viernes, 11 de septiembre de 2009

Gordos: ¿humor o drama?


He de decir que la película Gordos de Daniel Sánchez Arévalo (Azul oscuro casi negro) me ha sorprendido bastante, aunque no pueda decir precisamente que para bien. Iba con la idea de ver una peli de humor ligero, sin pretensiones, para pasar un rato, de hecho iba con invitaciones del Club Renoir, así que era una de esas veces que no importa mucho que el film no sea muy bueno. El principal problema de Gordos, es que lo que empieza como una película de humor puro y duro con golpes bastante buenos, aunque también con mucho golpe de efecto burdo, logrado con desnudos gratuitos, tan sólo para que veamos lo mucho que han engordado los actores para hacer la peli, o escenas de sexo bastante desagradables, acaba derivando sin saber muy bien cómo en un dramón de cuidado. Eso descoloca bastante, pero lo que acaba de confundirnos es que el mensaje de la película no está en absoluto claro. ¿Está bien ser gordo? ¿Hay que aceptarse a uno mismo? ¿O es que sólo pasando hambre y perdiendo kilos llegaremos a la felicidad? Los porqués de la gordura de los personaje son de chiste, según el director, todo gordo lleva dentro de sí una persona con complejos problemas y con muchas insatisfacciones en la vida, en cuanto esos problemas desaparecen, desaparecen también los kilos. Un poco frívolo ¿no? Si quieres hacer una peli para reírte de la gordura y sus complejos, hazla. Si quieres hacer un drama sobre la obsesión y el culto al cuerpo, hazla. Pero a mi este batiburrillo sin sentido, la verdad es que no me ha gustado nada.

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