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viernes, 20 de julio de 2012

'William Blake (1757-1827). Visiones en el arte británico' en Caixaforum



Si las puertas de la percepción se purificaran todo se le aparecería al hombre como es, infinito. 
(El matrimonio del cielo y el infierno, William Blake)

Esta es una de esas exposiciones que, en cuando supe que iban a inaugurar tenía ganas de ver. No sé si recordaréis esta entrada en la que hablaba del libro de poemas Canciones de Inocencia y de Experiencia del genial poeta inglés William Blake, un libro que me gustó muchísimo y con el que descubrí por primera vez la faceta también de pintor, dibujante y grabador del artista. Caixaforum nos da la oportunidad de admirar el trabajo de William Blake a través de un centenar de obras, tanto del propio Blake como de destacados artistas británicos que se vieron posteriormente influenciados por él.

Pintura al temple ilustrando el Libro de Job

La muestra ha sido organizada en colaboración con la Tate Britain y supone una oportunidad única para poder contemplar unas obras visionarias, originales y muy adelantadas a su tiempo, tanto, que en vida Blake no alcanzó la fama como pintor y apenas pudo vivir de ello, ya que el público no comprendía sus complejas creaciones llenas de simbolismo y de un universo y mitología propios, rechazando sus creaciones por "absurdas y de mal gusto". Entre muchas de las cosas originales que tenía el trabajo de William Blake se encontraba el hecho de que sus creaciones partían de su imaginación, y no de lo que observara en el exterior. Desde muy pequeño comenzó a tener visiones que le acompañarían durante toda su vida y que servirían de inspiración para sus obras. Por ejemplo, con nueve años aseguraba haber visto un árbol lleno de ángeles. Su particular universo se centra principalmente en la eterna lucha del bien y el mal.

La noche del júbilo de Enitharmon (anteriormente conocida como Hécate) (1795-1805) 

Aunque en su momento sus obras no gustaron al gran público, con el tiempo fue reconocida su creatividad, convirtiéndose en uno de los artistas británicos más completos e influyentes. Especialmente influyó en la obra de los Antiguos, los prerrafaelitas y los simbolistas (Watts, Rossetti, John Linnell o Gilchrist); también a los pintores neorrománticos ingleses (Cecil Collins, John Piper, Ceri Richards o Graham Sutherland). Al final de la muestra puede verse una selección de cuadros de algunos de estos artistas y comprobar así la huella que dejó Blake en generaciones posteriores.

Tirania, Oberón y Puck bailando con las hadas (1786)

No solo la forma de pintar fue nueva y rebelde, también su actitud ante la vida, ya que a través de sus grabados, pinturas y poemas, Blake criticó y denunció los grandes males de su época, sin dejar ni un solo estamento fuera: política, sociedad o religión. Blake mantuvo una postura revolucionaria contra todos los valores y poderes establecidos, y defendió la libertad individual. A través de su obra interpretó los grandes acontecimientos de su época: la Revolución francesa, las guerras napoleónicas y la guerra de la Independencia de EEUU. Además, aplicó nuevos procedimientos artísticos como la pintura al temple y técnicas personales como el grabado en color que convertía cada obra en una pieza única.
¿Puedo contemplar la desdicha ajena,
y no sentir pena igualmente?
¿Puedo contemplar la angustia de otro
y no buscarle alivio bondadoso?

¿Puedo ver una lágrima cayendo
y no sentir mi parte de desdicha?
¿Puede un padre ver a su hijo
llorar, y no llenarse de congoja?



(Fragmento de Sobre la desdicha ajena de Cantos de Inocencia)
Elohim crea a Adán (1795-1805)


Su temática es también muy personal, ya que Blake creó su propio sistema cosmológico para transportar al espectador a un reino mítico donde las fuerzas del bien y del mal conviven en un conflicto eterno. Muchos de sus cuadros requieren de una explicación para poder entender qué estamos viendo realmente, algo que se hace en la muestra, ya que las obras tienen sus respectivos carteles con explicaciones sobre el tema del cuadro. A pesar de ello, la propia belleza de las obras es muchas veces más que suficiente, y sobran las aclaraciones. 


Satán en su gloria original: "Perfecto eras hasta que se halló en ti maldad" (1805)

La muestra está dividida en varios ámbitos que van desde sus primeros grabados, sus Libros proféticos, los grandes grabados en color, escenas de la Biblia y la pintura al temple, dibujos para el Libro de Job y la Divina Comedia de Dante y los Libros iluminados, para terminar con la influencia que ejerció en  en los prerrafaelitas, los simbolistas y los neorrománticos ingleses. La obra de William Blake hay que verla como una globalidad, es por ello que sus poesías y sus ilustraciones van casi siempre de la mano, de manera indivisible. Por eso he incluido en esta entrada un par de poemas de su obra Cantos de Inocencia.

Joven del contento, ven hacia aquí
y contempla cómo la aurora se desvela
imagen de la verdad recién nacida.

La duda ha huido, y las nubes de la razón,
y oscuras disputas, y mañas arteras.
La locura es maravilla sin término,
intrincadas raíces enredan sus caminos.

¡Cuántos han caído allí!
Tropiezan toda la noche con los huesos de los muertos,
y sienten un no sé qué, mas se preocupan,
y desean guiar a otros cuando ellos son quienes deberían ser guiados.


(La voz del bardo antiguo de Cantos de Inocencia)
    William Blake en un retrato de Thomas Phillips (1807)

    La muestra (gratuita) puede verse hasta el 21 de octubre en Caixaforum (Paseo del Prado, 36) de lunes a domingo, de 10.00 a 20.00 horas. Si podéis, no dejéis de visitarla, ya que es una excelente manera de unir arte y literatura y conocer de cerca la obra de uno de los artistas ingleses más completos que han existido. ¡Feliz fin de semana!

    lunes, 12 de marzo de 2012

    'Poemas 1934-1952' de Dylan Thomas

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    Título: Poemas 1934-1952
    Autor: Dylan Thomas
    Editorial: Visor Libros (1976)
    Año publicación: 1934-1952
    Páginas: 121
    Precio: 10 euros


    Como veis este año me estoy reconciliando totalmente con la poesía, género que abandoné un poco el año pasado, y he de decir que está siendo todo un placer. Aunque me encanta leer novelas, leer poesía tiene un "algo" que no tienen las novelas: acurrucarme en el sofá e ir leyendo los poemas, deteniéndome en ellos, pensándolos, saboreándolos, volviendo a ellos, a una frase o pensamiento que me ha gustado especialmente. Muchos comentáis siempre que no leéis poesía, que no es lo vuestro, creo que es cuestión de dedicarle tiempo. Desde luego, en el metro o el autobús, atestado de gente, con conversaciones a gritos, es imposible disfrutarla. Pero, si se tiene un momento de tranquilidad, es de las lecturas más satisfactorias que se pueden hacer. Buscad a vuestro poeta, si no os gusta la poesía es porque aún no habéis encontrado al poeta con el que conectáis. En mi caso, mi favorita es la anglosajona, tanto ingleses, irlandeses como americanos, especialmente porque con la traducción siempre se pierde mucho, y el inglés es el otro idioma junto al español en el que leo, así que suelo hacerme con ediciones bilingües para poder disfrutar de los poemas en su idioma original. Aquí os pondré una selección de los poemas que más me han gustado del libro en su traducción al español, por no hacer una entrada demasiado larga.

    La mano que firmó el papel

    La mano que firmó el papel derribó una ciudad;
    cinco dedos soberanos el aliento tasaron,
    doblaron el globo de muertos y seccionaron un país;
    estos cinco reyes la muerte a un rey causaron.

    La poderosa mano lleva a un hombre caído,
    el yeso agarrota sus articulaciones;
    una pluma de ganso puso fin a la muerte
    que había puesto fin a las conversaciones.

    La mano que firmó el tratado engendró fiebre,
    y creció el hambre, y vino la langosta;
    grande es la mano que domina al hombre
    tan sólo por haber garabateado un nombre.

    Los cinco reyes cuentan los muertos mas no calman
    la herida encontrada ni acarician la frente;
    una mano gobierna la piedad como otra el cielo;
    lágrimas por derramar, ninguna mano tiene.

    Hace poco vi la película En el límite del amor, protagonizada por mi adorado Cillian Murphy, Keira Knightley, Sienna Miller y Mathew Rhys. Una película que os recomiendo que no os perdáis, en la que se narra un pequeño episodio de la vida del poeta inglés Dylan Thomas, y que me animó a leer la antología que tenía desde hace tiempo en casa.



    Poemas 1934-1952 hace una selección de algunos de los poemas que Dylan Thomas escribió a lo largo de su breve vida. Nacido en Swansea (Gales) en 1914 y fallecido en Nueva York en 1953, se trata de uno de los poetas ingleses más destacados de la primera mitad del siglo XX. Marcado como tantos otros compatriotas por el estallido de la II Guerra Mundial (aunque él no llegó a alistarse nunca), sus poemas se alejan de lo inmediato, de todo lo que le rodea, y se centran en un tema central: la vida y la muerte, como dos entes inseparables y necesarios, la creación y la destrucción de todo lo vivo, el asombro diario ante la vida y todo lo hermoso que contiene.

    Y la muerte no tendrá señorío

    Y la muerte no tendrá señorío.
    Desnudos los muertos se habrán confundido
    con el hombre del viento y la luna poniente;
    cuando sus huesos estén roídos y seas polvo los limpios,
    tendrán estrellas a sus codos y a sus pies;
    aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
    aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo,
    aunque los amantes se pierdan quedará el amor;
    y la muerte no tendrá señorío.

    Y la muerte no tendrá señorío.
    Bajo las ondulaciones del mar
    los que yacen tendidos no morirán aterrados;
    retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden,
    amarrados a una rueda, aún no se romperán;
    la fe en sus manos se partirá en dos,
    y los penetrarán los daños unicornes;
    rotos todos los cabos ya no crujirán más;
    y la muerte no tendrá señorío.

    Y la muerte no tendrá señorío.
    Aunque las gaviotas no griten más en su oído
    ni las olas estallen ruidosas en las costas;
    aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten
    ya más la cabeza al golpe de la lluvia;
    aunque estén locos y muertos como clavos,
    las cabezas de los cadáveres martillearan margaritas;
    estallarán al sol hasta que el sol estalle,
    y la muerte no tendrá señorío.


    Dylan Thomas junto a su mujer Caitlin
    Dylan Thomas fue un vividor, bohemio, alcohólico, amante de la vida, en definitiva, hasta sus últimas consecuencias. Ha sido denominado el último maldito, con todos los excesos que ello conlleva, no en vano murió con tan solo 39 años. Sus poemas contienen todo ese universo oscuro y decadente, están llenos de sonoridad (por lo que si podéis, os recomiendo que los leáis en inglés), de imágenes, a veces crípticas, pero siempre de una gran belleza. Os animo a que conozcáis a este poeta del que, como curiosidad, os diré que se cuenta que Bob Dylan tomó su nombre por la gran admiración que sentía por sus poemas.

    La fuerza que por el verde tallo impulsa la flor

    La fuerza que por el verde tallo impulsa la flor
    impulsa mis verdes años; la que agosta la raíz del árbol
    es la que me destruye.
    Y yo estoy mudo para decirle a la rosa doblada
    que dobla mi juventud la misma invernal fiebre.

    La fuerza que impulsa el agua entre las rocas
    impulsa mi roja sangre; la que seca las ruidosas corrientes
    vuelve cera la mía.
    Y yo estoy mudo para decirles con mi boca a mis venas
    que la misma boca bebe en la corriente del monte.

    La mano que arremolina el agua del estanque
    remueve la arena; la que amarra el soplido del viento
    detiene mi vela de sudario.
    Y yo estoy mudo para decirle al verdugo
    que su cuerpo vil está hecho de mi arcilla.

    Los labios del tiempo sorben del manantial;
    el amor gotea y se recoge, mas la sangre vertida
    calmará sus pesares.
    Y yo estoy mudo para decirle al viento de un tiempo
    que el tiempo ha marcado un cielo alrededor de los astros.

    Y yo estoy mudo para decirle a la tumba de la amada
    que en mi sábana avanza encorvado el mismo gusano.

    lunes, 27 de febrero de 2012

    'No pasa nada. Los poetas Beat y Oriente', antología

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    Título: No pasa nada. Los poetas Beat y Oriente
    Editorial: Los libros de la frontera (enero 2007)
    Páginas: 264
    Precio: 20 euros

    No es la primera vez que os hablo de la Generación Beat, una de mis favoritas, especialmente por Jack Kerouac, al que adoro incondicionalmente. Esta antología poética no es quizá la más completa, ya que de algunos autores se incluyen tan solo uno o dos poemas y el esbozo biográfico que se hace de ellos es muy breve, pero sí que es una buena manera de recoger nombres nuevos e ir luego profundizando en los que más nos interesen. Por mi parte, tampoco voy a pormenorizar la biografía de cada uno de ellos, ya que en ese caso la entrada se eternizaría. Lo que pretendo es dar unas pequeñas pinceladas de cada poeta, y esencialmente mostraros los fragmentos de aquellos que más me han gustado, por si os interesa profundizar luego en alguno de ellos. En este libro se ha centrado el interés en la estrecha relación entre la Generación Beat y Oriente, y es que los Beat volvieron la mirada hacia Japón o la India (por algo fueron precursores del movimiento hippie que luego volvería de nuevo sus ojos a Oriente), a la espiritualidad, y a unos viajes tanto interiores como exteriores. Muchos de ellos viajaron e incluso vivieron en países orientales, todos ellos investigaron en temas que hoy en día parecen ya incluso agotados, pero que en aquel momento eran algo totalmente novedoso y revolucionario, como la meditación, el yoga, los mantras, el budismo...

    Jack Kerouac y Allen Ginsberg

    Abre el libro Jack Kerouac, más conocido como novelista (en concreto, su excepcional En el camino), y del que ya os hablé de su faceta poética con el libro Poemas dispersos. Su interés por la religión, la espiritualidad, y en concreto el zen, constantes en su obra tanto poética como narrativa, ayudaron a difundir estas disciplinas en Occidente cuando aún eran algo prácticamente desconocido.

    Cómo meditar (Jack Kerouac)

    -luces fuera-
    junta las manos y cae hacia un éxtasis
    instantáneo como en un chute de heroína o morfina,
    la glándula de mi cerebro emanando
    el buen fluido alegre (el Sagrado Fluido) mientras
    me concentro hasta controlar todo mi cuerpo
    y quedar casi muerto - Curándome
    de todas mis enfermedades - borrándolo todo - ni
    siquiera queda el jirón de un "Espero que tú" o de un
    chiflado bocadillo de cómic, sólo la mente
    en blanco, serena, vacía. Cuando un pensamiento
    se aproxime dando saltitos para
    ofrecerte una imagen mófate de él,
    ridiculízalo, falsifícalo y
    se desvanecerá, y nunca regresará -y
    date cuenta por primera vez con regocijo de que
    "pensar es lo mismo que no pensar-
    de modo que no tengo que pensar
    nunca
    más".

    Por su parte, Allen Ginsberg es sin duda el poeta más representativo y popular de la Generación Beat, y el enlace directo con el movimiento hippie. Su interés por la espiritualidad y la religión se plasma en su poemas, y también en su propia vida, ya que por ejemplo, practicó el budismo. El poeta conjuga esa espiritualidad con un agudo sentido del humor que está presente en toda su obra

    En mi cocina de Nueva York (Allen Ginsberg)

    Doblo mis rodillas, cambio el peso,
    la calavera autorretrato del Picasso azul
    está pegada a la puerta de la nevera
    Éste es el único sitio del apartamento
    suficientemente grande para hacer tai chi
    Estiro el pie derecho y lo alzo, me pregunto
    si tenía que haber apartado ese cubo
    de basura
     (fragmento)

    Diane di Prima, Anne Waldman y Lenore Kandel

    En literatura, como en muchos otros campos, parece que todo haya sido cosa de hombres, sin embargo, los Beat también cuentan entre sus filas con algunas mujeres importantes, como por ejemplo Diane di Prima; Anne Waldman, cofundadora junto a Allen Ginsberg de la Jack Kerouac Disembodied School of Poetics; o Lenore Kandel, muy interesada en el budismo e inmortalizada por Kerouac en su novela Big Sur como Romana Swartz.



    Canción budista de Año Nuevo (Diane di Prima)


    al amanecer me enfrenté a Shiva, la luz fría
    revelando los mundos "nacidos de la mente", así de
    sencillo,
    y lo vi propagándose, desbordándose,
    o, por decirlo de modo más simple, como un espejo
    reflejando otro espejo.
    entonces rompí los espejos, a ti ya no se te veía
    ni había razones para buscarte, y miré fijamente esta
    nueva oscuridad
    y los mundos nacidos de la mente se disiparon y la
    misma mente desapareció
    ¿una locura o un nuevo comienzo?
     (fragmento)


    Joanne Kyger y Gary Snyder


    También contamos con la pareja de poetas formada por Joanne Kyger y Gary Snyder, quienes se casaron en Japón, donde vivieron l4 años, y viajaron por la India. Joanne estudió en EEUU con el maestro del budismo tibetano Chogyam Trungpa, mientras que Gary se interesó especialmente por la vida de los indios del norte de América y por la cultura japonesa, aprendiendo a meditar y traduciendo sutras budistas. Gary Snyder ganó, entre otros galardones, el premio Pulitzer de poesía en 1974.


    Regresando a la vida de Naropa (Joanne Kyger)

    Es espantoso. Ha estado
    pasando durante algún tiempo.
    Sentado inmóvil durante un año, tan quieto
    como un trueno. Sin hablar.
    Sin pensar. ¿qué pasa?
    El maestro de Naropa no responde.

    Pero al final se levanta y se sube a lo alto
    del tejado del templo adornado. Naropa le sigue.
    La primera palabra que pronuncia: "¡SALTA"!
    Naropa salta al suelo.
    Y roto, se queda ahí sufriendo terriblemente.
    Gran Discípulo.
    Su maestro le sana instantáneamente
    diciendo:
    "¡Te lo merecías, vasija de barro!
    Por pensar que hay un Yo dentro de ese cuerpo
    todo nacimiento y toda muerte y las etapas que hay
    entre ambos
    deben fundirse con la Radiante Luz
    del Vacío".
    Y regresa a su meditación silenciosa.




    Compartimos nuestros votos con todos los seres (Gary Snyder)

    Comiendo un bocadillo
    mientras trabajamos en los bosques,
    una cervatilla mordisquea la cola del macho en la
    nieve,
    se miran mutuamente,
    mastican juntos,
    un bombardero procedente de Beale
    sobre las nubes
    hace temblar el cielo,
    ella alza la cabeza, escucha,
    aguarda hasta que el ruido se disipa,
    lo mismo hago yo.

    Albert Saijo, Philip Whalen, Bob Kaufman Michael McClure y Lew Welch  

    Y cómo no, la naturaleza, el ecologismo, refugiarse en lo salvaje como método de llegar al yo interior, fue una constante en muchos de ellos, así como las religiones en aquel entonces exóticas, como el budismo, la filosofía zen, etcétera. Fue el caso de Albert Saijo poeta y ecologista declarado; Philip Whalen quien llegó a ser abad zen de un monasterio en California; Bob Kaufman que fue durante dos décadas marino mercante y asistió a su padre judío en la sinagoga, a su madre católica en la iglesia, a su abuela en sus prácticas de vudú y estudio budismo y zen; Michael McClure, también dramaturgo novelista y ensayista; o el triste caso de Lew Welch quien cogió un revolver, escribió una nota de despedida y se adentró en un bosque, sin que se encontrase nunca su suerpo. 



    Él se prepara para abandonar su choza (Lew Welch)

    "¿Por qué tiene que se tan difícil renunciar
    a busa¡car algo que sabes que no puedes poseer?"
    "¿Quién dijo que iba a ser fácil"?
    ( fragmento)


    Kenneth Rexroth, Lawrence Ferlinghetti y Harold Nose


    El antimilitarismo fue otra de las señas de identidad de esta Generación, encontramos este tipo de poemas en Harold Norse, Lawrence Ferlinghetti, fundador de la librería y la editorial City Lights Books donde se publicaron los primeros libros Beat; o Kenneth Rexroth, pacifista y anarquista, autodidacta (sólo fue al colegio durante cinco años), además de poeta, pintaba cuadros abstractos, trabajaba en el teatro vanguardista y empezó a estudiar por su cuenta varios idiomas. 

    Kali Yuga (Harold Nose)

    los poemas no pueden desviar las balas ni
    pueden cortar en dos
    el sufrimiento
    o hacerme olvidar por un instante
    que moriré

    es absurdo no estoy preocupado
    por la muerte sino por el vacío que todavía
    no he llenado con poemas o
    comprensión 
    (fragmento)

    Como veis, esta antología es perfecta para una primera aproximación a la vertiente poética de la Generación, para tomar nombres y profundizar después en ellos, no solo en sus obras, sino como podéis observar en sus intensas vidas, tan interesantes como su propia obra.

    viernes, 3 de febrero de 2012

    'Antología Bilingüe' de W.B. Yeats

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    Título: Antología Bilingüe
    Autor: W.B. Yeats
    Editorial: Alianza Editorial (1990)

    Ya antes de viajar en diciembre a Dublín tenía ganas de conocer a Yeats, allí, las ganas se incrementaron al verlo por todas partes: librerías llenas de sus libros, en el Writers Museum, en murales, en las calles... No en vano, se trata del poeta más importante del país, tanto por sus preciosos poemas, como por haber sido un importante activista en la causa por la independencia del país, llegando a ser incluso senador. Además, fue el primer irlandés en ser galardonado con el Nobel de Literatura en 1923, y por si eso fuera poco, fue cofundador del Abbey Theatre, el Teatro Nacional de Irlanda, que se encuentra en Dublín. Esta antología la leí durante las navidades (es por eso que la foto ha quedado un tanto desfasada, aunque con el frío que hace, me siento más en Navidad ahora que entonces), después volví a encontrármelo en El sueño del celta de Mario Vargas Llosa, donde se habla de él, ya que formaba parte del círculo de amigos del protagonista, Roger Casement. Después de tantos encuentros tenía que conocerlo ¿no creéis?

    Los cisnes salvajes de Coole

    Los árboles están en su esplendor de otoño,
    las sendas en el bosque ya están secas,
    bajo el crepúsculo de octubre el agua
    refleja un cielo inmóvil;
    sobre la plenitud del agua, entre las piedras,
    cincuenta y nueve cisnes.

    El decimonoveno otoño ha descendido sobre mí
    desde que por primera vez contara
    y viera, antes de conocer su número,
    de pronto a todos ascender
    y desplegarse en grandes semicírculos
    sobre sus clamorosas alas.
    He reparado en estos seres prodigiosos
    con dolorido corazón.

    Todo ha cambiado desde que oyera en el crepúsculo,
    por vez primera en esta playa,
    el golpe de sus alas sobre mi cabeza
    y yo pasara con más leve paso.
    Con fuerza aún, amante cabe amante,
    hoy nadan en los fríos
    arroyos amigables o ascienden por el aire;
    sus corazones no han envejecido;
    pasiones o conquistas, allí donde se encuentren,
    aún hoy les conciernen.

    Pero ahora vagan sobre el agua inmóvil,
    misteriosos y bellos;
    ¿en qué cañaveral harán su nido?,
    ¿al borde de qué lago o charca
    deleitarán los ojos de los hombres cuando yo despierte un día
    y vea que han volado lejos?

    William Butler Yeats

    William Butler Yeats nació en 1865 en Dublín y falleció en Francia en 1939. Aunque yo voy a hablaros de su faceta poética, también tiene una importante producción teatral. La antología, aunque algo breve, es una perfecta manera de acercarse por primera vez a su obra, ya que recoge algunos poemas de sus libros más destacados, recorriendo así su extensa carrera literaria desde sus primeras publicaciones hasta las últimas, en un periodo de tiempo que comprende más o menos desde 1886 hasta 1938.

    La isla del lago de Innisfree

    Me levantaré y me pondré en marcha, y a Innisfree iré,
    y una choza haré allí, de arcilla y espinos:
    nueve surcos de habas tendré allí, un panal para la miel,
    y viviré solo en el arrullo de los zumbidos.

    Y tendré algo de paz allí, porque la paz viene goteando con calma,
    goteando desde los velos de la mañana hasta allí donde canta el grillo;
    allí la medianoche es una luz tenue, y el mediodía un brillo escarlata
    y el atardecer pleno de alas de pardillo.

    Me levantaré y me pondré en marcha, noche y día,
    oigo el agua del lago chapotear levemente contra la orilla;
    mientras permanezco quieto en la carretera o en el asfalto gris
    la oigo en lo más profundo del corazón.
    Isla del lago de Innisfree © Copyright Kenneth Allen 

    Yeats comenzó introduciendo el simbolismo en la poesía irlandesa, fuertemente influenciada en aquel entonces por la tradición anglosajona de su vecina Inglaterra. Una de sus señas de identidad es el marcado carácter irlandés que impregna todas sus composiciones, desde la introducción del mundo de leyendas y cuentos tradicionales irlandeses, llenos de gnomos, duendes, druidas y hadas, hasta la exaltación de la naturaleza y el paisaje de la isla esmeralda. Poco a poco, sus poesías se irían haciendo más y más combativas y políticas, ensalzando en muchas de ellas a héroes caídos por la independencia del país. Sea cual sea el tema que trate, la mano de Yeats se ve inmediatamente en todos sus poemas, con un estilo muy personal, incluso los poemas amorosos van más allá de un típico poema de amor, baste leer el a la vez hermoso y terrorífico poema Si sólo yacieras muerta y fría.

    Si sólo yacieras muerta y fría

    Si sólo yacieras muerta y fría
    Y las luces del oeste se apagaran,
    Aquí tu cabeza descansarías,
    Y yo mi frente sobre tu pecho,
    Tiernas palabras susurrarías,
    Perdonándome, pues ya estás muerta:

    No te alzarías ni partirías presurosa,
    Aunque tengas alma de pájaro errante,
    Sabes que tu cabello flotante
    Está preso del sol, la luna y las estrellas;
    Quisiera, amada, que en la tierra yacieras
    Bajo las hojas delicadas,
    Mientras los astros, uno a uno, se apagan.


    Este ha sido sólo un aperitivo, un manera de conocerle un poco por encima para poder ir leyendo más adelante uno a uno sus poemarios llenos de una gran belleza y de interesantes reflexiones. Aunque sé que la poesía tiene muchísimos menos adeptos que la novela este es, sin duda, un poeta que os recomiendo os animéis a conocer.

    Los sueños rotos

    Hay canas en tu pelo.
    Los jóvenes ya no se quedan de repente sin respiración
    cuando tú pasas.
    Pero quizás un viejecillo murmurando te bendiga
    porque fueron tus oraciones
    lo que le había salvado en su lecho de muerte.
    Sólo por ti —que toda la aflicción del corazón has conocido,
    y has dado a otros toda la aflicción del corazón,
    desde que en magra mocedad te revistieras
    de onerosa belleza— sólo por ti
    el cielo ha desterrado la amenaza de su maldición,
    tal es la parte de su paz que tú compones
    sólo con adentrarte en cualquier cuarto.

    Y tu belleza ha de dejar entre nosotros
    vagos recuerdos; nada más que recuerdos.
    Un hombre joven cuando los mayores callen
    dirá a uno de ellos, “Háblame de aquella dama
    a la que empecinado en su pasión cantó el poeta
    cuando la edad podría haberle helado ya la sangre”.

    Vagos recuerdos; nada más que recuerdos,
    pero en la tumba todos, todos renacerán.
    La certidumbre de que yo veré a esa dama
    apoyada, o de pie, o caminando
    en el primer encanto de su feminidad,
    con el fervor más joven de mis ojos,
    me ha puesto a murmurar como un demente.

    Tú eres más hermosa que ninguna,
    y aun así, tu cuerpo tuvo una imperfección:
    que tus pequeñas manos no eran bellas,
    y yo me temo que te escaparás
    para adentrarte hasta que el agua llegue a tus muñecas
    en ese misterioso lago, siempre en plenitud,
    donde los que han obedecido a la sagrada ley
    se adentran en su perfección. Deja inmudables
    las manos que he besado,
    por el recuerdo de los viejos tiempos.

    Se apaga el último tañido: es medianoche.
    Y todo el día en una misma silla
    de sueño a sueño y verso a verso he ido
    en mi divagación con una imagen de aire:
    vagos recuerdos; nada más que recuerdos.

    viernes, 25 de noviembre de 2011

    'Poemas dispersos' de Jack Kerouac


    Título: Poemas dispersos (Scattered Poems)
    Autor: Jack Kerouac
    Editorial: Visor de Poesía (1980)
    Año de publicación: 1971
    Páginas: 80
    Precio: 10 euros


    Jack Kerouac es esencialmente conocido por su faceta de novelista, en especial, por la increíble En el camino que si no habéis leído aún os animo a que lo hagáis cuanto antes, es un libro estupendo. Kerouac es uno de los miembros de la Generación Beat, de la que ya os he hablado aquí anteriormente, es de hecho, mi beat favorito, y me apetecía probar con su faceta de poeta. Poemas dispersos reune poemas publicados por el escritor en diferentes años y publicaciones, desde 1945 hasta 1970, así como de manuscritos inéditos. En sus poemas encontramos muchos elementos que aparecen en sus novelas: la carretera y el viaje tanto exterior como interior, la filosofía zen...

    Morir es éxtasis.
    No soy un maestro, ni un
    Sabio, ni un Roshi, ni un
    escritor o profesor, ni siquiera
    un vagabundo del dharma risueño, soy
    hijo de mi madre y mi madre
    es el universo 
    (fragmento de Lucien Medianoche)

    El libro incluye el texto Los orígenes del gozo en poesía del propio Kerouac, en el que nos desvela su visión de la poesía que hacían tanto él como sus compañeros de generación Allen Ginsberg o Gregory Corso  como "una especie de nueva-vieja poesía lunática zen, escrita tal y como entra en la cabeza según va viniendo; poesía que regresa a su origen, al niño bardo, auténticamente ORAL como dijo Ferling, en vez de grises palabrerías académicas". Sin embargo, en su momento, la crítica no lo vio así, la Generación beat fue duramente criticada, ya que se consideraba que la poesía no podía tratar temas o personajes ordinarios del día a día (ellos hablaban de sexo, de los clubs de jazz, de drogas) ni utilizar el lenguaje coloquial que usaban con modismos y expresiones de la calle.

    Y cuando me mostraste el puente de Brooklyn
    por la mañana,
    ¡oh Dios!
    Y la gente resbalando sobre el hielo de la calle,
    dos veces,
    dos personas diferentes
    cruzan, yendo a trabajar,
    tan dispuestas y confiadas, 
    abrazando su piadoso 
    Daily News mañanero
    resbalan en el hielo y caen
    ambas dentro de cinco minutos
    y yo lloro, lloro
    (fragmento de Himno)

    La propia prosa de Kerouac está llena de poesía, de símbolos, con lo que no es de extrañar que en ambas haya una voz de fondo común. También dedica algunos poemas a compañeros suyos de generación como Allen Ginsberg, o a poetas como Baudelaire, o personajes como Harpo Marx. La ironía y el humor también están presentes en sus poemas, llenos de ácidos comentarios sarcásticos. Pero si hay algo que define su poesía es el lenguaje coloquial, los versos sencillos y una gran capacidad para observar lo que le rodea y plasmarlo en sus textos.

    Y las luces de la sonora Washington St.
    Tilín, mortecinas, pipar de opio y gongs de guerra,
    Tong, el arroz y el juego de naipes -y
    Tibet el tibet el tin tin tin tin
    la comida china se hace en la cocina
    Jazz 
    (fragmento de Los patos aplastados)

    Me han parecido también especialmente interesantes sus poemas tomados del ciclo San Francisco Blues. El blues formó parte esencial de la Generación beat, se tocaba en locales oscuros, casi clandestinos, en los peores barrios de las ciudades, era la llamada "música de negros" y por ello criticada por la sociedad más racista y conservadora de la época. El jazz y el blues aparecen constantemente como fondo de las obras de los beat.

    chicas hacen
    sombras sobre la
    acera más breve
    que la sombra
    de la muerte
    en esta ciudad-

    (fragmento de San Francisco Blues)

    Algo que no conocía de Kerouac son sus 'haikus occidentales', tal y como él los llama. Los haikus son pequeños poemas japoneses que con pocas palabras y en tres breves versos, contienen grandes ideas o imágenes sobre la vida. Kerouac adapta esto al inglés y a la vida occidental, y la verdad es que no le sale nada mal.

    La luna tuvo
    un bigote de gato
    Durante un segundo.
    Jack Kerouac

    Jean-Louis Kerouac nació en Lowell (Massachusetts) en 1922 y falleció en St. Petersburg (Florida) en 1969. Entre sus novelas más importantes, además de la popular En el camino, escribió Los vagabundos del Dharma, Big Sur o Los subterráneos. Sus escritos reflejan su ansia por liberarse de los convencionalismos sociales de su época y buscar un sentido más profundo a la existencia, para ello, además de recurrir a las drogas y al alcohol, se sumergió e investigó la religión y la espiritualidad de oriente, en especial la zen. Su búsqueda de un sentido de la vida le llevó a viajar por toda Norteamérica, viajes que plasmaría en sus novelas. Quizá para un primer acercamiento a Kerouac lo mejor sea leer su obra cumbre En el camino, o la no menos extraordinaria Los vagabundos del Dharma, sin embargo, si os gusta tanto como a mí Kerouac y la Generación beat, o si, simplemente, queréis probar algo diferente, os recomiendo que leáis este breve pero intenso poemario.

    miércoles, 19 de enero de 2011

    'Días de limo y losa' de Juan Ramón Vélez


    Gracias a Ediciones Oblicuas he podido leer el poemario de Juan Ramón Vélez titulado Días de limo y losa. Se trata de un libro breve de poemas cortos, con los que el autor juega con las palabras, introduciendo numerosos cultismos y dobles significados que consiguen cambiar la realidad. Las cosas no son en estos poemas como esperamos que sean, el autor consigue crear un mundo surrealista y extraño.

    Blue Hostel

    La habitación 101 es hoy
    una tundra de hoces y caracoles de hielo, 
    el nido
    de esos ácidos nocturnos
    -y sus surcos indelebles-
    que la verdad regurgita.

    Pero también hay hueco para pequeños poemas, breves, sencillos, y por eso, los más hermosos. En ellos ya no es tan importante cómo se usan y manipulan las palabras, la propia sencillez y brevedad de los poemas es más que suficiente para transmitirnos lo que el autor quiere expresar.

    Tú eras el eclipse,
    la estrella imposible,
    la joven y amarga
    paloma
    de la tempestad.


    Juan Ramón Vélez García nació en Salamanca en 1979, es licenciado en Filología Hispánica y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, y trabaja como profesor de Enseñanza Secundaria. Además de este poemario ha escrito el libro Angélica Gorodischer: fantasía y metafísica, así como  poemas publicados en algunas revistas.

    Donde la embriaguez

    Solías dejar en mí una resaca
    duradera y un insomnio
    que era inmune a la fatiga
    de procurar el olvido,
    la morada del olvido: allí
    donde las huellas de tu presencia se evaporasen
    antes de anegar las horas
    y las trazas de tu nombre se licuasen
    en fina lluvia lejana, inaudible.

    Editorial: Ediciones Oblicuas
    PVP: 12 euros
    68 páginas

    viernes, 3 de diciembre de 2010

    "Este libro arde entre mis manos" de Ouka Leele


    "Este libro arde entre mis manos" de Ouka Leele es un precioso poemario dedicado a la palabra y a su antítesis, el silencio. La autora nos va llevando a través de la magia de las palabras, con una serie de poemas breves y sencillos en apariencia, pero que esconden dentro de su interior toda la belleza de la lectura.

    Mis pies flotaban
    al andar entre una y otra
    tenía que escoger una
    y escogí ésta:
    Amor,
    claro, ¿cuál si no?
    que dicha con dicha,
    crea la dicha
    de quien la escucha.

    Es la primera obra que leo de Ouka Leele, a la que hasta el momento conocía sólo en su faceta de fotógrafa. Parece que ésta mujer destaca en todo lo que hace, su imágenes son preciosas, pero sus poemas no se quedan atrás. De una impresionante fuerza expresiva, con muy poco dice mucho, estoy segura de que todos los amantes de la lectura encontrarán ese "algo" en éstos poemas.


    La palabra pronunciada
    la palabra musitada
    escuchada, susurrada, gritada,
    anunciada,
    la buena nueva...

    La palabra cantada, sagrada,
    intuida, sugerida,
    balbuceada,
    yo quisiera saber y llegar a conocer
    la palabra por la que fui creada,
    palabra al fin,
    pero que construyó todas mis venas
    estos ojos dulces, mis manos,
    y mis piernas....

    Cada uno de los poemas viene acompañado por un pequeño y sencillo dibujo en blanco y negro. Es un libro para ojear una y otra vez, para recrearnos en sus páginas, en la belleza de lo que contiene, pero también en su forma.

    Cuál fue el origen
    de cada una de las palabras
    Cuál su motivo,
    quién su inventor...
    Lo pienso
    y dentro de mí veo,
    formándose, el universo.



    Ouka Leele es el seudónimo de Bárbara Allende Gil de Biedma, nacida en Madrid en 1957. 


    Fue una de las artistas principales de la Movida madrileña de los 80, y su obra tanto fotográfica como sus grabados se han expuesto en galerías de todo el mundo. También ha recibido el Premio Nacional de Fotografía.


     Destacan sus imágenes coloreadas, aunque también tiene otras en blanco y negro.


    Ouka Leele realizó además hace poco el precioso cartel de la película Habitación en Roma de Julio Medem, de la que ya os hablé aquí.