus grandes puntos de inspiración fueron los viajes y el exotismo de otras culturas. Su viaje a Marruecos y Argelia ha dejado grandes cuadros llenos de luz y color. Los harenes, las exóticas y suntuosas ropas árabes, las celebraciones, la calle como lugar de reunión, fueron algunas de las cosas que más le impresionaron de su viaje y que luego plasmó en cuadros de una gran belleza. 

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Mujeres de Argel en su aposento

Me encantaría poder mostraros todas las obras de la muestra, ya que todas son imprescindibles, pero no me ha quedado más remedio que hacer una selección de las que, por un motivo u otro, más me han gustado. La muestra reune más de 100 obras del pintor francés, gracias a la colaboración del Museo del Louvre. Además, cuenta con préstamos de la National Gallery de Londres, el Metropolitan Museum de Nueva York o el Art Institute de Chicago. Es cierto que en la exposición se echan de menos sus famosas grandes composiciones históricas como La libertad guiando al pueblo, pero a cambio, podemos contemplar otras obras suyas menos populares y no por ello menos interesantes.

https://www.reproarte.com/files/images/D/delacroix_eugene/0306-0191_christus_an_der_geisselsaeule.jpg
Cristo en la columna

Esta exposición emociona, con cada uno los cuadros que se muestran, con tan solo pensar que una mano humana ha podido concentrar tanta belleza en un lienzo. Uno de los retratos más impresionantes de la muestra y mi favorito es el que podéis ver a continuación del barón Schwiter. Pertenece a sus obras más tempranas, influenciadas por la pintura británica tras pasar tres meses en Inglaterra estudiando a los pintores ingleses. El cuadro, de gran tamaño, pierde mucho visto aquí, cara a cara, el barón parece aún lleno de vida y nos contempla altivo desde el cuadro. 

http://3.bp.blogspot.com/-Y7mcZSRep-w/TWAeNc_067I/AAAAAAAABKo/vhLA4j-42yo/s320/Delacroix.-+El+bar%25C3%25B3n+Louis-Auguste+de+Schwiter.++1826++N.G.+Londres++Reino+Unido.jpg 
El barón Louis-Auguste de Schwiter

Termino el repaso con el que es mi otro cuadro favorito de la muestra, este por su belleza en sí mismo y también por todo lo que representa. Y es que Delacroix en sus últimos años depura su estilo hasta convertirlo en algo muy personal: pinceladas sueltas, apenas esbozos, y luz, mucha luz en paisajes al aire libre. ¿A qué nos suena esto? Pues sí, Delacroix fue un auténtico precursor del Impresionismo, no en vano, influyó mucho en estos pintores quienes reconocieron esa influencia, también en Van Gogh, otro de sus grandes seguidores. El cuadro que os muestro a continuación, El mar desde Dieppe, es un ejemplo de ello. Rabiosamente moderno para su época, podría pertenecer a cualquier artista impresionista, pero no, es de Delacroix, una auténtica maravilla adelantada a su tiempo.

http://www.paintinghere.com/UploadPic/Eugene%20Delacroix/big/The%20Sea%20from%20the%20Heights%20of%20Dieppe.jpg

El mar desde Dieppe

Siempre que os recomiendo una muestra es porque me ha gustado mucho (las que veo que no me gustan ni me molesto en hablar de ellas), pero es que esta de verdad os la quiero recomendar, creo que nadie que pueda verla debería perdérsela. Tenéis hasta el 15 de enero de 2012 para verla en Caixaforum Madrid (paseo del Prado, 36) de lunes a domingo de 10 a 20 horas, y la entrada es gratuita. Además, a partir de febrero la muestra se traslada al Caixaforum de Barcelona (Av. Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8), por lo que digo, no podéis perderosla.

 http://farmacon.files.wordpress.com/2008/10/medea_delacroix.jpg  
Medea

Y aunque ya lo haya dicho en los comentarios de la entrada donde os hablé de los problemas técnicos que he tenido con el blog, quería volver a agradeceros a todos vuestras palabras y vuestro apoyo, realmente me animaron muchísimo. De momento parece que todo se ha arreglado así que seguiré en Blogger hasta que me den otro disgusto, bueno, esperemos que eso no suceda. Gracias de verdad, me hacéis sentir realmente querida y que apreciáis lo que hago en este blog al que dedico mucho tiempo y en el que vuelco mucho de mí misma. Espero que disfrutéis mucho del fin de semana, yo me voy esta tarde a ver a Yes en La Riviera, como ya os comenté, así que el lunes os contaré. ¡Feliz fin de semana!

lunes, 24 de octubre de 2011

The Kooks abarrotan La Riviera en el concierto-presentación de su nuevo álbum 'Junk of the Heart'



Queríamos un concierto divertido, lleno de hits y buenrollismo, y lo tuvimos. A pesar de que justo el sábado me pillé un catarrazo (que sigo arrastrando), fui al concierto de The Kooks en La Riviera. Las entradas estaban agotadísimas desde hacía tiempo y la cola era de las que asustan, tardamos de hecho unos tres cuartos de hora en poder entrar, así que nos perdimos a los teloneros. Con una media hora de retraso comenzó su actuación The Kooks, atacando tanto los temas de su nuevo álbum como repasando los anteriores. Además de las ganas de hacer disfrutar al público, me sorprendió lo bien que suenan en directo, tanto la música como la impresionante voz del cantante, Luke Pritchard. La sala a tope, el público entregadísismo, coreando tanto los viejos como los nuevos temas y ellos dándolo todo. Tan solo tengo un par de pegas, la primera lo breve que fue la actuación, menos de hora y media. La otra por parte de la organización de la propia sala, obligándonos a todos a ir DNI en mano para comprobar que éramos mayores de edad. Vale, sí, había muchos críos, pero ir uno por uno enseñando el carnet de identidad, incluso señores cincuentones llenos de canas, me parece innecesario, especialmente porque por culpa de eso tardamos tanto en poder entrar. Había hasta niñas que habían comprado su entrada y tuvieron que quedarse fuera. No es la primera vez que veo algo así en La Riviera, ya en el concierto de John Mayall un pobre padre con su hijo tuvieron que quedarse fuera al ser el chico menor, a pesar de tener entradas. Me parece que exageran bastante en esta sala con lo de la edad, especialmente, si un menor va acompañado de sus padres no tendría que haber ningún problema. Yo llevo asistiendo a conciertos desde los 14 años y nunca he tenido problemas. 



Problemas de organización aparte, creo que los que asistimos al concierto coincidiríamos plenamente en que fue un concierto para disfrutar, cantar, bailar y no parar ni un minuto. The Kooks fueron hilando uno tras otro temas tan pegadizos como Down to the Market, Shine On, Ooh La, Sofa Song, Junk of the Heart o How'd you Like That. Si tuviera que quedarme con dos momentos especiales del concierto, lo haría con el momento en que Luke Pritchard, él solo con su voz y guitarra acústica en mano, interpretó la preciosa Seaside, o el descontrol absoluto de Do you wanna, con toda la sala saltando y coreando la canción. Solo puedo decir una cosa, quiero más. Hacía tiempo que no iba a un concierto y me muero por ir al siguiente, que, por cierto, puede no tardar mucho, estamos en ello, ya os contaré si nos hacemos con las entradas para ver a... Yes. Sí, el mítico grupo londinense de rock sinfónico de los 60-70. Actuarán el viernes 4 de noviembre en La Riviera (Madrid) y al día siguiente, sábado 5 de noviembre, en el Sant Jordi Club (Barcelona). ¡Espero no perdérmelos!