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lunes, 17 de septiembre de 2012

'Mil grullas' de Yasunari Kawabata

Mil grullas

Título: Mil grullas (Sembazuro)
Autor: Yasunari Kawabata
Traducción: María Martoccia
Editorial: Emecé (mayo 2005)
Año de publicación: 1951
Páginas: 144
Precio:  17,50 euros

Y uno veía mil grullas, pequeñas y bancas, que comenzaban a volar a su alrededor.

A los que les pueda dar miedo enfrentarse por primera vez a la literatura japonesa por lo que pueda tener de lírica, tradicional y opuesta a nuestra cultura occidental, que ni se les ocurra acercarse a Kawabata. A los que queráis dejaros seducir por una prosa aparentemente sencilla, pero llena de símbolos e imágenes ancestrales, inundada de belleza por la belleza en sí misma, ceremonias transmitidas a lo largo de los siglos, y un mundo totalmente diferente al nuestro, aunque con personajes que en el fondo sienten, aman y sufren igual que nosotros, no podéis perderos a Yasunari Kawabata. Sin duda, uno mis autores japoneses favoritos, cada página suya, cada instante, descripción o diálogo de sus novelas, nos mete de lleno en ese mundo de sensualidad, belleza, gestos delicados y pausados, que suelen asociarse al mundo oriental.

Templo Engakuji en Kamakura

Mil grullas se desarrolla en la ciudad japonesa de Kamakura, donde vive Chikako, una mujer acomplejada y llena de desprecio hacia los demás por una enorme mancha que le cubre uno de sus pechos. Esto no impidió que fuera durante años la amante del padre del protagonista, el joven Kikuji, y que, al caer en desgracia tras buscarse el padre una nueva amante (la señora Ota) consiguiera hacerse con el poder en casa de este, manipulando tanto a la madre ya fallecida de Kikuji, como al propio Kikuji. Chikako es instructora de la ceremonia del té, y un día, reune en una de estas ceremonias a Kikuji, a la señora Ota y a su hija Fumiko, creándose una compleja relación entre estos personajes que, como suele suceder en las novelas de Kawabata, termina de forma violenta y trágica, en un torbellino de sexo y muerte. Para completar este complejo y delicado entramado de relaciones, aparece en escena la bella Yukiko adornada con un pañuelo cubierto de grullas (símbolo de longevidad), a la que Chikako trata de emparejar con Kikuji.

Ceremonia del té

Además de estas relaciones complejas entre personajes, y los abundantes diálogos entre ellos, uno de los ejes centrales de la novela es la ceremonia del té y los instrumentos necesarios para realizarla, que en este caso Chikako ha acaparado y se ha llevado de casa de Kikuji. La ceremonia del té japonesa es mucho más que el simple acto de tomar una taza de té que practicamos en occidente. Se trata de un ritual muy antiguo y muy complejo, con influencias del budismo zen, lleno de significados y símbolos, para el que quienes lo practican tienen que estar preparándose durante años e incluso toda una vida. Los invitados también deben conocer los rituales de la ceremonia para poder seguirla adecuadamente, es por eso que en muchos colegios y Universidades se enseña como una disciplina más. El té utilizado es el té verde o matcha, y la ceremonia abarca además de la preparación de esta bebida, el saber utilizar el kimono y la decoración adecuados, así como crear el ambiente ideal para los invitados a la misma.

Tres preciosos tazones para la ceremonia del té de cerámica Raku, Hagi y Karatsu

Para la ceremonia se utilizan distintos utensilios de una gran belleza y cada uno con un significado concreto. En muchos casos, estos tazones y jarras tienen siglos de antigüedad y un valor incalculable, y pasan de generación en generación dentro de una familia, como un auténtico tesoro y legado de sus ancestros. Así sucede en la novela donde, por ejemplo, aparecen tazones y jarras ceremoniales de cerámica Shino, Ryunyu, Raku o Karatsu. Además, tanto las Casas de Té donde se celebran estos rituales, como las casas particulares, tienen una especial distribución en atención a la filosofía zen, y están exquisitamente decoradas con auténticas obras de arte y otros objetos artísticos cuya función muchas veces es meramente contemplativa (la belleza por sí misma) como las acuarelas Sotatsu.

Acuarela Sotatsu, El desplazamiento de los pájaros

La novela tiene dos niveles de lectura: uno sencillo, con frases breves y abundantes diálogos, en el que se nos relatan esas relaciones interpersonales de odio, amor, deseo sexual y poder entre los personajes; y si queremos profundizar, otro nivel en el que se encuentra todo lo que rodea la historia, las ceremonias de té con sus rituales e instrumentos, los símbolos ocultos en el relato, para los que deberemos investigar un poco más, aunque el libro tiene abundantes notas a pie de página explicativas. Se lea como se lea, es en definitiva, una bellísima historia de sentimientos cruzados, en el marco de una cultura milenaria llena de pequeños detalles que os encantará si, como a mí, os fascina la cultura japonesa y queréis aprender más de ella.

Yasunari Kawabata

Yasunari Kawabata (1899-1972) fue el primer escritor japonés en ganar el premio Nobel de Literatura en 1968. Su obra, al igual que su vida, están marcadas por la muerte que experimentó de cerca desde muy pequeño, ya que se quedó huérfano a los 3 años, algo que marcaría profundamente su personalidad y que le convertiría en alguien sumamente solitario. Ingresó en la Universidad de Tokio donde comenzó estudiando Literatura en Lengua Inglesa para cambiar posteriormente a Literatura del Japón, durante esos años publicó sus primeros trabajos en revistas literarias de la época. Su primera novela fue La bailarina de Izu publicada en 1927, seguida de País de nieve, novela que le consagró como uno de los escritores más importantes de Japón. Recibió la medalla Goethe en Frankfurt en 1959, y tres años después de recibir el Nobel de Literatura, se suicidó inhalando gas a los 72 años, enfermo y víctima de una depresión tras la muerte de su amigo y discípulo el también escritor Yukio Mishima. Entre sus obras más conocidas, además de las ya nombradas, se encuentran El maestro de Go, Primera nieve en el monte Fuji, La casa de las bellas durmientes o Kioto. En el blog podéis encontrar además las reseñas de El rumor de la montaña y Lo bello y lo triste.

lunes, 16 de julio de 2012

'Out' de Natsuo Kirino

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Título: Out (Out)
Autor: Natsuo Kirino
Traducción: Albert Nolla Cabellos
Editorial: Emecé (febrero 2008)
Año de publicación: 1997
Páginas: 560
Precio:  20,50 euros


En verano suelen apetecer lecturas más fresquitas y sin complicaciones, aunque sé que yo no estoy cumpliendo del todo con esta afirmación, sí que me gusta aprovechar esta época para disfrutar de lecturas que son puro entretenimiento. Cada vez me voy aficionando más a la novela negra, especialmente a través de una de las literaturas que de aquí a unos años me interesa más: la japonesa. Y es que los japoneses son diferentes hasta para la novela negra, estas suelen incluir elementos muy novedosos y características de otros géneros que me atraen bastante. Es el caso de La devoción del sospechoso X de Keigo Higashino de la que os hablé no hace mucho, o de Grotesco de Natsuo Kirino, la misma autora de la que voy a hablaros hoy. Aunque Grotesco me gustó mucho, he de decir que Out la supera con creces, es mucho más intensa, oscura, adictiva, sus personajes son muy accesibles y reconocibles, y lo mejor de todo, su final, aunque imprevisible y algo extraño, queda cerrado, cosa que no sucedía con la otra novela.


Untitled de la serie Eros, Tokyo, 1969 (Shomei Tomatsu)

Masako, Kuniko, Yoshie y Yayoi son un grupo de mujeres que trabaja en el turno de noche de una fábrica de comida preparada de Tokio. En la fábrica el trabajo es duro, especialmente por el horario, ya que tienen que vivir al revés de todo el mundo, incluidas sus familias, algo que en ocasiones les acarreará más de un problema familiar. Fuera de la fábrica, todas y cada una de ellas tienen su historia personal, sus problemas, y unas vidas solitarias que las consumen. Masako, la verdadera protagonista a pesar de que se trate de una novela coral, es una mujer que lleva años sin hablar con su marido ni con su hijo, una incomunicación que les ha hecho separarse totalmente a los tres a pesar de que viven en una misma casa; Kuniko es una mujer a la que le gusta aparentar y comprar sin medida, con lo que vive por encima de sus posibilidades ahogada por los créditos y deudas, su pareja acaba de abandonarla, algo que no hace sino incrementar su carácter egoísta; Yoshie, la mayor de todas, apodada Maestra por su experiencia, vive con una de sus hijas y con su suegra, postrada en la cama, de la que tiene que ocuparse sin tener ni un momento para sí misma. Sus vidas dan un vuelco cuando Yayoi mata a su marido harta de sus infidelidades y de que se gaste todo el dinero de la pareja en el juego y en prostitutas. Masako se apiada de ella, ya que tiene dos niños pequeños que quedarían desamparados si fuese a la cárcel, y toma el control de la situación: ayudada por el resto de sus compañeras, descuartizan y hacen desaparecer el cadáver. Lo que comenzó como una manera de ayudar a una compañera, acaba complicándose al proponerles un empresario sin escrúpulos vinculado a la yakuza que realicen este trabajo para deshacerse de los cadáveres que esa organización criminal va dejando a su paso.

Prostituta Nagoya, 1958 (Shomei Tomatsu)

El argumento es muy original, conocemos el crimen y a las criminales, pero aún así quedan muchas incógnitas que desvelar. Por un lado, las vidas personales de cada una de las protagonistas, qué las empuja a implicarse en semejante negocio. Por otro, cómo conseguirán que la policía no las atrape y cómo lograrán seguir sin peligro con este "negocio" que les ofrece un sobresueldo. El libro es de los adictivos, su prosa es tan ágil y sencilla que se lee casi sin darnos cuenta. Además, este es de esos libros que recomiendo a los que aún no os hayáis animado con la literatura japonesa u os de algo de miedo enfrentaros a ella. Tanto la trama como la forma de escribir están totalmente occidentalizadas, apenas hay términos japoneses y es una historia que podría haberse situado en cualquier parte del mundo. A parte de eso, sí que hay algunos elementos que la hacen interesante y que nos ayudan a conocer el Japón contemporáneo y menos amable: el de la prostitución, la yakuza, las salas de juego clandestinas, los trabajos abusivos y con bajos sueldos, la discriminación de la mujer en el entorno laboral, la marginalidad o incluso los guetos de inmigrantes.

Eiko Ôshima, actriz del film Shiku, 1961 (Shomei Tomatsu)

Es cierto que esa sordidez salpica algunos pasajes del libro, con escenas algo escabrosas como la descripción del descuartizamiento del cadáver del marido de Yayoi, el asesinato brutal de una mujer o una violación que pone los pelos de punta. Pero es que Natsuo Kirino es así, sus novelas son crudas y negras, muy negras, sacan lo más oscuro que habita en el interior de toda persona, y de ese modo, hace creíble que unas mujeres que trabajan en una fábrica, de apariencia pacífica, se dediquen a descuartizar cadáveres. Los bajos sueldos, el trabajo esclavo que supone el turno de noche, y unas relaciones familiares destruidas o inexistentes son algunos de los motivos que las empujan a buscar ese "sobresueldo", aunque no son los únicos. Los personajes, como digo, son lo mejor de la novela, cada una de las mujeres tiene su historia particular, su propio yugo que las aplasta día a día. 

1970, 1970 (Shomei Tomatsu)

Para ilustrar esta entrada he utilizado algunas fotografías del genial fotógrafo japonés Shomei Tomatsu (16 de enero de 1930), quien aprendió fotografía de manera autodidacta y ha terminado siendo uno de los fotógrafos japoneses más influyentes, especialmente gracias a sus reportajes sociales sobre el estallido de la bomba atómica en Nagasaki, los cambios sociales que ha sufrido la sociedad japonesa, o la sordidez de barrios dedicados a la prostitución como el de Shinjuku en Tokio, que aparece en la novela. Sus fotografías pueden encontrarse en museos de todo el mundo como el Metropolitano de Fotografía de Tokio, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Galería Nacional de Canadá, el Museo de Arte Moderno de San Francisco o la Galería de Arte Corcoran. Sus imágenes son de gran crudeza y oscuridad, de hecho, he seleccionado las menos duras, aún así creo que reflejan bastante bien esa oscuridad que reina también en esta novela.


Natsuo kirino

Natsuo Kirino nació en 1951 en Kanazawa (prefectura de Ishikawa), y se ha convertido en una de las escritoras de novela negra más populares de Japón. Alcanzó el éxito con su novela Out, que fue galardonada con el Gran Premio de Escritores de Misterio, uno de los más prestigiosos galardones existentes en Japón en cuanto a novelas de misterio y fue finalista al Premio Edgar. Además, ha recibido el Premio Edogawa Rampo por su primera novela, Kao ni furikakeru ame; así como el Premio Naoki por Yawarakana hoho. Hasta el momento tan solo han sido traducidas tres de sus novelas al inglés (Out, Grotesco y Real World), a partir de las cuales se hace la traducción al español y no directamente desde el japonés como sería deseable.

viernes, 29 de julio de 2011

'Las hermanas Woolf' de Susan Sellers


Título: Las hermanas Woolf (Vanessa & Virginia)
Autor: Susan Sellers
Editorial: Emecé (junio 2011)
Año de publicación: 2008
Páginas: 240
Precio: 21,90 euros 

Aunque aún no os hayáis animado a leer algo suyo, pocos habrá que no hayan oído hablar alguna vez de Virginia Woolf, escritora y feminista inglesa que nos ha dejado clásicos como Al faro, Orlando o La señora Dalloway (la única obra suya que he leído hasta el momento y que me gustó muchísimo). Sin embargo, quizá su hermana Vanessa Bell sea algo menos conocida, y no por falta de talento, ya que fue una excelente pintora, miembro también del círculo de Bloomsbury junto a su hermana y otros intelectuales británicos de principios del siglo XX. Las hermanas Woolf es una novela que trata de recrear la relación entre ambas hermanas, a veces inseparables y otras veces claramente enfrentadas por los celos tanto por sus respectivas carreras artísticas como por los hombres que amaron. La historia nos la cuenta Vanessa, dirigiéndose en presente a Virginia, algo que al principio me chocó, pero a lo que poco a poco me fui acostumbrando y que realmente consigue crear un ambiente más íntimo y realista.  

 Algunos miembros del Círculo de Bloomsbury: de izquierda a derecha Lady Ottoline Morrell, Maria Nys (posteriormente esposa de Aldous Huxley), Lytton Strachey, Duncan Grant y Vanessa Bell 

Al ser Vanessa la que cuenta la historia, conocemos muchas facetas de su vida y la historia se centra esencialmente en ella y en cómo ve a su hermana Virginia: la tensa relación de ambas hermanas con sus padres, los abusos sexuales que se supone sufrieron de manos de sus hermanastros mayores, sus primeros pasos con la pintura y la escritura, las prematuras muertes de sus padres y de su hermana mayor... Pero también y muy especialmente, su experiencia frente a un lienzo. A los que os guste la pintura disfrutaréis doblemente de este libro, ya que se dedican algunos pasajes a describir cómo crea Vanessa sus cuadros, las pinceladas y colores que escoge. Personalmente no conocía el trabajo de Vanessa Bell, y me ha parecido una pintora realmente interesante con cuadros llenos de luz y color.  No en vano, introdujo el impresionismo en Inglaterra, realizó el diseño de las cubiertas de los libros de su hermana y es considerada una de las mejores retratistas y paisajistas británicas del siglo XX.  Son especialmente divertidos los pasajes en los que se muestra el rechazo de la sociedad inglesa de la época hacia las exposiciones de impresionistas franceses en Londres al considerarlos escandalosos.

 Retrato de Virginia Woolf realizado por su hermana Vanessa Bell

Desde su infancia en Hyde Park Gate en Londres, hasta la creación del círculo de Bloomsbury donde además de Virginia y Vanessa se encontraban entre otros el esposo de Virginia, Leonard Sidney Woolf, los críticos de arte Roger Fry y Clive bell, el economista J.M. Keynes, la escritora Katerine Mansfield y los pintores Dora Carrington y Duncan Grant. Asistimos al matrimonio de Vanessa con Clive Bell, con quien tuvo dos hijos, y a sus tormentosas relaciones con sus amantes el crítico de arte Roger Fry y especialmente con el pintor Duncan Grant, con quien además compartía la pasión por la pintura, y con quien tuvo una hija que Clive crió como propia. Vanessa y Duncan vivieron juntos hasta la muerte de ella y juntos decoraron la preciosa granja de Charleston (East Sussex), donde se reunía el grupo de intelectuales y que hoy en día está abierta a las visitas del público. Os animo a que echéis un vistazo al enlace que os dejo porque la casa es una auténtica maravilla, por mi parte, espero poder visitarla algún día.

 La preciosa granja de Charleston

Además, la novela introduce momentos históricos que vivieron como el estallido de la I Guerra Mundial, o incluso la Guerra Civil española, ya que Julian, hijo de Vanessa, participó en la contienda. Contando todo esto, parece que la novela no hable en absoluto de Virginia Woolf, y si que lo hace, sus primeros éxitos como escritora, su matrimonio con Leonard Woolf, sus continuas recaídas en depresiones y estados ciclotímicos debido al trastorno bipolar que sufría y finalmente su trágico suicidio a los 59 años. Lo que sucede es que la figura de Virginia era, por lo menos para mi, más conocida y descubrir a su hermana Vanessa ha sido lo que realmente me ha cautivado de la novela que, de hecho, asienta todo su peso en ella, ya que, como ya he comentado, es a través de sus ojos por los que vemos lo que va sucediendo. La novela va recorriendo un amplio periodo de tiempo, de hecho, una vida completa, la de Virginia Woolf, pero lo va haciendo a pequeñas pinceladas, por lo que su lectura no se hace pesada. Al contrario, llena de diálogos, capítulos breves y una escritura sencilla, es un libro que se lee sin dificultad, que nos atrapa dentro de esa relación entre dos hermanas que no podían vivir la una sin la otra pero que no podían dejar de rivalizar continuamente. Dos mujeres totalmente adelantadas a su tiempo, que quisieron vivir en libertad, saltarse los convencionalismos de la época y ser totalmente independientes. Algo que no siempre las hizo felices pero que nos ha dejado grandes obras literarias y cuadros de una gran belleza.

miércoles, 29 de junio de 2011

'Grotesco' de Natsuo Kirino


Título: Grotesco (Grotesque)
Autor: Natsuo Kirino
Editorial: Emecé (marzo 2011)
Año de publicación: 2003
Páginas: 608
Precio: 22,50 euros 


Natsuo Kirino no es una autora japonesa al uso. Aunque su novela Grotesco se califique de novela negra, contiene tantísimos elementos que realmente no se la podría encasillar solo en un género. Es cierto, hay asesinatos, en concreto el de dos prostitutas en Tokio, pero eso no es realmente lo relevante de la historia. Con gran maestría, la autora nos presenta el crimen y en pocas páginas consigue que centremos nuestra atención en la vida de las protagonistas y casi que perdamos el interés por los asesinatos en si. Grotesco está relatado en primera persona por una mujer que no nos desvela su nombre, es la hermana mayor de Yuriko y fue a clase con Kazue, las dos prostitutas asesinadas. A través de su relato, de fragmentos de los diarios de las dos víctimas, de cartas y del propio juicio, iremos reconstruyendo cómo estas dos chicas acabaron metidas en la prostitución. La narradora nos contará el odio visceral que desde pequeña ha sentido siempre por su hermana Yuriko, de una belleza tan increíble que fascina a todo el que la mire. Cómo ambas, hijas de un suizo y una japonesa, tienen que hacer frente al estigma de ser mestizas. Su paso por la escuela Q, una de las más prestigiosas de Japón donde los propios profesores incentivan una competitividad malsana entre las alumnas, y donde conocerán a Kazue, pasando por el riguroso mundo empresarial japonés donde las posibilidades de ascenso para las mujeres son muy escasas. En medio de todo ello, temas tan controvertidos como la bulimia y anorexia, la pederastia, las violaciones, relaciones incestuosas, el afán de algunas japonesas por parecer occidentales, el racismo, el terrorismo o la prostitución tanto femenina como masculina. Todo ello sin ahorrarnos detalles, las escenas de sexo son de lo más explícitas, y realmente cuesta empatizar con alguno de los personajes, ya que todos ellos son mezquinos u ocultan caracteres enfermizos. 

 Natsuo Kirino
 
Otro de los alicientes de la novela es que al conocer el carácter turbio de los personajes, terminamos por desconfiar de todo lo que nos cuentan. ¿Es cierto lo que nos relata la hermana de Yuriko o se ve empañado su relato por el odio que siente hacia ella? ¿Las cartas y diarios son reales o han sido manipulados para que la historia encaje en lo que nos quieren hacer creer? Además del misterio en la muerte de las dos prostitutas hay una clara crítica hacia la rigidez en la enseñanza y en el mundo laboral japonés. Las alumnas de la prestigiosa escuela Q de una u otra manera acaban siendo personas desgraciadas, llenas de complejos y con vidas muy alejadas del brillante futuro que se supone que tendrían que alcanzar. Yuriko a pesar de su belleza tiene que acabar haciendo la calle; Kazue consigue trabajo en una prestigiosa empresa en la que trabaja de día mientras que se prostituye de noche para alejar los demonios que hay en su interior; e incluso otra de sus compañeras, la mejor de la clase, acaba metiéndose en una secta y cometiendo atroces atentados en los que mueren muchas personas. Aunque ya iba precavida de que los finales de la autora son siempre desconcertantes, no ha dejado de sorprenderme el final de este libro que, con sinceridad, os confieso que no he entendido, así que si alguno lo ha leído os pediría por favor que me lo explicarais. Pero como digo, los asesinatos, el misterio de quién es el autor de los mismos o incluso el propio final de la novela son irrelevantes, ya que la historia de estas chicas nos atrapa desde el principio. He leído que la novela que nos llega a España ha sido traducida a partir de la edición anglosajona, y no del original, y que en esta se censuraron varios pasajes de la novela. La polémica en la red es amplia, desde los que aseguran que no cambia el sentido final de la obra, hasta los que aseguran que si. Sea como sea, Grotesco es una lectura ideal para estos días de verano, es intensa, atrapa de inicio a fin, y no os preocupéis por lo extensa que es, porque se lee casi sin pestañear. Yo ya me he hecho con la otra novela célebre de la autora, Out, y pienso repetir con ella muy pronto.
 
*** El precioso juego de sake que veis en la imagen lo tengo gracias a Elphaba del blog Mars on life. Hace ya unos meses se hizo en su blog una porra en la que había que acertar quiénes serían los ganadores de los Oscar. Pues bien, yo fui la ganadora y Elpaba, sabiendo lo mucho que me gusta lo japonés, me envió el juego de sake que veis y una pulsera con una imagen de la película El chico de Charles Chaplin. Quería enseñaros el juego de sake del que estoy enamoradísima y aprovechar para darle públicamente a Elphaba las gracias por mi premio, porque me encanta.

martes, 5 de abril de 2011

'Cosas por las que llorar cien veces' de Kou Nakamura


Título: Cosas por las que llorar cien veces (Hyakkai Naku Koto)
Autor: Kou Nakamura
Editorial: Emecé (marzo 2010)
Año de publicación: 2005
Páginas: 228
Precio: 17 euros

Este es uno de esos libros que llevaba tiempo buscando y que por fin ha caído en mis manos, una historia de amor trágica, de esas que rompen cualquier barrera cultural, porque la historia de Fujii y Yoshimi es una historia que le puede pasar a cualquiera, cualquier día. Con una prosa fluida y muy sencilla, sin caer en excesos pero con frases de lo más emotivas, vamos conociendo a esta pareja de jóvenes, cómo se conocieron, su día a día, cómo deciden irse a vivir juntos, las pequeñas bromas que se hacen entre ellos, los momentos que viven felices el uno junto al otro. El hilo conductor de la historia es Book, una perrita que Fujii encontró abandonada en una caja de cartón frente a una biblioteca y que se llevó a casa. Al trasladarse a Tokio, dejó a la perra con sus padres, y tiempo después, Book enferma gravemente. Fujii acude en seguida a su lado y, quizá movido por esta triste experiencia, o quizá porque cada vez necesita tener más cerca a su novia, le pide a Yoshimi que se case con él. Hasta que llegue el momento ambos deciden vivir juntos durante un año, sin embargo, durante ese año cambiarán muchas cosas y será la propia Yoshimi la que caiga esta vez enferma. Algunos de vosotros habréis leído la famosa novela Un grito de amor desde el centro del mundo de Kyoichi Katayama, un libro que se ha asociado a este por temática y un poco por cómo está tratado. Pues bien, si Un grito de amor desde el centro del mundo me gustó y me emocionó, he de decir que Cosas por las que llorar cien veces me ha llegado mucho más. Tanto es así que he tenido que parar intencionadamente la lectura durante cuatro días porque no quería darme un disgusto que al final, claro, me he tenido que dar (está visto que últimamente lo mío es llorar a lágrima viva con los libros, aunque he de decir que disfruto con ello). Esta es una historia muy triste, pero muy realista a la vez, y que tiene momentos realmente emotivos y llenos de ternura. Una lectura que recomiendo a los que ya disfrutasteis con Katayama, y que recomiendo a los que no os habéis animado aún con la literatura japonesa para iniciaros con una novela actual y que podría estar ambientada en cualquier parte del mundo.