viernes, 4 de noviembre de 2011

Delacroix hasta el 15 de enero en Caixaforum Madrid y a partir de febrero en Caixaforum Barcelona



Si hay una exposición que pueda decir que va a ser sin duda mi favorita del año (por lo menos de momento, hasta que se inaugure el 8 de noviembre la del Hermitage en el Prado, que estoy deseando ver), esa es la dedicada a Delacroix en Caixaforum. Por culpa de todos los problemas técnicos que he tenido con el blog no he podido hablaros antes de ella, pero la esperaba con ansiedad desde hacía tiempo, y el día después de inaugurarse estaba ya allí viéndola. Luego, he vuelto una segunda vez con mi chico, y no descarto volver más veces. Me encanta Delacroix, me encanta el siglo XIX y el romanticismo. ¿Cómo no va a entusiasmarme esta muestra?


 
 Autorretrato con chaleco verde

El recorrido comienza con dos autorretratos de Eugène Delacroix, quien nació en 1798 en la localidad francesa de Charenton-Saint-Maurice y falleció en París en 1863. Aunque comenzó su formación con maestros neoclásicos como Pierre Narcisse Guérin, Théodore Géricault o el Barón Gros, pronto comenzó a fijarse en otros clásicos, visitando el Louvre y copiando a los pintores que admiraba como Rubens, Velázquez o Rembrandt.  Si hay algo maravilloso en esta muestra es ver cómo el pintor fue evolucionando de una manera increíble desde sus primeros cuadros más formales y clásicos, hasta terminar en un estilo propio, muy personal, de pinceladas sueltas y pinturas llenas de luz, que serían fuente de inspiración para los impresionistas y postimpresionistas. Y es que Delacroix fue un auténtico adelantado a su tiempo.

El duque de Orleans mostrando a su amante

Como hijo de su época que fue, el espíritu romántico impregna toda su obra, con personajes solitarios y melancólicos, o grandes héroes. El pintor se relacionó con los grandes artistas de su época, quienes no ocultaron su admiración por él y por su obra, el intercambio fue mutuo. Baudelaire no tenía más que palabras de elogio para Delacroix,  y Goethe admiró las excelentes litografías que este hizo de su Fausto. Unas litografías que pueden verse en la muestra y que son sencillamente extraordinarias, si habéis leído el clásico de Goethe (os lo recomiendo, es un libro imprescindible) veréis con qué acierto supo plasmar Delacroix la historia en estas litografías. Me encantaría tener un libro con estas ilustraciones.


Otro de los motivos de inspiración literarios del artista fue Hamlet de Shakespeare, un personaje que encarnaba muy bien el espíritu romántico de la época con su carácter atormentado y solitario. Como veis, la literatura fue para Delacroix una fuente constante de inspiración, tanto sus contemporáneos como los clásicos.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d8/Eug%C3%A8ne_Delacroix,_Hamlet_and_Horatio_in_the_Graveyard.JPG
 Hamlet y Horacio en el cementerio

Otro de los coetáneos al que admiró fue el poeta Lod Byron, al que le dedicó varios cuadros y por quien comenzó a interesarse en el conflicto entre Grecia y Turquía. La guerra de la independencia de Grecia fue seguida con gran interés en la época, y Byron fue uno de los defensores del bando griego, llegando a morir en este país. Delacroix dedicó varios cuadros a la lucha del pueblo griego por su libertad.

http://www.painting-palace.com/files/154/15381_Greece_on_the_Ruins_of_Missolonghi_f.jpg
 Grecia expirando sobre las ruinas de Missolonghi

Otro de sus grandes puntos de inspiración fueron los viajes y el exotismo de otras culturas. Su viaje a Marruecos y Argelia ha dejado grandes cuadros llenos de luz y color. Los harenes, las exóticas y suntuosas ropas árabes, las celebraciones, la calle como lugar de reunión, fueron algunas de las cosas que más le impresionaron de su viaje y que luego plasmó en cuadros de una gran belleza. 

http://tallerymedio.files.wordpress.com/2011/03/delacroix1.jpg 
Mujeres de Argel en su aposento

Me encantaría poder mostraros todas las obras de la muestra, ya que todas son imprescindibles, pero no me ha quedado más remedio que hacer una selección de las que, por un motivo u otro, más me han gustado. La muestra reune más de 100 obras del pintor francés, gracias a la colaboración del Museo del Louvre. Además, cuenta con préstamos de la National Gallery de Londres, el Metropolitan Museum de Nueva York o el Art Institute de Chicago. Es cierto que en la exposición se echan de menos sus famosas grandes composiciones históricas como La libertad guiando al pueblo, pero a cambio, podemos contemplar otras obras suyas menos populares y no por ello menos interesantes.

https://www.reproarte.com/files/images/D/delacroix_eugene/0306-0191_christus_an_der_geisselsaeule.jpg
Cristo en la columna

Esta exposición emociona, con cada uno los cuadros que se muestran, con tan solo pensar que una mano humana ha podido concentrar tanta belleza en un lienzo. Uno de los retratos más impresionantes de la muestra y mi favorito es el que podéis ver a continuación del barón Schwiter. Pertenece a sus obras más tempranas, influenciadas por la pintura británica tras pasar tres meses en Inglaterra estudiando a los pintores ingleses. El cuadro, de gran tamaño, pierde mucho visto aquí, cara a cara, el barón parece aún lleno de vida y nos contempla altivo desde el cuadro. 

http://3.bp.blogspot.com/-Y7mcZSRep-w/TWAeNc_067I/AAAAAAAABKo/vhLA4j-42yo/s320/Delacroix.-+El+bar%25C3%25B3n+Louis-Auguste+de+Schwiter.++1826++N.G.+Londres++Reino+Unido.jpg 
El barón Louis-Auguste de Schwiter

Termino el repaso con el que es mi otro cuadro favorito de la muestra, este por su belleza en sí mismo y también por todo lo que representa. Y es que Delacroix en sus últimos años depura su estilo hasta convertirlo en algo muy personal: pinceladas sueltas, apenas esbozos, y luz, mucha luz en paisajes al aire libre. ¿A qué nos suena esto? Pues sí, Delacroix fue un auténtico precursor del Impresionismo, no en vano, influyó mucho en estos pintores quienes reconocieron esa influencia, también en Van Gogh, otro de sus grandes seguidores. El cuadro que os muestro a continuación, El mar desde Dieppe, es un ejemplo de ello. Rabiosamente moderno para su época, podría pertenecer a cualquier artista impresionista, pero no, es de Delacroix, una auténtica maravilla adelantada a su tiempo.

http://www.paintinghere.com/UploadPic/Eugene%20Delacroix/big/The%20Sea%20from%20the%20Heights%20of%20Dieppe.jpg

El mar desde Dieppe

Siempre que os recomiendo una muestra es porque me ha gustado mucho (las que veo que no me gustan ni me molesto en hablar de ellas), pero es que esta de verdad os la quiero recomendar, creo que nadie que pueda verla debería perdérsela. Tenéis hasta el 15 de enero de 2012 para verla en Caixaforum Madrid (paseo del Prado, 36) de lunes a domingo de 10 a 20 horas, y la entrada es gratuita. Además, a partir de febrero la muestra se traslada al Caixaforum de Barcelona (Av. Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8), por lo que digo, no podéis perderosla.

 http://farmacon.files.wordpress.com/2008/10/medea_delacroix.jpg  
Medea

Y aunque ya lo haya dicho en los comentarios de la entrada donde os hablé de los problemas técnicos que he tenido con el blog, quería volver a agradeceros a todos vuestras palabras y vuestro apoyo, realmente me animaron muchísimo. De momento parece que todo se ha arreglado así que seguiré en Blogger hasta que me den otro disgusto, bueno, esperemos que eso no suceda. Gracias de verdad, me hacéis sentir realmente querida y que apreciáis lo que hago en este blog al que dedico mucho tiempo y en el que vuelco mucho de mí misma. Espero que disfrutéis mucho del fin de semana, yo me voy esta tarde a ver a Yes en La Riviera, como ya os comenté, así que el lunes os contaré. ¡Feliz fin de semana!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

'Criadas y Señoras' de Kathryn Stockett


Título: Criadas y Señoras (The Help)
Autor: Kathryn Stockett
Editorial: Maeva (2010)
Año de publicación: 2009
Páginas: 560
Precio: 10 euros 

Nos encontramos en Misisipi, en la localidad de Jackson, a principios de los años 60. Kennedy es presidente de los Estados Unidos, Stevie Wonder con tan solo 12 años suena con éxito en las emisoras de radio, también se oye ya a los Rolling Stones o a Bob Dylan. La mayoría de los hogares cuentan ya con televisión y aire acondicionado, y por primera vez se acepta a un chico negro, James Meredith, en la Universidad de Misisipi. La otra cara de la moneda es la segregación racial, el asesinato del activista por los derechos civiles Medgar Evers, o la necesidad de una marcha hacia Washington donde Martin Luther King daría su famoso discurso iniciado con las palabras "tengo un sueño". Y es que a pesar de que la esclavitud se abolió en EEUU en 1865, la segregación racial sería una realidad hasta 1964, año en que el Acta de Derechos Civiles puso fin a la discriminación en lugares públicos, en el gobierno y en el empleo. Criadas y Señoras es un retrato de esta época y de la lucha por los derechos civiles en EEUU, a través de las historias de varias mujeres, criadas negras que deciden contar su historia y los abusos a los que se ven sometidas por sus señoras blancas. Skeeter acaba de terminar sus estudios en la Universidad y regresa a su hogar en Jackson, allí decidirá escribir la historia de las criadas negras que se encargan de la limpieza de los hogares blancos y de criar a sus hijos, todo ello bajo la sombra del recuerdo de Constantine, la criada que la cuidó a ella desde niña y que misteriosamente desapareció un día sin dejar ni rastro. Para sacar adelante el libro, Skeeter entrevistará a varias criadas, entre ellas, a Aibeleen quien ha criado a muchísimos niños blancos a pesar de que siempre sufre cuando estos de hacen mayores y comienzan a señalar las diferencias por el color de piel, o Minny, rebelde a pesar de que tiene que alimentar a su numerosa familia y a su marido borracho que la maltrata.  Junto a ellas, iremos conociendo el día a día de estas mujeres, las humillaciones y abusos a las que se ven sometidas, como el tener que usar un lavabo fuera de la casa solo para ellas para "no contagiar" a las familias blancas con sus virus, tener que vivir en guetos apartados o no poder acceder a las bibliotecas de blancos.

La impresionante Memphis Minnie, a la que se nombra en el libro

El libro supone un viaje al pasado a una de las épocas más vergonzosas de EEUU, especialmente en los estados del Sur, con cosas que realmente llaman la atención y escandalizan como la Compilación de leyes Jim Crow para los estados del Sur, unas normas de segregación vigentes de 1876 a 1965, en las que podemos encontrar cosas como que una persona blanca no puede casarse con alguien de otra raza o el matrimonio se considerará nulo, que un peluquero negro no pueden cortar el pelo a mujeres o niñas blancas, que no pueden ser enterrados en lugares donde se entierra a blancos o que las escuelas de blancos y negros no pueden intercambiar libros. La parte histórica de la novela ha sido lo que más me ha gustado de ella, aunque apenas se den pinceladas de los acontecimientos, a partir de lo que se nos cuenta podemos ahondar más en la historia. Por otro lado, el hecho de que las criadas negras cuenten su día a día hace el libro mucho más humano y podemos imaginarnos mejor cómo debían sentirse al ser tratadas de ese modo, una mezcla de amor-odio, ya que cuidan a esos niños blancos a los que adoran pero que cuando crezcan serán los racistas explotadores que les emplearán, y una mezcla de temor y rebeldía. A pesar de lo largo que es, el libro se lee muy bien ya que está plagado de anécdotas e historias, algunas de ellas muy divertidas, como la tarta de Hilly, el personaje más odioso y racista de la historia, o la pobre Celia, una rubia despampanante que no sabe hacer ninguna labor de la casa y que es despreciada por todas las mujeres de Jackson que no quieren relacionarse con ella.
James Meredith, primer estudiante negro de la Universidad de Misisipi, escoltado para ir a clase

¿Entretenido? Sí ¿Impresionante? Me temo que he de decir que no, a pesar de las buenas críticas que está teniendo. Y es que Criadas y Señoras no deja de ser un bestseller que trata un tema interesantísimo de una manera muy humana, que reivindica el papel que todas esas personas vivieron en la lucha por los derechos civiles, pero que en mi opinión no merece el revuelo que ha levantado. En primer lugar, el libro está escrito a tres voces, las de las criadas Aibeleen y  Minny, y la universitaria y blanca Skeeter. A pesar de que tanto social como culturalmente son muy diferentes, la autora escribe exactamente igual los capítulos de las tres, tanto es así, que en alguna ocasión en que me he despistado o que he dejado algún capítulo a medias, he tenido que ir al principio del mismo a ver quién "escribía" el capítulo. Los personajes están bien definidos, pero sus voces son exactamente las mismas, lo que le resta a la historia muchísima verosimilitud. Por no hablar de que de repente uno de los capítulos está escrito en tercera persona, desde fuera, contándonos lo que las tres protagonistas hacen. He de decir que ha sido el que más me ha gustado, ya que ahí no tenía esa sensación de engaño con los personajes, ojalá hubiera estado escrito íntegramente así. Otra cosa que no me ha gustado nada es que en los diálogos se haga hablar a los personajes negros mal poniendo en cursiva las palabras mal pronunciadas (grasias, universidá, pensá, pos, pa) algo que me ha ralentizado mucho la lectura y que me ha parecido bastante ridículo y un pelín racista. Primero porque cuando esos mismos personajes hablan en sus capítulos contando la historia lo hacen de manera culta (utilizando incluso vocabulario y expresiones que no es creíble que manejen), solo hablan mal en los diálogos, y en segundo lugar, porque se dice que Aibeleen es una persona muy lectora y a la que le gusta escribir, algo incompatible con esa forma de hablar. Lo mismo sucede con otra de las criadas, Yule May,  quien ha ido a la universidad, pero aún así habla mal. Entiendo que el libro hubiera resultado muy cansino si se hubiera incluido todo el rato esa forma de hablar, pero en ese caso, hubiera preferido que las criadas hablasen normal, sin cultismos y con un lenguaje más de la calle, pero sin exagerar. También me parece, como les suele suceder a la mayoría de los bestsellers, que le sobra páginas y que tiene mucho trozo de relleno, especialmente en la recta final, donde todo resulta un poco repetitivo. A pesar de ello, como digo, es una novela muy entretenida, con personajes que realmente hacen disfrutar. Y es que a pesar de que Aibeleen es encantadora y la favorita de muchos, y a mí personalmente me ha encantado su relación con la niña que cuida, Mae Mobley (de los mejores momentos del libro), mi favorita es sin duda la descarada Minny, su carácter me ha encantado, a pesar de su situación tanto personal con su marido maltratador como en el trabajo, es un personaje con una gran personalidad y que protagoniza algunos de los momentos más divertidos de la novela junto a otro de los personajes que más me han gustado, la mujer para la que trabaja, Celia, con muy poco cerebro pero con mucho mejor corazón que las mujeres de Jackson que la desprecian por lo hortera que es y por venir de una familia pobre de campo.

Sabréis que se ha estrenado hace poco la película basada en el libro, dirigida por Taylor Tate y protagonizada por Emma Stone, Bryce Dallas Howard, Viola Davis, Sissy Spacek y Octavia Spencer. La película me ha gustado bastante, más aún si tenemos en cuenta que  han ido muy seguidos en el tiempo película y libro, y que normalmente después de leer una novela es muy difícil que nos guste la adaptación. Sin ser exactamente igual que el libro, ya que se hacen algunos cambios que resultan necesarios para el trasvase del papel a la pantalla, la película es bastante fiel al espíritu del libro. Admás, las protagonistas están fantásticas, en especial Bryce Dallas Howard a la que hasta ahora había visto siempre en papeles muy tiernos y que sabe hacerse odiar en esta película. Otra de mis favoritas de nuevo es Minny encarnada por Octavia Spencer que consigue hacer aún mejor el personaje, ya que introduce una gran nota de humor que en la novela no era tan evidente. Así que ya sabéis, si queréis pasar un buen rato y además viajar al EEUU de los 60 y conocer los problemas de segregación racial de primera mano desde los testimonios de sus protagonistas, os recomiendo tanto el libro como la película.

sábado, 29 de octubre de 2011

Problemas técnicos y planes


Estoy escribiendo esta entrada sin tener ni idea de si se publicará bien o no. Como habréis visto, estos días he estado teniendo bastantes problemas con Blogger, el principal, que las entradas no se actualizaban en la lista de blogs del reader ni en vuestros blogs, por lo que la entrada de 'Un rey sin diversión' de Jean Giono se ha quedado un poco en el limbo. Parece que ayer la prueba que hice (que aunque se llama segunda prueba es por lo menos la 1.500) funciona, así que voy a probar a publicar esto a ver qué pasa, y especialmente para explicaros a todos por qué está pasando lo que está pasando. Aún no sé muy bien qué voy a hacer, de hecho, totalmente desesperada, he importado ya mi blog a Wordpress, lo que no sé es si me cambiaré definitivamente, o si seguiré confiando en que Blogger funcione. Os agradecería cualquier comentario o ayuda a este respecto, tanto los que tenéis Wordpress como los que lo habéis probado, y cualquier opinión sobre qué creéis que es mejor, cambiar a Wordpress o quedarme en Blogger.

Sé que puede parecer estúpido (especialmente para la gente de fuera, los que no tienen blog), pero podréis imaginar lo mal que lo he pasado estos días. Llevo desde 2008 con este blog y perderlo... no sé, simplemente no puedo imaginarme ya la vida sin planificar entradas, sin escribirlas y disfrutarlas comentándolas con vosotros, compartiendo en definitiva todo lo que me gusta y me mueve. El blog se ha ido convirtiendo en algo muy importante para mí (mi hijo intelectual, como lo llama mi chico), en especial desde que hace dos años me quedé en paro (aunque es cierto que por suerte me han ido saliendo trabajillos esporádicos que lo han hecho todo un poco más fácil), el blog es lo más cercano que tengo ahora mismo a mi profesión, el periodismo, una profesión a la que amo muchísimo a pesar de todos los disgustos que me ha dado, escribir para mí es como respirar, lo necesito. Tampoco podría vivir sin vosotros, vuestros comentarios, ideas, recomendaciones... muchos os habéis convertido ya en amigos a pesar de que no nos hemos visto nunca en persona, a otros sí que he podido conoceros y disfrutaros en el mundo real, todos me aportáis algo muy valioso y no quiero perder esa pequeña gran familia que se ha formado en internet gracias al blog y a una pasión común: disfrutar de la vida y lo que nos ofrece y compartirlo. Después de esta parrafada (ya veis que estoy un poco sentimental), quería darle mi agradecimiento en especial a La pequeña Meg de Cazando estrellas que en el peor momento de crisis me dio todo su apoyo a pesar de que era jueves noche. ¡Muchísimas gracias! Con tus palabras de verdad que me devolviste un poco la calma.


Dejando ya el tema de Blogger, os comento un poco lo que estoy haciendo estos días. Ahora mismo estoy leyendo Criadas y señoras de Kathryn Stockett que, a pesar de que me está gustando bastante, se me está eternizando, y parte de la culpa de esto la tiene alcorze de El errante (¡muchas gracias!) quien me puso desde su blog los dientes largos con los cómics de The Walking Dead y me dijo dónde podía conseguirlos. Son un vicio total, de los 89 cómics que hay me he leído ya 37. También estamos hablando por ahí de hacer una lectura conjunta Karo de libro_génica, Aramys de Viaje alrededor de una mesa, LaHierbaroja, y Atram14 de Leer sin prisa. Los del reto10x10 estamos pensando también en libro para el siguiente aunque de momento no hay nada decidido. Os muestro también los últimos libros que me han llegado de editoriales, muchas gracias a todas ellas que se portan fenomenal mandándome lo que pido inmediatamente: (Sanshiro de Natsume Soseki -Impedimenta-; Diario secreto 1836-1837 de Alexander Pushkin -Funambulista-; Madre Noche de Rachel Pollack - Ajec-; Las crónicas de la señorita Hempel de Sarah Shun-lien Bynum -Libros del Asteroide-; Entre tonos de gris de Ruta Sepetys -Maeva-; Yo me he llevado tu queso de Deepak Malhotra -Urano-).


En cuanto a música, ¡sí! ya tengo mis entradas para ver a Yes el 4 de noviembre. Además, veremos a Red Hot Chili Peppers el 17 de diciembre y a Arctic Monkeys el 27 de enero. La temporada de exposiciones está mejor que nunca, tenía pensado hablaros esta semana de alguna de ellas pero no ha podido ser, espero que más adelante pueda volver al ritmo habitual de publicación de entradas. Os recomiendo especialmente la de Delacroix en Caixaforum, emocionante, preciosa, magnífica, cualquier calificativo se queda corto, es de las que emocionan hasta las lágrimas, yo voy a volver, una sola visita no es suficiente. Os animo también a que veáis la completísima La caballería roja. Creación y poder en la Rusia soviética de 1017 a 1945 en La Casa Encendida, que cada vez se supera más con sus muestras. Imprescindible. Otra que no podéis perderos es Otras mujeres. Fotógrafas en México 1872-1960 en Casa de América, una visión del México de los siglos XIX y XX a través de la cámara de una cincuentena de mujeres, entre ellas la pintora Frida Kahlo

Y en cuanto a vida personal, por fin acabamos del todo la mudanza ayer (aunque la nueva casa está hecha un zafarrancho de combate) y devolvimos  las llaves al casero. Estoy muy contenta con la nueva casa, es genial no tener a más caseros en el cogote reclamando mil pagos. Y aunque de momento nos quedamos con los muebles que ya estaban en el piso (muy feos pero que han venido genial para instalarnos sin tener que amueblar), con el tiempo, y poco a poco, iremos arreglándola y poniéndola bonita. Los libros, no os preocupéis, aunque amontonados, han llegado todos sanos y salvos (¡16 cajas de libros, madre mía! Y eso que tengo muchos aún en casa de mis padres) y espero que puedan tener en algún momento una bonita estantería para que estén anchos y cómodos. Vamos, que en ese sentido, estoy muy feliz, es una sensación rara pero genial la de vivir en una casa en propiedad.
Henri Cartier-Bresson

Y como veo que me he ido un poco por las ramas, termino ya, espero que paséis un feliz fin de semana o puente. Por mi parte, aprovecharé para sacarle todo el jugo que tiene Madrid y que es por lo que amo tanto a esta ciudad, en especial le tengo echado el ojo a la exposición de la Fundación Canal, Observados, una colección de fotografías, entre las que se encuentran algunos de mis fotógrafos favoritos como Walker Evans o especialmente mi adoradísimo Cartier-Bresson. Espero que todo se solucione en breve y poder contároslo ya sea aquí o en WordPress. Espero que entendáis que estos días esté menos participativa y que no conteste comentarios ni visite vuestros blogs, estoy al cien por cien enfocada en arreglar esto, pero en cuanto se solucione prometo contestaros y visitaros a todos. ¡Gracias por estar siempre ahí!

'Un rey sin diversión' de Jean Giono


Título: Un rey sin diversión (Un roi sans divertissement)
Autor: Jean Giono
Editorial: Impedimenta (septiembre 2011)
Año de publicación: 1947
Páginas:224
Precio: 18,60 euros 

Invierno de 1843. La nieve cubre y aísla por completo a un pequeño pueblecito de la región de Trièves en la Provenza francesa. Son tan pocos los habitantes de este lugar que todos se conocen, la mayoría, tienen incluso lazos familiares. Por eso, cuando Marie Chazottes desaparece sin dejar ni rastro cunde el pánico entre ellos. Al pueblo llega el misterioso gendarme Langlois para hacerse cargo de la situación. A primera vista puede parecer una novela negra, y que el eje de la misma es descubrir quién comete esos asesinatos. Pero no, Un rey sin diversión es una novela extremadamente peculiar, en la que más o menos a la altura de las primeras 70 páginas se descubre al autor de las desapariciones. Entonces ¿de qué va? No es fácil de explicar, si os dijera que los protagonistas de esta novela son el pueblo, Langlois y la sangre roja destacando en la blanca nieve, no os estaría aclarando mucho, pero así es. Un rey sin diversión no es una novela al uso, la acción inmediata, el hilo conductor de la misma no es lo más importante, a veces parece que no pasa nada, pero sí que pasa, aunque no nos demos cuenta de ello hasta la última página. Estoy siendo muy ambigua, lo sé, pero es que yo misma no supe hasta leer la última palabra del libro lo que estaba sucediendo, y entonces, como si me hubieran encendido un interruptor en la cabeza, todo cobró sentido y até los cabos de esta novela nada sencilla. Lo mejor de todo son las descripciones poéticas y evocadoras, que consiguen dibujar una naturaleza muy viva, la nieve, los bosques, el pueblo aislado y sus habitantes.

"El haya crepitaba como un brasero; danzaba como solo saben danzar los seres sobrenaturales, multiplicando su cuerpo alrededor de su inmovilidad; ondulaba en torno a sí misma en un enredo de echarpes, tan estremecida, tan dorada, tan incansablemente llena de la embriaguez de su cuerpo que ya no se sabía si estaba arraigada por la presa de prodigiosas raíces o por la velocidad milagrosa de la punta de la peonza sobre la que reposan los dioses."

Además, el autor sabe crear unos personajes peculiares pero creíbles, no solo el extraño Langlois, eje de la historia, sino por ejemplo la fornida y envejecida "Salchicha", que en otros tiempos se dedicó a la prostitución y que se encarga de parte de la narración, o el propio y principal narrador, quien parece haber participado de lo que sucedió aunque sin definir claramente su papel en la historia. Como podréis adivinar he de ser ambigua para no chafarle el final a quien se decida a leer el libro, tan sólo os diré la frase que da título al mismo, clave en la historia: "Un rey sin diversión es un hombre lleno de miserias", tomada de los Pensamientos de Pascal. Y es que a quien hay que temer es a aquellos que menos lo parecen, la maldad a veces no nace de la propia maldad, sino del aburrimiento. Un rey sin diversión no es una lectura fácil, ya os lo aviso, está llena de descripciones de una gran belleza, de personajes y situaciones complejas, de sobreentendidos, de cosas que no son lo que parecen. No es el típico libro que se pueda ir leyendo en el metro o en el autobús, a pesar de que su argumento de asesinatos lo sugiera. Requiere calma, reflexión y concentración. A veces hay que volver atrás porque algún sutil matiz se nos ha escapado y resulta importante para la acción. En contrapartida a todo eso, es un libro maravillosamente bien escrito, con el que se disfruta tanto de lo que se cuenta como de la manera en que se cuenta. Ya se sabe que con algunas novelas hay que hacer un pequeño esfuerzo, sin embargo, si lo hacéis os garantizo que valdrá la pena.

"Día verdoso, sin cierzo, viento de noroeste, presagios de los que aquí, en esta estación, podemos llamar buen tiempo. Osea, lo que ustedes llamarían un tiempo de perros. Vientecillo helado, y por tanto nieve firme en los claros, nieve blanda en los lugares cubiertos, en los valles, en las colladas anticlinales y en las solanas."


Jean Giono, a pesar de su apellido italiano nació en Manosque, en la Alta Provenza (Francia), el 30 de marzo de 1895. Su familia, muy humilde, era de origen franco-italiano, su padre era zapatero y anarquista, y su madre planchadora. Con tan solo 16 años tuvo que dejar los estudios y comenzar a trabajar de mozo y después de dependiente. En 1915, durante la I Guerra Mundial, fue movilizado y enviado al frente de Verdún. Más tarde, recibiría la Legión de Honor y comenzaría a implicarse políticamente en movimientos de izquierda, que abandonaría finalmente por una postura decididamente pacifista, algo que le acarrearía muchos problemas con el estallido de la II Guerra Mundial, y que haría que fuese detenido. Una vez terminada la guerra, fue acusado de colaboracionista con el régimen de Vichy, a pesar de que había manifestado varias veces y de manera pública su rechazo al régimen nazi, siendo incluso autor de una obra de teatro, Le voyage en calèche, que los alemanes habían prohibido durante la guerra. Aunque fue finalmente liberado, su fama de colaboracionista hizo que fuese rechazado por el mundo literario francés que le expulsó del Comité Nacional de Escritores y le inscribió en una lista negra que vetaba la publicación de sus obras en Francia. Hasta 1947, fecha en que se publicó Un rey sin diversión, su nombre no fue rehabilitado. A partir de ahí, sus obras serían enormemente apreciadas, también por el mundo del cine, donde se han hecho famosas adaptaciones de sus libros, como es el caso de El húsar en el tejado o la propia Un rey sin diversión, dirigida por François Leterrier, de la que os dejo a continuación un brevísimo pero precioso fragmento. Jean Giono moriría en su localidad natal en 1970 de un infarto.