jueves, 5 de mayo de 2011

'Thor' de Kenneth Branagh



Últimamente estoy totalmente de cine palomitero, pero claro, después de cuatro horas de tren de vuelta de Burgos, el lunes cuando llegué a Madrid lo único que me apetecía era una película entretenida para pasar el rato. Thor cumple perfectamente su función, es divertida, con altas dosis de acción, unos decorados impresionantes y cuenta con el aval más que indiscutible de Marvel. Me encantan los cómics de Marvel y las películas que se han hecho de ellos, en general me gusta el mundo del cómic, de pequeña era una lectora empedernida de ellos, y ahora, aunque menos, sigo leyendo alguno de vez en cuando. En especial X-Men pero también Spiderman o Los 4 fantásticos. Para mi gusto Thor va un paso más allá de las adaptaciones que se han hecho hasta el momento de los cómics, y diría que es gracias a la dirección del irlandés Kenneth Branagh, quien hasta ahora se había dedicado a adaptar clásicos de Shakespeare como Mucho ruido y pocas nueces, o dirigir magníficas películas como Los amigos de Peter o Frankenstein. Es cierto que no le ha sacado todo el jugo que podría a la película, y que al final es un film más de acción, pero si que hay ciertos puntos donde se nota su maestría como director, especialmente en las escenas del fantástico reino Asgard. Le acompañan en esta aventura una omnipresente en los cines Natalie Portman que en esta ocasión se limita al papel de la chica de la peli, un Anthony Hopkins para mi siempre magnífico en el papel de Odín el padre de todos, y el protagonista, Chris Hemsworth que hace suyo y creíble el personaje de Thor (para que le situéis es el nuevo maridito de Elsa Pataky).  


Thor es un valiente pero irresponsable y arrogante guerrero hijo de Odín, su arma es un martillo con el que puede destruir y construir cualquier cosa, y con el que puede llamar al trueno. Él debería ser el heredero al trono en el reino de Asgard un mundo maravilloso más allá de las estrellas donde viven los dioses. Sin embargo, Thor inicia una guerra con los gigantes de hielo que le llevará al destierro en la tierra, perdiendo su martillo y todos sus poderes. Allí conocerá a una científica que le ayudará a moverse en el mundo de los humanos y a intentar volver a su hogar. Sin embargo, mientras tanto en Asgard, su hermano Loki lucha también por obtener el poder de Odín. Como veis la historia mezcla elementos de la mitología nórdica y traslada a esos dioses a nuestros días. Como digo, la parte del reino de Asgard es de lo mejor de la película, con un mundo de ensueño y pesadilla perfectamente construido, y unos personajes a los que Branagh ha querido llevar a su querencia por el mundo de Shakespeare con constantes como la lucha entre hermanos, el regicidio, el destierro, las envidias y luchas de poder, etc. Sin embargo, no está tan conseguida la parte de Thor en la tierra, momentos en los que la peli parece una cinta de acción más y donde se pierden esos elementos mágicos que hacen especial al film. Otra pega es el poco peso que tienen algunos personajes de los que se podría haber sacado más partido, como son los amigos de Thor, quienes le acompañan y apoyan siempre, e incluso el personaje de Natalie Portman. A pesar  de cualquier pega que se le pueda poner, Thor entretiene, es una buena adaptación del cómic de Marvel, y en 3D,  que es como la vi yo, y aunque es un robo a mano armada, gana muchísimo especialmente con los decorados de Asgard.

martes, 3 de mayo de 2011

'Biografía del hambre' de Amélie Nothomb


Título: Biografía del hambre (Biographie de la faim)
Autor: Amélie Nothomb
Editorial: Anagrama (febrero 2006)
Año de publicación: 2004
Páginas: 208

Mal, mal Amélie Nothomb. Con lo bien que habíamos iniciado nuestra relación de lectora y autora, desde la hilarante Antichrista, pasando por Estupor y temblores, hasta llegar a Ni de Eva ni de Adán. Pero claro, supongo que lograr que te gusten todos los libros de un autor es algo poco habitual, y reservado solo a unos pocos. Biografía del hambre me ha decepcionado bastante, especialmente porque hasta ahora todo lo que había devorado de la autora belga me había hecho estallar en carcajadas, pasar ratos realmente divertidos, y cogí este libro de la biblioteca esperando más de lo mismo, y no, en este caso no ha podido ser. Biografía del hambre reune las mejores cualidades de Nothomb: es ligera, se lee sin casi darnos cuenta y nos presenta situaciones autobiográficas de la autora en clave de humor. ¿Qué ha pasado entonces? Que no me lo he creído. En sus otras dos obras autobiográficas Estupor y temblores y Ni de Eva ni de Adán, aunque las situaciones llegaban en ocasiones a ser algo surrealistas, siempre  conseguía meterme en la historia y vivirlas y creerlas como totalmente reales. Aquí no. 

 Amélie y sus locuras
Amélie nos habla de su infancia, desde su nacimiento y primeros años en la localidad japonesa de Kobe, pasando por los distintos países a los que trasladaban a su padre, embajador, y con él a toda la familia. Primero la China comunista, luego la hipercapitalista Nueva York, la pobreza extrema de Bangladesh, la belleza de Birmania o el reencuentro con una patria que no conocerá hasta los 18 años, Bélgica, para volver de nuevo a Japón. Estos viajes son sin duda lo mejor del libro, aunque Amélie ahonda poco en ellos, ya que, si habéis leído algo de ella, en el mundo de Amélie todo gira alrededor de Amélie. En realidad esos viajes exteriores tienen menos importancia que su crecimiento interior. Como se define a sí misma, Amélie es una niña con una inmensa hambre de todo: de libros, de conocimientos, de comida, de agua, de alcohol, de experiencias, de amor... Lo que en otra etapa de su vida me hubiese parecido interesante, aquí no me lo parece, principalmente porque no me lo creo. Amélie se representa a si misma como a una niña que lee como si nada La cartuja de Parma de Stendhal o el diccionario entero de la A a la Z, que mantiene conversaciones intelectualoides, de pensamiento elevado, siempre por encima de las demás niñas de su edad. Y aunque sé que puede llegar a ser un recurso estilístico, no soporto a los niños repelentes, ni en libros, ni en cine, ni mucho menos en la vida real, donde fíjate por dónde, no abundan tanto como en las películas o los libros. Que un niño de tres años hable como si se acabase de doctorar en Filosofía es algo con lo que no puedo, y en esta novela Amélie juega a hacerse la superdotada, la niña intelectual por encima de los demás. Es por ello que sus reflexiones y locuras, que en otros libros me divierten, no me arrancan aquí ni la más mínima sonrisa.

 Kobe, la localidad japonesa donde nació la autora

Tampoco ayuda el hecho de que se vuelva una alcohólica con pocos años, que sufra potomanía (una enfermedad que consiste en beber litros y litros de agua, y que puede a llegar a causar la muerte) y ya como el sumum de todo, sufra una anorexia terminal, dejando de comer "durante años" según sus propias palabras, y una noche vuelve a comer como si nada, sin ayuda de nadie se recupera de una enfermedad de la que suelen morir las chicas que caen en ella. De un lado, ¿realmente unos padres dejarían que su hija llegase a tales extremos? ¿Unos padres que además ella retrata como cariñosos y pendientes de sus hijos? De otro, me parece que la autora frivoliza con temas que no son para frivolizar, no dudo que sufriera anorexia, pero lo condensa todo en tan pocas páginas, le da tan poca importancia que parece que entrar y salir de esa terrible enfermedad es un juego más. Como veis, en este caso mis apreciaciones del libro son cien por cien subjetivas, no puedo decir que esté mal escrito porque no es así, no puedo decir que sea aburrido porque no lo es (aunque ese terrible inicio hablando de los habitantes sobrealimentados de Vanuatu me aburrió muchísimo), ni que no cuente cosas interesantes, pero es que en conjunto no me ha llegado como otros libros suyos, por esa imposibilidad de meterme en la historia. Amélie quiere contar muchas cosas y nos lleva en un viaje alocado a través de su infancia y primera adolescencia, quiere correr tanto, que nos quedamos con una sensación de atropello. Por supuesto, este tropiezo no ve va a hacer perder de vista a Nothomb, quien sigue pareciéndome una autora estupenda, de la que tengo ganas de seguir descubriendo más novelas, y a la que envidio como no podéis imaginar por haber podido vivir en tantos y tan diferentes países.

viernes, 29 de abril de 2011

¿Estoy viendo Caperucita roja o Crepúsculo?



Lo confieso, a mi me gusta la saga Crepúsculo, tanto las novelas (mucho más) como las películas. A pesar de las cursiladas, el exceso de amor edulcorado, que estos vampiros no sean "auténticos" y que ni novelas ni películas tengan mucha calidad, me entretienen y divierten, me ayudan a pasar un buen rato, y a veces eso es suficiente. Lo mismo sucede con Caperucita roja, la adaptación del clásico inmortalizado por Charles Perrault y los hermanos Grimm al cine  de la mano de Catherine Hardwicke, directora de la primera película de la saga Crepúsculo. Es una película entretenida que une romance, misterio, hombres lobo y terror. Que nadie espere más de lo que ofrece, es ideal para pasar un buen rato, pero nada más. Olvidaos totalmente del clásico porque lo que vais a ver aquí va más allá de una interpretación libre. La película nos traslada a un pequeño pueblo de montaña rodeado de nieve y de un tenebroso bosque en el que se esconde un malvado lobo al que los habitantes del pueblo deben hacer periódicamente sacrificios de animales para que no ataque a las personas. Sin embargo, un día aparece muerta una chica a manos del lobo, el pacto se ha roto y a partir de ahí se sucederán más muertes. La chica muerta es la hermana mayor de Valerie (Amanda Seyfried) a quien sus padres van a obligar a que se case con el hijo de los ricos del pueblo (Max Irons ¡pero de dónde ha sacado semejante hijo Jeremy Irons!). Sin embargo, Valerie está enamorada desde que era una niña de su mejor amigo , uno de los leñadores del pueblo (Shiloh Fernandez, a quien sorprendentemente no cogieron para encarnar a Edward Cullen en Crepúsculo), y juntos deciden huir del pueblo. Sin embargo, antes de que consigan hacerlo, llega el padre Salomon (Gary Oldman), experto cazador de hombres lobo, quien ha sido llamado por el cura del pueblo (Lukas Haas). A partir de ese momento, todos serán sospechosos, el hombre lobo se esconde en el pueblo en su forma humana y cualquiera podría ser él.

Lo mejor de la película es sin duda el siempre genial Gary Oldman y su desquiciado personaje, el padre Salomon; también destaca Lukas Haas en el papel de cura torpón y que no se entera de nada; y una Amanda Seyfried que demuestra cada vez más que no es solo una cara bonita, ya que consigue darle al personaje una sensualidad que ya querría para ella la pavisosa de Kristen Stewart. Y para las chicas, dos pedazo de contrincantes por el amor de la protagonista, Max Irons y Shiloh Fernandez, yo me quedo con este último, pero no es fácil decidirse. También tiene su papel una aún guapísima Julie Christie, en la piel de la abuelita del cuento, aunque esta abuelita es de armas tomar.  Otros puntos a favor de la película son las bellísimas imágenes y que el final no es en absoluto previsible, a mi por lo menos, me sorprendió, no esperaba que "es@" fuera el hombre lobo.


Y aquí llegamos al gran fallo de la peli, y es que en muchos momentos de la cinta no tenemos muy claro si lo que estamos viendo es Caperucita roja o material deshechado de Crepúsculo. Y es que Catherine Hardwicke parece que ha querido hacer de aquella película su sello personal, y  nos muestra una y otra vez panorámicas del bosque, como ya hiciera con Crepúsculo, si, muy bonitas, pero con poco sentido para la trama; además de momentos de pareja en el claro del bosque a lo Bella-Edward, y un triángulo amoroso en el que está más claro que el agua quién será el vencedor. Por si fuera poco, la película ha tomado muchísimos elementos de El bosque de Night Shyamalan, con lo que la originalidad del film ya veis que brilla por su ausencia. A pesar de todo, si queréis ver una película entretenida y con imágenes muy bellas, os la recomiendo sin dudarlo. Eso si, cien por cien recomendable, cien por cien olvidable.


Habréis notado que esta semana estoy un poco vaga a la hora de actualizar o de estar presente por Internet, y si, lo estoy, no hay ningún motivo concreto, simplemente estoy un poco perezosa. Además estoy leyendo un libro ahora que no se si es por esa pereza de la que os hablo, o porque me resulta pesadísimo, pero es cogerlo y quedarme profundamente dormida. Carmen de Carmen y amigos y Leira de Diario de una cajera estresada me han pasado el meme Coge tu libro, que consiste en coger el libro que se tenga más a mano, abrirlo por la página 89 y escribir la quinta frase de esa página. Resulta que ese punto del libro que estoy leyendo deja muy claro de qué libro se trata, así que os reto a adivinarlo:

"Esto fue lo que dijeron a Jean Valjean. Ocupó su ánimo esta noticia un día, es decir, un momento, un relámpago, como una ventana abierta bruscamente en el destino de los seres a quienes había amado"

La frase es muy bonita, vale, pero es la segunda vez que lo intento con este libro, la anterior tuve que dejarlo por imposible, y esta no parece que vaya a ir mejor. Y eso que las otras dos novelas que he leído de este autor me encantaron. En fin, a ver si va cogiendo algo más de ritmo. Tendría que pasarlo a otros seis blogs, pero como es una iniciativa que permite conocer un poquito lo que estamos leyendo os invito a que lo hagáis todos los que queráis. Comienza hoy un nuevo puente, en Madrid el del 2 de mayo día de la Comunidad, y en otros sitios, al pasar el primero de mayo al lunes. En esta ocasión si que saldré de Madrid, me voy estos días a Burgos de boda y a visitar y disfrutar un poco de la ciudad, espero que el frío sea soportable. Así que estaré todo el puente desconectada, sin Internet y sin blog. Disfrutad mucho de estos días, nos leemos a la vuelta.

martes, 26 de abril de 2011

'El pasaje' de Justin Cronin


Título: El pasaje (The Passage)
Autor: Justin Cronin
Editorial: Úmbriel (octubre 2010)
Año de publicación: 2010
Páginas: 1085
24,05 euros 

Cuando me embarqué en el Reto 10x10 del que ya os hablé aquí (10 blogueros, 10 días de lectura, 1 novela), no sabía muy bien qué iba a encontrarme en El pasaje de Justin Cronin, el libro elegido para el reto. Ha sido mejor así. Ir descubriendo poco a poco el argumento del libro, seguir los giros continuos que da el autor a la historia, ha sido una de las mejores partes de la lectura.

"Antes de convertirse en la Chica de Ninguna Parte (La Que Entró, La Primera, Última y Única, que vivió mil años), era tan sólo una niña de Iowa llamada Amy. Amy Bellafonte."  

Os aseguro que desde este inicio hasta la última página no podréis evitar ir devorando todas y cada una de las páginas del libro. La historia comienza con Amy, una niña que no ha tenido una vida demasiado feliz, su madre, que la tuvo con tan solo 19 años, se enfrenta a los malos tratos, tiene que huir de un lado para otro y finalmente recurrir a la prostitución para salir adelante. Pero Amy es especial, y lo sepan o no, un grupo de científicos y miembros del ejército la elige como cobaya para un singular experimento. Estos están investigando un extraño virus aparecido en la selva que logra curar  enfermedades y con el que pretenden lograr la inmortalidad. Hasta el momento tan solo han experimentado con presos condenados a muerte, Amy será la primera niña del experimento. Sin embargo, algo sale mal, esos doce presos brillan en la oscuridad, tienen una insaciable sed de sangre y más poder del que se imaginan quienes juegan con ellos. El mundo dejará de ser lo que era hasta entonces cuando escapen, pasando a ser un mundo postapocalíptico donde sobrevivir una noche más con vida será toda una hazaña. 


Como veis es un libro de entretenimiento puro y duro, con él no os aburriréis, si el autor tiene una gran cualidad es la de saber enlazar unos capítulos con otros, con finales que nos dejan llenos de incógnitas y que nos hacen seguir leyendo. El estilo es bastante fluido, además de la narración en tercera persona, recoge emails, diarios de los protagonistas, recortes de prensa de la época, etc. No se muy bien si decir que es una pega o una ventaja, pero el libro no deja de recordarnos a otras cosas, esencialmente a Stephen King, quien recomienda la novela de la que dice "lee este libro y el mundo cotidiano desaparecerá".  Me declaro incondicional del maestro del terror, del que he leído todo lo que ha caído en mis manos, es un autentico mago del suspense, que consigue que nos leamos novelones de más de 1.000 páginas sin casi darnos cuenta. Cronin es un alumno aventajado, eso hay que reconocerlo, ha tomado de King esa habilidad para el suspense, y una capacidad para dibujar personajes cargados de vida, para lo cual utiliza un método 100% King: el de presentarnos minuciosamente a cada uno de los personajes, contándonos hasta los detalles más mínimos que para muchos podrían parecer irrelevantes, pero que consiguen que cobren aún más vida. 


La manera de narrar me recordaba continuamente a King, su presentación de muchos personajes también, aunque se ha nombrado insistentemente Apocalipsis como referente (un grupo de personas que buscan la salvación en un mundo postapocalíptico), a mi me ha venido durante la primera parte de la novela a la mente Ojos de fuego (una niña especial debido a unos experimentos científicos) e incluso a la saga de La torre oscura (un grupo heterogéneo que recorre un mundo nuevo en decadencia en busca de un reestablecimiento del orden anterior). Otras referencias literarias que me venían continuamente a la cabeza eran Soy leyenda de Richard Matheson o La carretera de Cormac McCarthy, además de la serie de televisión The walking dead. Y es que mientras leemos podemos ver lo que está sucediendo, el estilo es muy cinematográfico, y creo que sería todo un éxito que trasladaran la novela a la televisión. Eso si, quienes decidáis leer el libro, armaos de paciencia, porque este es la primera parte de una trilogía compuesta por los libros The Twelve y The City of Mirrors, y la segunda parte no se espera hasta 2012. De una manera muy hábil, el autor cierra esta primera parte con algunas respuestas pero con muchas más incógnitas, y lo peor de todo, con un final totalmente abierto y lleno de suspense que nos deja en vilo a la espera de la continuación. Os recuerdo que podéis leer las reseñas de cada uno de los participantes del Reto 10x10, estas comenzaron a aparecer en cascada desde ayer  hasta el 4 de mayo, y las iré enlazando a continuación a medida que se vayan publicando.

Además, os dejo de nuevo la tabla en la que podéis seguirnos por Twitter y donde encontraréis nuestros blogs.


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miércoles, 20 de abril de 2011

'Picnic en Hanging Rock' de Joan Lindsay


Título: Picnic en Hanging Rock (Picnic at Hanging Rock)
Autor: Joan Lindsay
Editorial: Impedimenta (noviembre 2010)
Año de publicación: 1967
Páginas: 320
21,95 euros

Ha sido bastante curioso el camino que he recorrido hasta leer este libro. Me gustan mucho las historias sobrenaturales (sin entrar a valorar si las creo o no), por lo que, hace años, visitando varias webs de temas sobre fenómenos extraños me topé con la intrigante historia de Hanging Rock que muchos dan por cierta. Hace poco, vi este libro reseñado en el blog de Lahierbaroja, y descubrí que esta historia que en esas webs daban por cierta, no es ni más ni menos que una excelente novela, una joya de la literatura australiana, con la que su autora jugó al despiste, al insinuar que los hechos relatados podían ser reales o no. La curiosidad me pudo, y gracias a la editorial Impedimenta, que me envió amablemente un ejemplar, he podido leer esta novela que mezcla elementos sobrenaturales con una cotidianidad tal que pudieron confundir a los lectores en su momento. Me ha recordado en muchos aspectos a Otra vuelta de tuerca de Henry James, donde también se juega a la ambigüedad, y lo sobrenatural y lo cotidiano conviven y se entremezclan de tal modo que no tenemos claro si lo que ha sucedido han sido realmente fenómenos extraños o de los más cotidianos y todo ha sido fruto de nuestra imaginación. Además, ambas novelas están teñidas de una atmósfera victoriana y muy anglosajona, la lectura de las dos es pausada, los acontecimientos se van sucediendo poco a poco, y ambos autores dejan finalmente en nuestras manos la tarea de recomponer el puzzle que nos presentan. Picnic en Hanging Rock se sitúa en el día de San Valentín de 1900, un grupo de alumnas del colegio elitista de señoritas Appleyard celebra un picnic en un inquietante paraje, Hanging Rock, unas formaciones rocosas que existen realmente en Australia.


Todo se tuerce cuando tres alumnas y una profesora desaparecen de manera misteriosa y sin dejar rastro, la única chica que logra regresar no recuerda nada, y al cabo de los días aparece otra de las alumnas sin daños físicos aparentes, que tampoco consigue recordar qué es lo que ha sucedido, cómo ha podido sobrevivir durante tantos días a la intemperie, ni qué ha sido de sus compañeras. A partir de este incidente, las vidas de varias personas se verán afectadas de uno u otro modo por los acontecimientos, y por la presencia implacable de las rocas de Hanging Rock. Lo mejor sin duda de la novela es la construcción de personajes y de una atmósfera que se vuelve angustiante, especialmente porque no tenemos claro qué tememos, si realmente hay un misterio en todo ello. Leyendo la novela queda bien claro que los hechos que se relatan en ella son totalmente ficticios, y aún así, no podemos dejar de preguntarnos en varios momentos de la lectura qué habrá sido de esas alumnas y la profesora.


Joan Lindsay (1896-1984), es una autora australiana que estudió inicialmente pintura en la National Gallery Schoool de Melbourne. Alcanzó el éxito mundial con su novela Picnic en Hanging Rock, considerada una de las novelas clásicas de la literatura australiana. Parte de su éxito se debió a que la autora jugó intencionadamente con la ambigüedad de si lo que se relataba en la novela era cierto o no. La novela fue adaptada al cine en 1975 por Peter Weir, director entre otras de El show de Truman o El club de los poetas muertos, con lo que volvió a poner de actualidad el misterio de Hanging Rock.